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Sunday, November 18, 2007

Cementerios cubanos

16 de noviembre de 2007

Cementerios cubanos

Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba, noviembre (www.cubanet.org) - Mientras la empresa
estadounidense Space Services Inc. (SSI) se especializa en funerales
espaciales, enviando las cenizas de difuntos al espacio sideral por
petición de los familiares, el Cementerio de Colón, considerado uno de
los más notables de América por sus numerosos monumentos de gran valor
artístico, es un cementerio muerto: sus panteones estilos neoclásico,
ecléctico, art decó y neorromántico, son ruinas, y de las tumbas,
abiertas y rotas, parece como si sus muertos se hubieran escapado
también hacia un misterioso exilio. Hasta 1957 se habían efectuado en
esta necrópolis 700 mil enterramientos.

El 4 de agosto de 1961el gobierno revolucionario dispuso la intervención
de todos los cementerios del país, despojando de su tutela al
Arzobispado de La Habana, que los administró desde su creación. Se
declaró gratuita la utilización de las parcelas de tierra a familias que
no poseían panteones y todo se fue deteriorando por la falta de
mantenimiento, principalmente las obras originales de artistas famosos
como los escultores Juan José Sucre y Ramos Blanco; Boada, Cabarrocas y
muchos otros.

No sólo el Cementerio de Colón permanece en pésimas condiciones. En
marzo pasado la propia prensa oficialista reportó que un ciudadano
llamado Oscar Naranjo, cuando se presentó en el camposanto de Camagüey a
exhumar los restos de su padre, encontró la bóveda inundada en agua. Dio
las quejas al administrador y este le prometió resolver el problema. Al
año, al ver que no recibía noticias sobre la tumba de su progenitor,
volvió al cementerio y la encontró en peores condiciones.

Otro caso reflejado en la prensa de Santa Clara da muestras del abandono
en que se encuentra el cementerio de esa ciudad. Ricardo Pérez Santana
se quejó que hay huesos regados por todas las áreas de la necrópolis,
completamente a oscuras de noche, pues carece de alumbrado público que
ayude a proteger las tumbas.

Otro caso, también reflejado en la prensa nacional pone los pelos de
punta a cualquiera. Se trata de la denuncia de la señora Tailyn Castillo
Medinilla, residente en el municipio Mariel. Ella explicó cómo los
restos de su padre, dos años después de ser exhumados, andan vagando por
el almacén de la necrópolis, donde se guardan los instrumentos de
trabajo, y que los huesos se mezclan unos con otros, debido al deterioro
y las filtraciones del local.

Las quejas que aparecen en la prensa nacional son muchas. El estado,
dueño de los cementerios, nada puede hacer para evitar que las viviendas
de los muertos y los restos de los cadáveres, no escapen al abandono que
sufren las viviendas de los vivos en el país. Imagino que si hablaran
podrían convertirse también en opositores del régimen castrista. Serían
tildados de mercenarios al servicio del Imperialismo, aunque no
recibieran dádiva alguna, ni siquiera de aquellos familiares que se
vieron forzados a huir del comunismo y abandonar la morada de sus seres
queridos fallecidos.

No puedo pasar por alto la denuncia publicada en el periódico Juventud
Rebelde el pasado 23 de mayo. Era el Día de las Madres, y en la calle 12
entre Zapata y 23, a menos de cien metros de la puerta principal del
Cementerio de Colón, varios grupos musicales tocaban a todo volumen
música bailable, mientras los que asistían a la necrópolis, flores en
mano, para visitar a sus seres queridos, se extrañaban de tanto
alboroto. Por suerte, la periodista Margarita Barrio, quien pasó
casualmente por el lugar, publicó el trabajo mencionado, sorprendida de
haber escuchado una orquesta en la puerta del cementerio habanero, ese
valioso patrimonio arquitectónico de la nación, víctima del abandono y
el vandalismo.

Cabe preguntarse si realmente alberga a dos millones trescientos mil
fallecidos, cifra ofrecida por la dirección de este Monumento Nacional,
cuando pueden verse tantas tumbas saqueadas para la confección de
amuletos, en medio del fuego fatuo y la ausencia de vigilancia.

http://www.cubanet.org/CNews/y07/nov07/16a6.htm

1 comment:

Jozef said...

Este artículo es claro y oportuno. Jamás imaginó el pueblo cubano, que el camino escogido sería tan agónico y funesto. ¿Será siempre así tan crudo nuestro destino? ¿Durará esta amarga realidad nuestra mucho tiempo más? Dios quiera y No; porque nunca puede ser feliz un pueblo que sufre en vida, y al morir sus hijos e hijas, sabe que éstos segurán sufriendo y penando. La dignidad del ser humano está tan opacada en nuestra isla, que hasta nuestros muertos carecen de esa paz y nobleza que ha de hallarse en la otra vida. Sepulcros violados, restos humanos por doquier, el sueño eterno de muchos perturbado; y los cementerios de Cuba, el Campo Santo Cubano, la casa de todos, cayéndosenos encima. De veras que ha sido claro, oportuno y justiciero, este artículo de Tania Díaz.