Revolución energética, objeto de burla popular
Por Luis Esteban Espinosa
Bitácora Cubana, 19 de abril de 2006, Ciego de Avila
Queiber Rodríguez Fernández, presidente del movimiento pacifico Juan
Pablo II, informó a la Fundación Cubana de Derechos Humanos, que miles
de personas en todo el país acuden indignadas a los talleres de
reparación para arreglar las hornillas y ollas eléctricas que el
gobernante cubano le vendió a la población
Añadió la fuente que los equipos electrónicos no resisten el primer mes
de trabajo y que la gente para burlarse del gobierno ha nombrado a la
hornilla eléctrica “el desodorante”, porque tienen que andar todo el día
con ella debajo del brazo para repararlas.
En la mayoría de los talleres de reparación no existen condiciones ni
piezas de repuesto, por eso la gente tiene que retirarse a sus casas sin
resolver el problema y esperar indefinidamente que traigan los fusibles
y demás piezas
Rodríguez Fernández concluyó diciendo que muchas personas expresan que
las ollas arroceras y frijoleras, así como las hornillas eléctricas, son
un basura.
Luis Esteban Espinosa, periodista independiente de la agencia Jóvenes
sin Censura.
http://www.bitacoracubana.com/desdecuba/portada2.php?id=1857
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