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Sunday, March 23, 2008

QUE LEVANTEN EL VERDADERO BLOQUEO

QUE LEVANTEN EL VERDADERO BLOQUEO
2008-03-20.
Sinue Escolarte, Periodista Independiente

La Habana, 19 de 2008.- Una vez más el estado militar cubano, no tiene
en cuenta el criterio del pueblo y una vez más el pueblo, no tiene la
vía adecuada para reclamar. Las constantes toma de decisiones sin el
consentimiento y con los recursos, el esfuerzo y el sacrificio de los
que trabajan, ya rebasa los limites, convirtiéndose en una infeliz
costumbre.

Hablar de democracia en un país en el que tantas veces, y de manera tan
visible, se excluye al pueblo de su legítimo derecho de aprobar o no, la
utilización de sus recursos económicos, para actividades que solo
reportan beneficio político a sus gobernantes, es una cruel e
irrespetuosa ironía, una forma de bloqueo. Es otra de esas imposiciones
que de pronto no lo parecen, al amparo del silencio de los que se ven
imposibilitados, de expresar su desacuerdo.

Todos los días nos sorprende una nuevo intento de demostrar al mundo, la
conformidad y complicidad de los cubanos, con la añosa junta militar que
nos gobierna y desde su eterna cúpula, enrumba en una sola y continua
dirección, el destino de esta mayoría sorda, muda, apagada, hacia
constantes fracasos, disfrazados de logros que nadie ve ni disfruta y
que sufrimos hace casi 50 años, obligados por una abarcadora ideología
dominante, soportada a su vez, por la perdida de un poder que debimos
saber utilizar y solo supimos ceder.

Jornadas, foros, asambleas, cumbres, mítines, reuniones, congresos,
todos con carácter o mundial o internacional, sobre los más diversos y
disímiles temas, se le suman a las reflexiones ajenas a nuestros
verdaderos reclamos, pero ya cotidianas, del ahora presidente
consultante, para hacer parecer que en Cuba, todo fluye armónicamente,
que todo es paz y progreso, amistad y amor, superación. Lo que justifica
fuertemente, que no existe ningún tipo de oposición, ni contradicciones.
Todo está en orden.

Mientras, las inquietudes y dificultades internas crecen, el apartheid
continúa, las perspectivas y las esperanzas se enmohecen, mueren y las
respuestas a necesidades y cambios solicitadas ya abiertamente, se
congelan junto a la inconformidad y la molestia por la indiferencia, la
posposición y la mentira, para reunificar poco a poco la conciencia
social, con el peligro potencial de una explosión.

Ese peligro continúa y aumenta, debido a la obstinación de quienes
aprovechando su posición, exprimen al pueblo dando a entender que lo
abrazan, lo arañan, aunque a la vista parecen acariciarlo, lo empujan
simulando que lo halan.

Todas esas actividades que a diario se suscitan con la presencia de
personas desconocidas, que nunca sabemos de donde salen, ni quien las
inventó, pero sí quien las paga (el pueblo), sirven para desviar la
atención de los innumerables problemas que vivimos hacia ellas y dar la
impresión de satisfacción al mundo, así como cumplir tanto entre los
cubanos como entre los participantes, con una labor de inducción
política solapada.

Simultáneamente, el pueblo subvive y queda al margen, atado dentro de su
país, bloqueado, mientras el mundo, lo cree participar y aprobar todo lo
que el estado de manera independiente, decide hacer.

El último anuncio en este sentido, es el de un simposio de cubanos
residentes en el extranjero, que vendrán a discutir sobre nuestras vidas
y los problemas relacionados con el embargo y el terrorismo. A estos, el
estado les levantó el bloqueo. Tamaña falta de respeto de los que
aceptaron venir. Vivir libres y capitalizados y acudir a discutir, los
problemas de un país pobre y esclavizado, con total desconocimiento de
nuestras cotidianas vicisitudes, no tiene nombre.

Es una burla a este pueblo y una demostración de superficialidad, poca
calidad humana y poco valor personal de esos cubanos, si conscientes del
hecho, se prestan para semejante teatro en detrimento de los
sentimientos de su pueblo. Evidentemente deben estar confundidos por las
proposiciones de asistencia sin costo alguno, para pasear y distraerse
en sus playas y su tierra, esa misma a la que antes les fue negada la
entrada por ser considerados, traidores y vendepatria.

Es una maniobra estatal más, en la que demuestra lo sutil y habilidoso
de su quehacer. Algo intentan evitar. Tal vez alguna idea de unificación
de los llamados en general mafia cubanoamericana, con los grupúsculos
disidentes sin importancia que radican en Cuba.

Serán 150 personas, menos del 1 % de los casi 4 millones a quienes no se
les dio el derecho de votar entre los que se encuentran incluidos y que
ahora se constituyen por autorización del estado, en analistas teóricos
de una situación que no han vivido. ¿Con qué derecho lo asumen? ¿Con qué
moral? Lo que con más ahínco debieran reclamar, es su derecho al voto.

El mundo no puede ver esto desde su posición y los cubanos que lo
sufrimos, aunque tenemos las razones, nos faltan los medios, que no nos
son permitidos utilizar por el estado, para demostrarles nuestro rechazo
y manifestarles, que no necesitamos ni deseamos esas opiniones dirigidas.

Aceptamos que son cubanos, pero están contribuyendo sin querer, a que
los utilicen para separarnos, para que los veamos como contrarios y
enemigos, aumentándose las discrepancias entre nosotros, con lo cual nos
han mantenido divididos y debilitados, por todos estos años. Es una
vieja maniobra utilizada una y otra vez, con el mismo fin, dar idea y
esperanzas de cambios, para la cual, si los que vienen usaran su
Valentía y vieran la realidad, podrían darle una digna y respetuosa
respuesta, con su verdadera opinión.

Hay muchos cubanos viviendo a solo 90 millas, que contribuyen a diario
con el mantenimiento económico de sus familiares y por ese medio, se ve
altamente favorecida la del estado. Estos, según ellos, no son
considerados como enemigos. Entonces, son los que pudieran dar con más
razón, porque conocen como estamos y vivimos, su criterio sobre las
consecuencias del embargo y ampliar sobre sus justificaciones.

Ellos viven en el monstruo y son un gran número. Tengan o no razón en lo
que dijeran, es su derecho, el que se han ganado con su aporte, como
también si fuera justo el estado, si fuera un estado democrático,
debiera permitirles como dice la Constitución, que voten en tan
transparentes elecciones. Estos cubanos están bloqueados. Los cubanos
que viven fuera están tan bloqueados por el sistema totalitario que no
cree en derecho e impone sus reglas, como lo está la isla, por el
gobierno de los EE.UU.

Los cubanos de allá, que no fueron invitados y los de aquí, que tampoco,
no les queda otra alternativa que convocar de alguna manera, una
actividad paralela pidiendo que levanten el bloqueo de aquí. Ese que
nunca se ve ni se denuncia y que mantiene separada a familias enteras,
con sus fatales y tristes consecuencias.

Por eso le solicito al Gobierno en nombre del verdadero pueblo cubano
que incluye a los que momentáneamente viven fuera, en cualquier parte,
junto a los de aquí, que lo levanten , permitiendo que entren y salgan
con total libertad, aquellos que no tengan deudas penales con el estado
y la sociedad que no hayan cometido verdaderos delitos.

Que permitan, que voten y aporten libremente sus criterios y que formen
parte del gobierno. Que permitan, el libre intercambio de información y
la participación económica de esa comunidad cubana, directamente con el
estado y verá el mundo con admiración, como se cae solo... el bloqueo
norteamericano.

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=14452

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