SOCIEDAD
Los negros son en moneda nacional
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - En La Habana, el escalón
inmediato superior al bicitaxi, en la transportación de turistas, es el
Cocotaxi. Un Cocotaxi, es un triciclo a motor con una carrocería
plástica. Están pintados de un color amarillo brillante. Tiene capacidad
para dos pasajeros y mantiene la tarifa más barata en términos de
transportación de turistas.
En fecha reciente fueron incorporados unos pocos Cocotaxis para prestar
servicio a nacionales. Estos operan con tarifas habilitadas en moneda
nacional. Son pocos o casi ninguno y están pintados de negro. Surgieron
como casi todo en este país: para hacer política populista y barata. En
ningún momento fueron concebidos como una solución real para el cubano
de a pie.
A alguien se le ocurrió pintar de negro los "coquitos" en moneda
nacional, entonces la imaginación y la creatividad popular aportaron el
resto. La última alternativa para el régimen cubano es el pueblo cubano
y éste lo sabe.
Existe una linea invisible pero muy real que divide la sociedad cubana.
Esta linea toma contornos racistas o simplemente étnicos. Es una forma
aberrante de discriminar unos cubanos de otros. En ocasiones con
componente racista contra el negro y siempre de componente elitista
contra todos los cubanos. La linea está dada en la economía.
Una situación típica de "follow the money" o aquel célebre "It`s
economy, stupid" que puso en boga, aquel presidente Bill…
La línea de trazo más fuerte para dividir cubanos es la economía. Su
trazado preserva los privilegios de una élite filibustera y cruel, que
ha impuesto relaciones clientelales, que pretende preservar con muy
pocas variantes.
Como casi todas las oligarquías, la castrista pretende legitimar sus
privilegios. Necesita sacralizar símbolos y ponerlos fuera de todo
cuestionamiento. Tiene la desventaja de que no ha creado riquezas,
simplemente capitalizó el miedo. Para ellos es suficiente.
La circulación de dos patrones monetarios estorba la necesaria
legitimación. Son dos monedas que se traducen en dos estilos de vida,
que se contraponen entre sí y se contraponen a la ley.
Esto funciona así. En Cuba, tanto la ley como la supuesta
institucionalidad son discutibles. Andan siempre cuestionadas por el
hábito de una clase gobernante que firma sus decretos trascendentales
como "Gobierno Revolucionario".
Esta recurrencia al voluntarismo personal está presente en los
comunicados oficiales emitidos por el "más alto nivel de dirección
política del país". Estos aparecen firmados con esa entelequia que se
presenta a si misma como "Gobierno Revolucionario".
Este "Gobierno Revolucionario" que pasa cuando lo entiende o cuando le
conviene por encima del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, es
todo un símbolo. Es lo que garantiza a ultranza la existencia de
servicios negros y amarillos.
Por eso, mantenga el ojo atento. Para lo trascendental, para la crisis
artificial o no, el mandato de rigor vendrá calzado con la firma de un
inquietante y escurridizo "Gobierno Revolucionario". Esta es la forma
que toma el poder real en Cuba, con botas puestas, arma al cinto y
uniforme militar.
El poder jerarquiza los colores y se reserva los brillantes y luminosos.
Deja, para todas las clases de negros, en todas las tonalidades
posibles, la moneda nacional depreciada y despreciada. Porque para su
imaginario, triste pero realmente, los negros son en moneda nacional.
http://www.cubanet.org/CNews/y06/apr06/19a6.htm
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