Pages

Tuesday, February 20, 2007

Las Deudas de Una Pensionada

Las Deudas de Una Pensionada
2007-02-19
Shelyn Rojas, Periodista Independiente

19 de febrero de 2007. La Habana – El gobierno ha vendido, sin otra
opción, varios artículos de uso domestico a la población. Para la imagen
pública internacional, en el paraíso vendieron estos artículos a precios
módicos y con facilidades de pago.

Fueron comprados a China a un precio en dólares por encima del que es
vendido a los cubanos. Todo esto con el fin de economizar el gas
licuado. Quién sabe a donde vaya a parar. Puede que Evo Morales o Hugo
Chávez sepan.

Los precios de estos artefactos culinarios para el bolsillo del cubano
de a pie son, digan lo que digan, exuberantemente altos. Para los
pensionados, imposibles de pagar.

Nelda vive en Centro Habana y tiene 75 años. Se jubiló después de largos
años trabajando en la fábrica de frazadas de piso.

Todas las mañanas, Nelda se sienta en las avenidas o lugares públicos
para vender cucuruchos de maní.

Tiene una hija asmática. Nelda cuenta que, a pesar de su edad, tiene más
fuerzas para luchar que su hija. O al menos, las fuerzas las saca de los
recuerdos de su juventud.

Las deudas por todo lo que el gobierno obligó a comprar como artículos
económicos y necesarios son muy elevadas. A Nelda no la dejan pensar en
otra cosa. Ella esperaba pasar una vejez tranquila. Fue todo lo contrario.

La persecución de la policía, las frecuentes multas y decomisos por
vender maní sin licencia y los plazos a pagar por las ollas, no la dejan
dormir en paz. Lo que no han podido es quitarle su sonrisa.

Nelda pide a Dios para cuando llegue el momento de su muerte, haber
pagado todas las deudas. No quiere que sean la única herencia que pueda
dejar a su hija. Quiere para la muchacha una vida un poco mejor que la
suya.

Acepta las propinas, nunca están demás. Prefiere que sean de
extranjeros, en moneda dura. Nelda, con una sonrisa desesperanzada, besa
el crucifijo que lleva en su pecho y te lo pasa por el pecho deseándote
salud y suerte. Es su modo de agradecer las dádivas.

Ella sabe que es imposible que pueda terminar de pagar sus deudas.
Aunque venda todo el maní que se cosecha en la isla.


http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=8814

No comments: