«Decía que si no podía escribir, no valía la pena vivir»
16.05.09 -
R. S. / R. H.
| MÁLAGA
«El peor Hemingway sigue siendo mejor que la mayoría de los demás autores»
«Era muy intenso, todo lo hacía con muchas ganas, nunca se relajaba»
«En mi vida he encontrado a muchos Hemingway, pero yo también tengo el
mío». Y el suyo, el de Valery Hemingway, no es otro que «un hombre
anciano que disfrutaba de la comida, la bebida y la buena compañía»; a
menudo «tímido e inseguro», que podía «amar y odiar ferozmente»... según
detalló ayer en La Cónsula, en la clausura del congreso internacional
sobre la figura del escritor, organizado por la Fundación Manuel
Alcántara y el Instituto Municipal del Libro.
¿Es correcta la imagen que el público tiene de Hemingway?
Creo que tienen una idea de él que es muy diferente del hombre. La gente
ve a Hemingway como alguien que estaba siempre divirtiéndose,
bebiendo... parece que nadie sabe que para escribir sus libros tenía que
trabajar, y él trabajaba por encima de cualquier otra cosa. Su vida es
interesante pero sus libros lo son mucho más.
¿Tenía alguna manía para escribir?
Era la primera cosa que hacía cada día. Él nunca dejó que nada
interfiriese en su escritura. Si no podía, si tenía resaca, escribía dos
o tres cosas a la vez. Si una no le salía bien, pasaba a otra. Cuando yo
trabajaba con él, estaba escribiendo 'Un verano peligroso', 'El jardín
del Edén' y 'París era una fiesta'. Y no paraba hasta que sentía que lo
estaba haciendo bien. Ahora, cuando paraba, no se permitía pensar en sus
escritos durante el resto del día. Por la tarde, simplemente se divertía.
¿Era un excéntrico?
No, era muy intenso. Cuando hacía algo siempre era con muchas ganas. Él
nunca se relajaba.
¿Cómo era en el trato cercano?
Conmigo era muy bueno. Siempre había querido una hija, así que le
encantaba poder enseñar cosas a una chica joven. Me enseñó a nadar,
pescar, cazar, me enseñó todo sobre el boxeo...
Se dice que estaba enamorado de usted...
En cierta forma yo era como una musa, un ideal.
Motivos para la depresión
Compartió con él los dos últimos años de su vida, ¿era consciente de su
depresión?
Estaba deprimido, pero tenía buenos motivos. Su salud empeoraba, su
visión se estaba deteriorando y necesitaba sus ojos para el deporte,
para ver los toros, para leer: leía tres libros a la semana. Y entonces
se dio cuenta de que tendría que dejar Cuba, que el gobierno americano
estaba rompiendo las relaciones diplomáticas. Pero él no quería, allí lo
tenía todo. Así que se deprimió, y como estaba deprimido no podía
escribir. Él dijo en alguna ocasión: «si no puedo escribir, no vale la
pena vivir».
Cuando se suicida acompaña a su esposa Mary Welsh a Cuba para clasificar
sus escritos. ¿Por qué quemaron algunos documentos?
Eran papeles que él había guardado en una caja fuerte y en su testamento
dijo: «Cuando muera quiero que se quemen». Cuando él se enfadaba con una
persona, le escribía una carta pero no la enviaba, sino que la guardaba
y así el enfado desaparecía. Él no quería tirarlas, pero tampoco que se
convirtiesen en parte de su obra publicada.
¿Queda material inédito de Hemingway?
Lo hay en la Biblioteca Kennedy. Hemingway era muy cuidadoso con su
trabajo y no quería que se publicara hasta que estaba seguro de que
estaba listo. No obstante, pienso que los estudiantes deberían verlo,
que vale la pena publicarlo, porque lo peor de Hemingway sigue siendo
mucho mejor que la mayoría de los demás escritores.
«Decía que si no podía escribir, no valía la pena vivir». SUR.es (17 May
2009)
http://www.diariosur.es/20090516/cultura/decia-podia-escribir-valia-20090516.html
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