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Friday, April 08, 2016

Qué pasará en el VII Congreso del PCC?

¿Qué pasará en el VII Congreso del PCC?
ROBERTO ÁLVAREZ QUIÑONES | Los Ángeles | 6 Abr 2016 - 8:11 am.

Aunque hubo rumores sobre su posible posposición, el VII Congreso del
Partido Comunista de Cuba (PCC), único partido-Estado de Occidente, se
va a celebrar en la fecha prevista, del 16 al 18 de abril, lo cual
constituirá una desgracia.

Digo una desgracia porque cada congreso del PCC, en lugar de mejorar las
cosas, las empeora. Ninguno de los cónclaves partidistas hasta ahora ha
aportado nada para mejorar la vida de la gente. Solo han servido para
reforzar el poder personal de los Castro, aumentar las prohibiciones de
todo tipo, amarrar más corto a la militancia, restringir más los
derechos ciudadanos, y agravar la crisis socioeconómica.

Los delegados al Congreso no debaten, proponen o cambian nada. Su misión
es la de aprobar lo ya decidido por la élite dirigente del Partido. Por
insólito que parezca, nunca en un evento del PCC ha habido un debate
sobre las causas reales de la crisis estructural que erosiona hasta los
cimientos de la nación.

Este de ahora no será la excepción. Antes de iniciarse ya todo ha sido
bien cocinado por el dictador y su equipo. Y está plasmado en documentos
rígidos, con tufo a encíclica papal, que serán aprobados con
modificaciones cosméticas, ninguna de fondo.

Los documentos en cuestión son seis: evaluación de la economía durante
el quinquenio 2011-2015; análisis del cumplimiento de los Lineamientos
del VI Congreso; actualización de estos para 2016-2021;
conceptualización del modelo económico y social de desarrollo socialista
(léase neocastrista); programa de desarrollo socioeconómico hasta 2030;
y valoración de los objetivos trazados en la Conferencia Nacional del
Partido de 2012.

Este Congreso será el más complicado de todos hasta ahora, debido a que
a la cúpula político-militar del régimen se le ha movido el piso, y se
encuentra muy tensa y atareada por múltiples factores, sobre todo
después de la visita del presidente Barack Obama.

Los cuatro platos fuertes

Por tanto, no importa lo que digan los documentos oficiales, el VII
Congreso tendrá cuatro platos fuertes:

1) Designar a un nuevo segundo secretario del PCC y presentar un plan
de "sucesión ordenada" de una parte de la gerontocracia de la Sierra
Maestra.

2) Cómo manejar "revolucionariamente" el deshielo con Washington y
cómo desmontar los efectos edificantes que dejó Obama en la población y
en los propios militantes del PCC.

3) Lidiar con una crisis socioeconómica devastadora que muestra la
inutilidad del modelo económico que "no funciona ni para nosotros", como
admitió Fidel Castro.

4) Esbozar el modelo de capitalismo de Estado autoritario
(neocastrista) sustituto, de cara al futuro.

El plan de sucesión incluye el retiro de algunos dirigentes históricos
octogenarios. Se dice que el "número dos" del régimen, José Ramón
Machado Ventura, quien cumplirá 86 años, no será ratificado como segundo
secretario del PCC.

De no ser ratificado, el nombramiento del nuevo segundo secretario es
estratégicamente vital. El próximo Congreso, de haberlo, será en 2021, y
si Raúl Castro se enferma o muere antes de esa fecha (tendría 90 años),
será sustituido por ese segundo secretario que pasaría a ser el
dictador. Y si Raúl Castro se retirase en 2018 (87 años) no solo del
Gobierno, sino también del PCC, igualmente el segundo de a bordo se
convertiría en el "número uno" del país.

De ahí el hermetismo sobre quién podría ser el agraciado. Sí se sabe que
el general Alvaro López Miera, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas, con "solo" 72 años de edad, es un candidato bien posicionado.
En tanto, no hay indicios de que Raúl Castro —85 años en junio—, vaya a
entregar ahora su cargo.

