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Saturday, April 21, 2007

El captor de una espía cubana asegura que ella no es la única

Publicado el sábado 21 de abril del 2007

El captor de una espía cubana asegura que ella no es la única
GLENN GARVIN
The Miami Herald

La espía cubana Ana Montes, quien durante 16 años le pasó secretos
militares y de inteligencia a La Habana desde el cargo que ocupaba en la
Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), era ''nuestra peor
pesadilla'', dice el hombre que la capturó. Pero Montes no era la única.

''Fidel Castro ha logrado penetrar con espías todo el gobierno
norteamericano'', dice Scott W. Carmichael, el cazador de espías del DIA
que fue el primero en identificar a Montes como una agente cubana y le
insistió a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que iniciara la
investigación que terminó por atraparla en el 2001.

''Resultó demasiado fácil para los cubanos reclutar a Ana Montes y luego
situarla donde querían, en pleno corazón de la inteligencia
norteamericana'', afirma Carmichael. ``Tengo que creer entonces que, si
son tan buenos, ellos han podido hacerlo más de una vez''.

Carmichael se encuentra en Miami para leer esta noche fragmentos de su
libro sobre el caso Montes, True Believer, en la librería Books & Books.

El autor se pasó dos años y medio trabajando con la DIA y otras agencias
de inteligencia de Estados Unidos para llevar el libro a la imprenta,
señala, ya que quiere advertir sobre los espías de Castro, una
advertencia que, según afirma, el gobierno estadounidense no está
tomando muy en serio.

''La frustración me hizo escribir el libro'', declaró Carmichael durante
una entrevista con The Miami Herald. Desde la captura de Montes,
Carmichael ha celebrado varias reuniones con expertos militares de
contrainteligencia donde les ha pedido que se lleve a cabo una
persecución exhaustiva y coordinada de los espías cubanos, asegura.

Sin embargo, sus esfuerzos han sido recibidos con completa indiferencia
en la mayoría de los casos.

''Me parece que continuarán pensando que se trata de un caso aislado'',
dice Carmichael, aunque las autoridades desactivaron una red de espías
cubanos en el sur de la Florida en 1998 y otra en el 2006. ``Creo
fervientemente que están equivocados. Pienso que hay muchas Ana Montes,
tanto aquí en Miami como en Washington''.

La afirmación de Carmichael de que el gobierno norteamericano está lleno
de espías de Castro ha sido recibida con escepticismo por algunos
funcionarios de inteligencia, así como por analistas de la política
cubana. ''¿Cómo podría él saberlo?'', pregunta Philip Peters, ex
diplomático norteamericano que sigue de cerca los asuntos cubanos para
el Instituto Lexington, un grupo de análisis conservador. ``Su libro no
tiene muchas pruebas''.

Otros, en cambio, están más impresionados.

Roger Noriega, que ocupó cargos de política extranjera durante las
administraciones de Ronald Reagan, George Bush, padre, y George W. Bush,
dice que le preocupó que Montes tuviera un cargo tan importante a pesar
de su conocida oposición a la política norteamericana con respecto a Cuba.

''Existe una indiferencia a la amenaza que Cuba representa para nuestro
aparato de seguridad nacional'', observa Noriega. ``Esta indiferencia
llega hasta el sector de la inteligencia. No me parece que son muy
rigurosos ni vigorosos en cuanto a Cuba. Realmente es perturbador el
cuadro que pinta Carmichael''.

La DIA recopila, analiza y administra toda la inteligencia militar que
pasa por las fuerzas armadas norteamericanas. Montes era la analista
militar y política acerca de Cuba desde 1992 hasta su arresto en el
2001, cinco años después que Carmichael la interrogó por primera vez.
Montes admitió espiar para Cuba y se encuentra cumpliendo una condena de
25 años de cárcel en una prisión federal en Texas.

Parte del acuerdo de culpabilidad gracias al cual Montes evitó ser
condenada a cadena perpetua fue que hiciera una confesión completa de su
participación, de modo que los funcionarios de inteligencia pudieran
evaluar todo el daño que había hecho.

Carmichael dice que los detalles son escalofriantes, no sólo lo que
Montes le dijo a La Habana, sino también de la forma tan flagrante en
que lo llevó a cabo.

Algo aún peor, dice Carmichael, es que si Fidel Castro sabía todos estos
secretos también lo sabían otros regímenes con los que EEUU tiene
confrontaciones.

''El peligro no es que Cuba vaya a desembarcar tropas en Miami Beach'',
dice Carmichael, ``sino que el régimen de Castro utilice la información
donde más le ayude. Con los rebeldes colombianos, por ejemplo, si le
sirve a sus propósitos, entonces les dará la información, y si por su
culpa muere un soldado norteamericano, pues mala suerte.

'En el 2001, apenas unos meses antes de que Ana Montes fuera arrestada,
Castro visitó Siria, Libia e Irán. En Irán, Castro pronunció un discurso
en el que dijo: `Irán y Cuba, trabajando juntos, pueden hacer que
Estados Unidos se doblegue'. La fuerza más grande que tiene el régimen
de Castro es todo lo que sabe sobre nosotros''.

ggarvin@MiamiHerald.com

http://www.elnuevo.com/212/story/31644.html

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