2008-04-14.
Dr. Darsi Ferrer
La Habana, 10 de marzo de 2008.- Ahora, cuando solo han transcurrido 50
años, a los cubanos se les presenta como una gran victoria de la
revolución el permiso de hospedarse en hoteles, comprar teléfonos
celulares, alquilar autos y comprar equipos DVD.
El responsable de esos logros es el nuevo gobernante. Sucesor
hereditario con halos de reformista, pragmático, con supuesta tendencia
a la institucionalización, al trabajo en equipo, sin apetencias de
liderazgo internacional e interesado en mejorar la situación interna.
Nada mas parecido a la versión del Noé cubano, que con su política
diferente construye una barca que salvará al pueblo de hundirse en el
diluvio.
La aprobación de esas medidas "liberadoras" motiva criterios positivos
en la Comunidad Internacional, que, como en el caso de países europeos,
relajan las tensiones bilaterales y justifican un clima de acercamiento
al régimen de La Habana, y el análisis de la posibilidad de abandonar
las sanciones contenidas en la Posición Común.
A esta altura cabe preguntarse ¿Quién es responsable del diluvio que
ahoga a la mayoría de los cubanos? ¿Qué tiene de nuevo o distinto la
política actual respecto a la del anterior gobernante? ¿Cuánto favorece
a la población la eliminación de unas pocas prohibiciones?
En Cuba el sistema socialista, o lo que es lo mismo, el modelo
totalitario es la causa de la destrucción generalizada. No existe
alternativa de que el gobierno sea parte de la solución porque su
política de continuismo precisamente perpetua el problema nacional.
Poco influye en la sociedad que se autorice el disfrute de servicios que
se cobran en moneda convertible, con un impuesto sobre el dólar del 20
%, y, además, a precios que duplican o triplican el de otros países. Se
calcula que el salario promedio es de unos 409 pesos mensuales, o sea,
17 convertibles.
Dentro del paquete de modificaciones que manejan las autoridades no hay
referencias a las libertades individuales. Acaso para los cubanos basta
con saber que si alguna vez tuvieran el dinero ya no se les niega el
acceso a un hotel.
El exgobernante, quien siempre fue el bueno y ahora todo indica que es
el villano, cuando la crisis de los noventa abrió la economía a la
inversión extranjera. Al actual mandatario, segundo en el poder hasta
hace poco, aunque lo presentan como caído del cielo, nada le impide
reconocer a los nacionales el derecho de invertir en la economía del
país. Los negocios particulares crean empleos, alivian la carga del
Estado y mejoran la situación financiera de muchas familias.
¿Por qué el gobierno sigue de intermediario exclusivo entre las
compañías extranjeras y los empleados, pagando a estos últimos alrededor
del 8 % del salario negociado en los contratos de trabajos? ¿Hasta
cuando deben esperar los trabajadores para que les reconozcan derechos a
sindicalizarse y organizarse libremente, apelar a la huelga como recurso
de su defensa?
¿Como justificar en pleno siglo XXl la existencia de un solo partido, el
encarcelamiento y el destierro de los que tengan un pensamiento político
diferente al oficial, la absorción y control por el gobierno del poder
legislativo y del judicial?
Por concepto de remesas familiares entran unos mil millones de dólares
anuales, representa uno de los principales renglones que sostienen la
maltrecha economía ¿Que razón hay para despojar a los exiliados de los
pocos derechos que gozan los cubanos de la Isla? Por ejemplo, ni
siquiera les permiten participar en las elecciones ejerciendo su derecho
al voto, a pesar de que la Ley Electoral solo excluye a los reclusos y a
los enfermos mentales, y no menciona como limitante el lugar de residencia.
No se comprende que se deba bajar la cabeza y aceptar la consideración
del presidente de la Asamblea Nacional, acerca de que es imposible
pensar en viajar como un derecho porque causaría graves dificultades a
la infraestructura, que colapsaría la capacidad de vuelos de las
aerolíneas ¿Entonces los cubanos nunca podrán entrar y salir de su país
como derecho natural? ¿No es preocupación que las familias separadas
estén imposibilitadas de mantener un vínculo normal?
En realidad con las tímidas modificaciones se benefician sectores a los
que poco les afectaban las prohibiciones, por ser grupos minoritarios
con fuentes de ingreso en moneda convertible, como los intelectuales y
artistas contratados en el exterior y los negociantes que viven de las
ganancias de la bolsa negra. Los otros personajes privilegiados son los
funcionarios y militares de alto rango, que ya no tendrán que ocultarse
para disfrutar de esos servicios.
A mediano y largo plazo las medidas tienen un impacto perjudicial en la
sociedad, pues incrementan la corrupción, las diferencias sociales, el
menosprecio a los valores espirituales y, como es lógico suponer, la
economía terminará más desangrada por las ilegalidades.
En la población el criterio es favorable a los cambios, porque a quien
se le ha quitado mucho concederle algo siempre es bueno. No por ello
tales medidas la favorecen. Por suerte, esta situación ayuda a que se
tenga conciencia del absurdo de tantas prohibiciones y de lo lejos que
está el pueblo cubano de ser una sociedad libre con un sistema político
justo.
Es hora de acabar con el doble rasero, no se considera una conquista en
países como Angola que a sus habitantes se les reconozca el derecho de
alquilar un auto o comprar un DVD. La Declaración Universal de los
Derechos Humanos recoge de modo explicito los derechos con los que nacen
los seres humanos. Los Pactos de Derechos Políticos, Civiles,
Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, recientemente
firmados con bombos y platillos por el gobierno de Cuba, que además
tienen carácter vinculante, explican muy bien las bases de la dignidad
humana y su trascendental importancia.
Hay urgencia de poner fin al sufrimiento del pueblo, a la desesperanza.
Los cubanos ansían libertad, oportunidades de progreso. Lo demuestra la
cifra record de intentos de salidas ilegales, con serios peligros para
la vida, durante los últimos meses de "nuevo gobierno".
Las expectativas de la población se relacionan con resolver ahora los
asuntos concretos que afectan su subsistencia. El gobierno gana tiempo
creando falsos espejismos. Demuestra que la verdad sigue siendo su
enemigo, sino ¿por que la falta de transparencia en el actuar?
En ningún medio se habla de responsables de esta crisis. Tampoco se
divulgan los resultados de los millones de encuestas realizadas en los
centros de trabajo, de ese modo se oculta qué planteó la población. Las
diferentes entidades del Estado no dan sesiones abiertas a la opinión
pública para que las personas sepan qué sucede y qué rumbo se toma.
Según el nuevo Noé se permiten las críticas al sistema, pero en el
"lugar" y "momento" adecuado. No faltan las promesas de soluciones que
llegarán lentamente, sin apuros, porque, como ellos dicen, no son magos.
¿A cuántas conquistas más puede apelar el gobierno para dar una falsa
imagen de reformas? Guarda en su saco cerca de 250 presos de conciencia
e incontables prohibiciones que, excarcelando a unos a cuenta gota o
haciendo ligeras modificaciones que no comprometan su absoluto control
del poder, le dan perfectamente para sobrevivir por otro par de medios
siglos.
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=14855
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