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Thursday, April 10, 2008

Soñando con serpientes

Represión
Soñando con serpientes

En medio de un brote de tuberculosis, los presos de Quivicán 'se
preparan' para recibir a Silvio Rodríguez.

Oswaldo Payá, La Habana

jueves 10 de abril de 2008 6:00:00

José Miguel Martínez Hernández, de 44 años, está casado y tiene dos
hijos. Él y su familia son católicos, respetados y queridos en su
pueblo. Es miembro del Movimiento Cristiano Liberación y uno de los
prisioneros de la Primavera Negra. Miguelito, como le conocen, fue
condenado a 15 años de prisión por sembrar la esperanza, por contribuir
a que se abriera la primavera para Cuba, trabajando de manera
transparente en la promoción del Proyecto Varela.

Miguelito ha recorrido varias prisiones desde que fue condenado
injustamente, pero ahora, en la Prisión de Quivicán, le visitan
oficiales de la Seguridad del Estado para preguntarle su opinión, o
disposición, ante la inminente actuación del famoso cantante, autor y ex
diputado Silvio Rodríguez.

Pronto actuará allí, como ha hecho en otras prisiones cubanas. A muchos
prisioneros comunes les están aleccionando, entrevistando y advirtiendo,
mientras preparan la prisión como un gran set para la visita del
talentoso cantante. Seguramente acompañarán su actuación muchas
filmaciones que demostrarán "lo felices" que son los cubanos en las
prisiones chicas, casi más que en la prisión grande, nuestro archipiélago.

Algo muy grave ocurre allí. Rodríguez y sus acompañantes tendrán que
llevar el agua embotellada, o beber la destinada a los oficiales. El
agua de beber, la única agua, llega a los prisioneros sólo unos momentos
en el día, y generalmente muy oscura y sucia. Ellos deben esperar un
tiempo para que se aclare un poco, y recogerla en vasijas improvisadas.

Lo que ocurre es que mientras las tuberías están vacías, absorben por
sus muchas roturas desechos y aguas contaminadas y sucias. No alcanza
este artículo para describir las condiciones antisanitarias en que los
presos hacen sus necesidades y cómo el suelo se contamina
constantemente. O en qué condiciones comen los preparados, muchas veces
repugnantes, que se ofrecen como alimento en la mayoría de las prisiones.

El sueño de la libertad

José Miguel Martínez, prisionero de conciencia, encarcelado sólo por
defender pacíficamente los derechos de los ciudadanos, nos alerta que en
la Prisión de Quivicán existe un brote de tuberculosis. Las autoridades
de la prisión, mientras "preparan" la actuación de Silvio Rodríguez,
toman medidas para controlar una enfermedad cuyas causas no necesitan
explicarse.

Los prisioneros de las cárceles y los ciudadanos de la prisión cubana no
necesitan que se les cante con versos usados para falsificar la vida y
presentar la opresión que sufren como si fuera libertad. La misión de
los artistas es ser voz de los que no tienen voz y no de los que
silencian con miedo. Ojalá que muchos artistas se conviertan al pueblo,
se conviertan a la causa de la liberación, liberándose ellos mismos. No
hay por qué dudar que muchos tengan suficiente humildad, valor y amor en
el corazón, además de talento, para esta conversión.

Miguelito, el prisionero de la Primavera Negra, allí en Quivicán,
respondió que "no le interesaba para nada la visita de Silvio". Según
conozco bien, esto lo dijo sin odio, pero indignado ante el gran fraude,
pues, como afirmó el propio Miguelito parodiando una canción de ese
autor, "antes y después de la visita de Silvio Rodríguez, los
prisioneros en Quivicán y en todas las prisiones cubanas, debido al
trato cruel e inhumano, seguirán, 'soñando con serpientes'".

Aunque Miguelito no sueña con serpientes, sino con la liberación de su
pueblo, tiene un sueño como todos los prisioneros de la Primavera Negra,
un sueño por el derecho a soñar de los cubanos, un sueño que es el
nuestro, como el de Martin Luther King: el sueño de la paz y la
justicia, de la reconciliación. El sueño que es la esperanza cierta de
los que tenemos fe y luchamos, es el sueño de la liberación.

Dirección URL:
http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro-en-la-red/cuba/articulos/sonando-con-serpientes

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