POLITICA
El silencio de los comunistas
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - Si algún éxito han tenido
las ideas marxista-leninistas ha sido que sus fervientes militantes,
casi durante un siglo, han guardado absoluto silencio sobre los crímenes
del comunismo en el poder.
En enero pasado, el gobierno cubano condenó enérgicamente el proyecto de
resolución "Necesidad de una condena internacional a los crímenes del
comunismo", calificando de "maniobra oscura" la iniciativa del Consejo
de Europa.
A nadie extraña esta decisión. No solamente el gobierno cubano nada ha
dicho sobre los crímenes cometidos en la Unión Soviética durante varias
décadas, sino que, además, tiene en sus cárceles a más de 300 presos
políticos, defensores pacíficos de los derechos humanos y periodistas
independientes.
Durante años, nada se dijo en la prensa comunista sobre el asesinato de
la familia Romanov cuando, en la madrugada del 17 de julio de 1918,
Vladímir Ilich Lenin ordenó la masacre donde murieron el zar, su esposa,
sus cuatro hijas adolescentes, su hijo menor, sus perros mascotas y los
sirvientes. Décadas después se supo todo lo relacionado con aquel crimen
cometido en una pequeña habitación de una casona de Ekaterinburg.
El plan aprobado el pasado l4 de diciembre por el Comité Político de la
Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, con el fin de condenar por
primera vez los crímenes de José Stalin y de otros jefes del
desaparecido campo socialista, es un paso de avance del hombre actual en
aras de la justicia y la razón.
Millones de personas perseguidas y asesinadas durante el estalinismo
serán de alguna forma vengadas con la divulgación de los hechos.
El estalinismo, que provocó la muerte de decenas de millones de personas
entre 1929 y 1980 en los campos de concentración soviéticos, es
defendido por el régimen cubano cuando hace un llamamiento a los
políticos de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa para que se
unan y rechacen el proyecto de resolución, definiéndolo como parte de
una cruzada anticomunista, con el fin de excluir a los partidos
marxistas de toda participación en la vida nacional de sus respectivos
países.
No hay duda alguna de que la llamada dictadura del proletariado sirve de
instrumento a través del cual aún se cometen crímenes contra la
humanidad. Recordemos la masacre de la plaza de Tiananmen, los crímenes
de Pol Pot en Camboya, el remolcador cubano l3 de Marzo, ejemplos
recientes que nos dan la medida de cómo funciona la "justicia social" en
estos regímenes donde la violencia política es el pan de cada día.
http://www.cubanet.org/CNews/y06/mar06/16a7.htm
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