Posted on Thu, Sep. 14, 2006
No podemos guardar silencio
Nuestra organización, Madres y Mujeres Anti Represión (M.A.R. Por Cuba),
no puede guardar silencio ante los despidos de tres periodistas de gran
prestigio en nuestra comunidad y el haber mencionado a otros periodistas
internacionalmente reconocidos en el artículo de Oscar Corral. La
integridad, honestidad y reputación de estos profesionales han sido
cuestionadas por la arbitrariedad conque fueron cesanteados unos, y las
implicaciones difamatorias contenidas en la historia de referencia, que
sugiere corrupción por parte de todos ellos.
Nuestra comunidad se siente indignada por el injusto proceder de la
gerencia del Miami Herald. A través de los años, en las páginas del
periódico ha habido referencias previas a la participación de algunos de
sus periodistas en programas de Radio y TV Martí. Que la empresa a
través de sus representantes nos diga que despidieron a estos
periodistas porque no tenía conocimiento de que colaboraban
profesionalmente con Radio Martí o TV Martí, es, en el mejor de los
casos, suprema incompetencia por parte de la gerencia, y, en el peor
caso, una campaña discriminatoria contra la comunidad cubana. Es más, el
que la empresa diga que sabía de sus comparecencias, pero que desconocía
que recibían remuneración por su trabajo profesional, es desconocer las
regulaciones por parte de emisoras de radio propiedad de entidades
gubernamentales a través del mundo libre.
Este artículo, anunciado por el régimen castrista con antelación, que
advirtió de sus ''consecuencias'' --hecho que omite Oscar Corral en su
artículo-- coincide con la visión totalitaria de ese régimen en cuanto a
considerar mercenario a todo el que se atreva a opinar contrario a su
línea oficial. Castro sabe que las informaciones y opiniones suscritas
por estos periodistas han logrado en muchas ocasiones llegar al pueblo
de Cuba y romper el fuerte bloqueo informativo que existe en la Isla. El
artículo de Oscar Corral parte de una premisa errónea, la de implicar
que cualquier periodista que trabaje para un medio de comunicación
sustentado por fondos gubernamentales está comprometiendo en ello su
ética y profesionalismo. Si esto fuera cierto, entonces se pudiera
también erróneamente asumir que todos los periodistas que trabajan en
The Miami Herald responden asimismo a los intereses particulares de los
dueños de ese periódico y de sus inversionistas.
Para M.A.R. Por Cuba esta acción por parte de la administración del
Miami Herald sí constituye un ''conflicto de intereses'' y rompe la
confianza entre el periódico y el lector. Por lo tanto, en el día de hoy
estamos cancelando nuestras suscripciones al periódico.
Sylvia G. Iriondo
Presidenta, M.A.R. Por Cuba
Miami
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/editorial/letters/15511844.htm
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