Apuntes de otras vidas
By RAUL RIVERO
Madrid -- El follaje del debate político, la densidad de la retórica y
una sucesión estudiada de celadas, encontronazos y escaramuzas se
convierten en un cortinaje obsceno para tratar de impedir que se conozca
lo que pasa en la vida real en Cuba.
Es un telón diseñado por la propaganda del régimen al que le ponen
cintas y lazos, zurcidos y parches, el egoísmo y la pesadilla de otras
personas desesperadas por salir en el primer plano de una foto en la que
ya no cabe un alma.
Las pendencias superficiales y aéreas sobre cualquier asunto destinado a
desviar la atención sobre la realidad nacional es un refuerzo cardinal
para ese muro, que ya tiene los recursos y la palabrería de varios
gobiernos populistas de la región. Recibe ayudas de los políticos
oportunistas de izquierda y de derecha y tiene cómplices y lloronas
precoces, efectivas y fieles en Europa y otras partes del mundo.
Hay que dejar en el olvido a los figurones y a las figuritas que
reclaman sillones en las academias, en el firmamento, en la literatura y
en la historia. Algunas de esas campañas privadas son parte del toldo
que quiere ocultar el trabajo, las penurias y los acosos de la oposición
pacífica, los presos políticos, las damas de blanco, los grupos de
jóvenes intelectuales y artistas y el exilio.
Palabras, palabras secas y amputadas, yuntas de bueyes en los ríos,
coreografías en la residencia privada del trompo para que se disimule
que, después de tres prisiones y de una década de trabajo en el sector
estudiantil de la disidencia, el gobierno le prohíba salir al exilio a
Néstor Rodríguez Lovaina, un hombre que ha dejado parte de su juventud
en la cárcel.
Que no tenga relevancia el ensañamiento contra el abogado y periodista
Carlos González Leiva y la corresponsal Tania Maceda, multados por
residir en la capital del país donde nacieron y deportados como
extranjeros indeseables a Ciego de Avila, allá en un punto en el que
empieza la noble llanura de Camagüey.
Ni una línea en los medios para el joven Roberto Sánchez Castro,
arrestado en plena vía pública y enviado a Santiago de Cuba en medio de
una crisis diabética porque en su carné de identidad su dirección
oficial está registrada en aquella ciudad.
Palabras secas sobre trivialidades y ambiciones para que no salte la
crónica de las peregrinaciones de la familia para servir un almuerzo
pasajero y no se sepa que los habitantes de un batey en el municipio del
Mariel llevan 10 años sin agua potable.
Sin comentarios para el caso del periodista independiente Santiago Du
Bouchet, condenado esta semana a tres años de prisión por desacato en un
juicio sumario y sin oportunidad de consultar con un abogado defensor.
Lluvias artificiales para que el público tenga entretenimiento y no
salga a ver la tormenta. Cosas de músicos y del ensangrentado corazón
ajeno para que no se presente ningún aguafiestas con la crónica de las
prisiones en las que viven más de 200 hombres porque han trabajado para
que se acabe el mal tiempo y se derrumbe la mampara.
RAUL RIVERO: Apuntes de otras vidas - Opinión - El Nuevo Herald (17 May
2009)
No comments:
Post a Comment