Tal vez sean desactivados algunos vetustos miembros del Buró Político.
Ya el general Abelardo Colomé renunció a sus cargos estatales, pero no
como miembro del Buró Político. Y otros generales serán subidos a la
estratósfera del PCC.

La sombra de Obama

Irónicamente, el delegado más activo en las sesiones del VII Congreso
será un norteamericano, Barack Obama, cuya sombra estará en planeando
sobre las cabezas de los más de 1.000 asistentes al evento.

Flota aún en la atmósfera el sabor esperanzador que dejó su discurso por
televisión, que aisló al ala más troglodita del régimen y provocó la más
insultante y descocada "reflexión" de Fidel Castro, quien evidenció
nuevamente su total desconexión de la realidad, su divorcio del pueblo,
y su soberbia antológica.

Seguramente la alta dirección partidista va a regañar en el Congreso a
la militancia, y a todos los cubanos, y hará un llamado a "entender" que
el acercamiento entre Cuba y EEUU hay que verlo como la "victoria de la
Revolución" sobre Washington, pero también como un peligro porque
enmascara una nueva táctica del "imperio" para socavar a dicha revolución.

Capitalismo de Estado autoritario

En relación con la situación del país sí se anunciarán cambios, pero no
para hacer apertura de ningún tipo, sino para esbozar las bases de un
modelo político-económico de sucesión, basado en un capitalismo de
Estado militarizado, con rasgos fascistas, postsoviéticos y chinos,
aunque sin la consigna de "enriquecerse es glorioso", que logró que el
sector privado en China genere el 70% del PIB.

O sea, no cabe esperar una sustancial "flexibilización" en materia
económica, y ni hablar en lo político y social. Se reiterará que los
cuentapropistas deben organizarse en cooperativas, obviamente porque
individualmente podrían convertirse en capitalistas y competir con los
militares dueños del país.

En este plan será (ya lo es) abrumador el protagonismo en la economía de
los militares —de ahí su olor fascista—, quienes al monopolizar el
eventual comercio con Estados Unidos y con el resto del mundo tendrán
más dinero para perfeccionar la maquinaria de represión política. Y
tendrá vestigios rusos porque esos generales y coroneles conformarán una
madeja de corte mafioso con la cual tendrán que negociar todos, tanto
los eventuales empresarios norteamericanos, como los cuentapropistas,
agricultores y cooperativistas.

Posible error de cálculo

Ahora bien, esos seis documentos fueron elaborados dentro de una burbuja
burocrática y antes de la visita de Obama. Si el Congreso no pone los
pies en la tierra y hace cambios reales, será un error de cálculo. La
asfixiante crisis nacional, que se ciñe cada vez más sobre la gente,
seguirá agravándose e inyectando vapor a la caldera social.

Hoy los cubanos exigen más que antes. Los jóvenes sobre todo van
perdiendo el miedo a expresarse, más motivados tras la visita del
presidente de EEUU. Y la valerosa lucha de los opositores políticos,
pese a la brutal represión, sigue en ascenso.

Igualmente, el régimen debe contar con un probable colapso del chavismo
en Venezuela; el posible agotamiento de la paciencia de Washington ante
tanto inmovilismo, lo que podría empantanar el levantamiento del
embargo; y el desmoronamiento del populismo izquierdista en Latinoamérica.

Además, llegó al fin la invasión "de los americanos", no disparando
fusiles y cañones, sino dólares, sonrientes e interesados en comerciar e
invertir capital. Las arengas de barricada no funcionan más. Por mucho
que insista la dictadura en volver al discurso jurásico fidelista, nada
va a lograr.

Como dice el dicho, el horno no está para galleticas. Así que los Castro
y su claque harían bien en aprovechar el VII Congreso para mover ficha.

Source: ¿Qué pasará en el VII Congreso del PCC? | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1459890783_21469.html

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