representan a Bolivia
Paradójicamente, a nombre de la revolución, se cometen actitudes que, en
condiciones normales, serían censurables. La paradoja se refiere a la
perfección y al respeto mutuo, implícitos en todo proceso evolutivo.
Aquí, los sectores populares en uso del Gobierno, dicen y hacen, casi
todo lo que quieren. Y nosotros parece que nos estuviéramos
acostumbrando a ese trato.
Se está llevando a cabo una reunión reservada, casi secreta, de
parlamentarios bolivianos y cubanos, en La Habana. En la lógica del
razonamiento sencillo de la gente, los hechos ocultos que temen la luz
esclarecedora del día, casi siempre tienen algo de tenebroso. Los hechos
justos, armónicos, limpios, no se ocultan.
Los senadores y diputados, en general todos los funcionarios elegidos,
son mandatarios del pueblo. Mandatario es aquel sujeto jurídico,
designado o elegido para cumplir tareas concretas que le encomienda el
mandatario, es decir, el pueblo; esto quiere decir que tiene objetivos
claramente establecidos y normas que regulan esa relación. La
Constitución Política del Estado, las leyes secundarias y también los
planes y programas, en virtud de los cuales, la gente votó por algunas
personas, constituyen el marco ético jurídico en que debe actuar el
mandatario.
Ningún senador ni diputado, incluso el Presidente de la República, no
puede realizar acciones, suscribir compromisos, dictar normas que no
estén sujetas al orden jurídico establecido y a los intereses
nacionales. Cuando los Estados están en juego, el prestigio, el honor y
la dignidad son componentes esenciales. La soberanía es mucho más que
una circunscripción geográfica, se refiere a la solvencia múltiple e
ilimitada con que cumplen su destino los seres humanos.
Oficialmente, ningún senador ni diputado, sin previa autorización o por
lo menos conocimiento de la Cámara a la que pertenece puede reunirse con
parlamentarios de otros países. Sería, no sólo un absurdo, sino un
verdadero atentado contra el país que algunos senadores viajen a Estados
Unidos y se reúnan con autoridades similares, en forma reservada,
secreta. ¿Qué dirían los senadores no comprometidos en esa aventura? La
pregunta es pertinente, porque la reunión a que nos referimos compromete
al Poder Legislativo en su totalidad. Obviamente, el desconocimiento
público es más que urgente.
Como políticos, quizá tengan la libertad de reunirse con quiénes deseen.
Si los que están en Cuba deliberando reservadamente, en secreto, con sus
camaradas quizá no haya nada que decir, habida cuenta de la dimensión
internacional de los fenómenos políticos de este tiempo. Pero, aun así,
siendo inseparable su condición de militantes de una determinada
corriente con su condición de representantes del pueblo boliviano, su
discrecionalidad, por lo menos respecto de entidades internacionales que
pueden afectar la soberanía del país no es total. Tendrán que escoger
entre su vocación internacionalista y su plena e inquebrantable
identidad con Bolivia.
No comments:
Post a Comment