Pages

Thursday, August 17, 2006

El verano de las bocas cerradas

Sociedad
El verano de las bocas cerradas

Agosto de 2006: ¿El mes más silencioso y 'peligroso' de la historia
reciente de Cuba?

José Hugo Fernández, Ciudad de La Habana

jueves 17 de agosto de 2006 6:00:00

El verano de 2006 tal vez implante marca como el más silencioso en toda
la historia de Cuba. Claro que en nuestro caso, "el más silencioso"
significa apenas el menos bullanguero. Pero no hay dudas de que estamos
por el voto de silencio en este agosto. Nuestras razones tenemos. Y son
conocidas.

Por lo demás, hoy, como todos los días, desde hace casi medio siglo, el
silencio no es sino sombra pícara de nuestra elocuencia. En silencio han
discurrido los hechos más interesantes (aunque también los más
truculentos) de esta isla. Lacan dijo: "Nuestro yo está hecho de
palabras". Sería el yo de Lacan, porque el nuestro esta hecho de
silencio. Y más nos vale.

Tanto entre los de arriba como entre los de abajo, o de arriba hacia
abajo o de abajo hacia arriba, nada de lo que decimos es como lo
decimos. Hablamos sólo para que no nos descubran. Otro que solía soltar
frases listas, Confucio, sentenció que cuando las palabras pierden su
significado, es que el pueblo perdió su libertad. Pero aquí ni eso. La
libertad fue lo primero que perdimos. Antes incluso de que las palabras
perdieran su significado. Así pues, asumimos el silencio no como culpa
ni inocencia, sino como opción irremediable.

Ahora mismo vuelve a cobrar vigor la aplicación de ese engendro legal al
que llaman comúnmente "peligrosidad" y que a lo largo de los años ha
sido instrumento de primera para imponernos el silencio como expresión
de discordancia, disentimiento, confrontación o simple autonomía de
criterios y/o de comportamiento.

Quien vaya preso bajo el cargo de "peligrosidad", sabe que puede
permanecer guardado, por ley (cavernícola, pero registrada en el Código
Penal), lo mismo durante unas horas que unos días que unos años. Si
acaso le celebran juicio, no harán falta testigos, ni abogados
defensores, ni averiguaciones pormenorizadas acerca del "delito". Y es
que para ser legalmente peligroso entre nosotros basta y sobra con que
el régimen decida considerarte peligroso.

Para que no entren moscas

Si alguien por ahí necesita no creerlo para seguir amasando utopías de
turismo pancista, entonces no le conviene revisar la historia
contemporánea. Por lo menos a partir de 1965, cuando homosexuales,
religiosos y otras "lacras", según los términos del inquisidor, fueron
condenados masivamente a encierro y a trabajos forzosos, precisamente a
instancias de uno de los primeros asomos de esta figura legal tan
conocida y temida en nuestros predios.

Desde entonces y hasta este mismo minuto, deben sumar cientos de miles
los que fueron al tanque acusados de "peligrosos sociales", eufemismo de
la tiranía para mantener entre rejas a sus opositores sin que cuenten en
las estadísticas como presos políticos. Justo los disidentes y los
negros —ambos por el mero hecho de ser lo que son— han constituido en
los últimos tiempos materia prima imprescindible para elevar la
producción en cada cosecha de "peligrosidad".

El problema se complica hasta alcanzar niveles de gran escándalo
político (que inexplicablemente parecen ignorar muchos medios
informativos del exterior) en los días que corren, cuando, según la
leyenda, vivimos bajo la amenaza de inminente invasión extranjera, lo
cual permite al régimen redondear casi hasta la perfección las ya
redondas posibilidades represivas de la ley de marras.

Visto el caso y confrontados los agravantes de este verano, se
comprenderá mejor por qué apuntamos para un nuevo récord de silencio.
Como suelen aconsejar ciertos policías piadosos (en las películas, desde
luego), todo cuanto digamos puede revertir en cargos contra nosotros.
Entonces, con la boca cerrada. Y que nadie nos lo tome a mal. Es sólo de
momento, para que no entren moscas.

http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro_en_la_red/cuba/articulos/el_verano_de_las_bocas_cerradas

No comments: