2007-11-16. Página personal: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Pablo Felipe Pérez Goyry
Descubrimiento y Colonización de Cuba (1)
En el introito de estas contribuciones, explicamos que ellas pretenden
explorar la historia cubana; que sean útiles para que pueda realizarse
una transición razonable en Cuba.
No es un manual, simplemente escudriñar en la accidentada existencia
nacional y en la historia misma. De ahí que no sea una obligación, sino
una necesidad para evitar repetir los errores pretéritos, la mucha
tristeza y perdidas de vidas excelentes. Por todas estas razones y con
la oportunidad maravillosa que la paciencia del lector me permite,
trataré de condensar pasajes de la historia de Cuba.
*********
Hacia el siglo XV, Europa estaba sumergida en el absolutismo monárquico
y se estructuraba el capitalismo comercial que desesperadamente
necesitaba expandirse. Esta realidad dio origen a la burguesía,
compuesta por los latifundistas, comerciantes, industriales, banqueros,
artesanos y obreros. Por otro lado, en esa época, los inventos como la
imprenta, el papel, la brújula, el astrolabio, la pólvora, etc.,
facilitaron que los hombres pudieran encarar retos hasta ese momento
impensables. Este contexto económico, social, político y cultural,
sumados al bloqueo que tenían los moros en el Mediterráneo y Asia Menor,
obligan a la Corona Española a buscar nuevas rutas que lleven a la India.
El 28 de octubre de 1492, cerca de lo que después sería Gíbara, en la
costa Norte de Cuba, desembarca Cristóbal Colón, durante su primer viaje
al Nuevo Mundo. La bautiza con el nombre de isla Juana, en honor a la
hija de los Reyes Católicos, sus benefactores para realizar la aventura
oceánica. Es así como se produce el descubrimiento e inicio de la
conquista de Cubanascnan, nombre aborigen del archipiélago y que
finalmente será Cuba. Colón recorre la isla durante unas cinco semanas.
Regresa en 1493, con una expedición de 12 000 hombres y diecisiete
barcos, y explora en detalle la costa sur hasta la zona de Batabanó.
Sebastián de Ocampo, comprueba que es una ínsula dándole la vuelta en 1508.
De acuerdo a las investigaciones más creíbles, la isla estaba habitada
por dos pueblos: los siboneyes y los arawak, ambos originarios de
Suramérica (amazónicos). El archipiélago estaba poblado principalmente
por un grupo arawak, el de los tainos que eran pacíficos campesinos que
cultivaban fundamentalmente la mandioca y el maíz, eran muy hábiles para
trabajar la madera. Los siboneyes eran más atrasados, no cultivaban la
tierra y sus herramientas eran muy rudimentarias, se concentraban en la
zona occidental de la isla, vivían de la pesca y moraban en las
cavernas. Se calcula que había unos 110 000 indígenas en Cuba a finales
del siglo XV, y que el 90 por ciento era taino.
Comienza la conquista española en el 1511, por el extremo oriental de la
isla, cuando llega desde la Hispaniola Diego Velázquez (teniente del
virrey Colón) al mando de una expedición de 300 hombres ―entre ellos
Hernán Cortés (que posteriormente conquista territorio azteca), Pedro de
Alvarado, Bernal Díaz del Castillo y Bartolomé de las Casas (que aún no
era fraile)―.
Ya en 1516, existían varios asentamientos, como las villas de Baracoa
(la ciudad primada), Bayamo, Trinidad, Santi Spíritus, Matanzas, Puerto
Principe, Santiago de Cuba y La Habana (en un principio se localizaba en
la costa sur). En estas villas se construyen fortificaciones a prueba de
asaltos y de conquistas; hoy día son silenciosos testigos y una prueba
del esfuerzo de la Corona para salvaguardar los territorios conquistados.
Infortunadamente, entre 1520 y 1530, muchos colonos asentados en la isla
emprenden expediciones de conquista y colonización, en regiones de
México y Perú, lo que debilita la economía isleña. Por esta razón, Cuba
se convierte en un villorrio, con unos 700 colonos españoles y una grave
decadencia económica.
Primero la conquista y a continuación la colonización, en corto tiempo
se convertiría en un calvario para los aborígenes. Según Fray Bartolomé
de las Casas "rara vez visto en los anales de la humanidad" la
brutalidad de los conquistadores. A mediados del siglo XVI los
aborígenes prácticamente estaban aniquilados, unos por revelarse o
víctimas de la inhumana explotación en las plantaciones y minas, otros
por las enfermedades que los españoles trajeron consigo. Cuentan las
crónicas, que a finales del 1550, había menos de 3 000 indígenas.
Resulta evidente que esta será la principal causa que obliga a los
colonizadores a iniciar la importación de esclavos, desde África
occidental, para que realizaran el trabajo de las minas y las plantaciones.
Hacia la segunda mitad del siglo XVI, los éxitos y las riquezas
encontradas en otros territorios americanos traen a la isla prosperidad,
por ser el puerto de La Habana una escala para el abastecimiento de las
expediciones españolas que marchaban a explorar y conquistar territorios
como el de México, y los barcos que regresaban a Europa cargados con las
riquezas del Nuevo Mundo.
Las fértiles tierras, la minería, la pequeña industria, el comercio, la
agricultura y la estratégica posición geográfica, son factores que
facilitan de Cuba prosperará durante los siglos siguientes, estimulando
la voracidad de otras naciones del viejo continente. Por esta época, la
depravada falta de escrúpulo y la ambición desmedida incita a que
algunos colonizadores recurrieran al comercio ilegal, con los corsarios
y con las colonias vecinas; violentando las restricciones establecidas
por las autoridades españolas respecto a las actividades comerciales.
Por consiguiente, serán frecuentes los ataques y saqueos de piratas,
corsarios y unidades navales. Los franceses saquearon sistemáticamente
las villas durante el siglo XVI y la flota inglesa toma La Habana en
1762 y permanecen diez meses. ¡NAMASTE!
[Continúa en Cuba: Una transición razonable (3)]
Ciudad de la Eterna Primavera, otoño de 2007.
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=12607
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