Osmani Ricardo Segura García
15 de abril de 2007
La Habana – bitacoracubana - El pasado día 26 de marzo los medios
oficiales cubanos de difusión masiva daban la noticia de un aniversario
más de los Órganos de la Seguridad del Estado de Cuba.
El régimen totalitario del dictador Fidel Castro se empeña en ofrecer al
pueblo cubano una visión heroica de lo que es y ha sido la célebre
Seguridad del Estado Cubana. No obstante, la imagen que la inmensa
mayoría de los cubanos tenemos respecto a ese órgano represivo,
instrumento principal de represión del gobierno comunista de La Habana,
es diferente a la que brindan los medios oficiales cubanos.
El resultado es muy conocido por todos aquí en Cuba. Nadie confía en
nadie, puedes estar hablando con un delator o informante al servicio del
régimen en cualquier momento sin darte cuenta, y caer bajo la letal
maldición de su viperina lengua.
Así viven los cubanos, bajo una sombra de miedos y temores, donde nadie
escapa del súper control que ejercen las huestes de la Policía Política
de Castro, ni aún los propios oficiales del G-2 escapan de este control.
Todos tienen que cuidarse, hasta los mismos chivatos.
Realmente, ¿desean celebrar los cubanos un aniversario más de la
Seguridad del Estado? La respuesta es obvia, la mayoría de los cubanos
no quieren saber nada acerca de ese día. Nada los motiva a hacerlo, ni
aún los programas de la televisión oficial logran convencer a los
cubanos de los logros de la Policía Política.
La realidad es otra. ''Los chivatos son los seres humanos más
aborrecibles en cualquier sociedad, y la nuestra está saturada de
ellos'', así me dijo una vez un cubano de a pie, mientras conversábamos.
Aunque casi la totalidad de los cubanos desconocen la verdad de los
llamados ''5 héroes prisioneros del imperio'', muchos de nosotros sí
conocemos la verdad de los hechos que esos espías cometieron en Estados
Unidos, y fueron juzgados con justicia. Estos espías eran miembros de la
Red Avispa de la Seguridad del Estado Cubana.
A Fidel Castro no le vasta con controlar a los cubanos dentro de la
isla, también lo hace en el exterior, exportando a chivatos e
informantes a otros países para que le sirvan de instrumentos a sus más
despreciables planes de subversión.
A mi consideración, y estoy seguro que lo es también a la inmensa
mayoría de los cubanos, el 26 de marzo es un día de luto y no cabe tal
celebración.
Osmani Ricardo Segura García, Corresponsal del Centro Informativo "La
Estrella Solitaria"
http://www.bitacoracubana.com/desdecuba/portada2.php?id=4528
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