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Saturday, August 07, 2010

Los verdaderos enemigos

Publicado el viernes, 08.06.10
Los verdaderos enemigos
By ARIEL HIDALGO

Por primera vez en el acto central del 26 de Julio --la celebración más
emblemática del régimen cubano--, no habla ninguno de los Castro sino un
personaje de menor rango. Por primera vez en esa fecha el Comandante en
Jefe y aún secretario general del Partido --el más elevado cargo en un
país comunista--, participa en un acto paralelo de menor categoría. Y
por primera vez en mucho tiempo el caudillo viste nuevamente el traje
verde olivo.

Estas actitudes han desconcertado a numerosos analistas que tratan de
buscar inútilmente explicaciones coherentes. Pero para quienes hayan
hurgado en lo que ocurre en el mismo seno del Partido, todas ellas
tienen la misma explicación: enviar un mensaje al sector de línea dura
de ese partido, alarmado debido a las concesiones hechas por la alta
dirigencia: el diálogo con la alta jerarquía eclesiástica y las
excarcelaciones de los últimos prisioneros de la Primavera Negra. Ese
sector, en minoría frente a quienes exigen cambios urgentes en las filas
partidistas, cuenta, no obstante, con el apoyo de esa dirigencia, la
cual, recíprocamente, encuentra en ese sector su principal sostén. Que
el gran jefe vista nuevamente traje de guerra y el discurso principal
esté a cargo de uno de los duros más notables, significa un mensaje
claro: ``No se preocupen. Seguimos firmes e intransigentes. Todo sigue
igual''.

Por si fuera poco, las palabras de Raúl en la Asamblea Nacional en la
misma semana fueron significativas: según él, algunos medios extranjeros
``se atrevieron a describir la existencia de una lucha entre tendencias
en la dirección de la Revolución'' y aseguró, con reiterada y sospechosa
insistencia, que existía unidad entre todos los dirigentes del régimen.

La alta dirigencia cubana cree ver enemigos por doquier, pero a los que
más teme, aunque no lo confiese, no son los disidentes, ni los
autotitulados ``exiliados históricos intransigentes'', ni el llamado
``imperialismo yanqui'', sino muchos de los que militan en sus propias
filas. Lo más significativo son las vacilaciones y dilaciones para
realizar el VI Congreso.

Los congresos deben celebrarse, según estatutos del Partido, cada cinco
años para acordar la línea a seguir en el siguiente quinquenio, por lo
que habiéndose efectuado el último en 1997, el siguiente estaba previsto
para el 2002. Pero se ha ido atrasando y aplazando de modo que hoy, para
el presente año 2010, ya debían haberse realizado dos congresos más. La
respuesta más común para justificar estos aplazamientos es la ausencia
de tiempo y condiciones, principalmente por tener que abordarse
problemas vitales como tres huracanes que agravaron una economía ya
afectada por la crisis mundial. ¿En trece años no ha habido tiempo ni
condiciones para llevarlo a cabo? ¿No son esos problemas razones de más
para efectuarlo?

Tanta demora no deja mucho margen para pensar en otra razón que no sea
el temor a una desfavorable correlación de fuerza entre sus propios
militantes. Siendo el Partido Comunista, por acuerdo constitucional de
la nación, ``la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado'',
y sus congresos son determinantes en la línea política a seguir en el
país, es competencia de todos los cubanos, sean o no militantes, y por
tanto deben seguir insistiendo: ¿por qué no se celebra el VI Congreso?

Ultimamente oscuros personajes, salidos de no se sabe dónde, han estado
publicando en diferentes blogs de izquierda y de espaldas a la mayor
parte de un pueblo sin acceso a esos medios, ataques contra respetados
militantes del Partido que lo único que han hecho es defender las ideas
de la autogestión y el cooperativismo como fórmula para levantar la
producción y dar real poder al pueblo. Estos personajes deploran ``el
surgimiento de una corriente crítica formada por algunos
intelectuales''. Ya en medio del período especial en los 90 una marejada
de intelectuales y dirigentes creaba fundaciones autónomas y se
planteaba seriamente la búsqueda de un nuevo modelo. El derribo de las
avionetas civiles el 24 de febrero de 1996 propició la firma del
proyecto-ley Helms-Burton para apretar las tuercas del embargo contra
Cuba, lo que a su vez generó nuevamente un clima de plaza sitiada,
terreno fértil para frenar, en nombre de la unidad nacional, todos los
proyectos aperturistas. Eso se llama en ajedrez, jaque en cuatro jugadas.

l informe del Buró Político en el Quinto Pleno del Partido calificó a
varios académicos, casi todos miembros del Partido, de ``agentes del
imperialismo'' y ``quintacolumnistas''. Y finalmente fue posible
celebrar el V Congreso, con un año de atraso, pero sin desagradables
sorpresas. Ahora, al parecer, la marejada nuevamente ha crecido sin un
clima confrontacional que les permita maniobrar --ni siquiera Obama se
decide a atacar a Irán-- y en esas condiciones dilatan el ``juego'' lo
más posible mientras impulsan campañas difamatorias sin presentar la cara.

Una segunda revolución es inevitable y si la dirigencia misma la hubiera
impulsado desde arriba, se hubiera ganado el apoyo popular. Por no
perder un ápice del poder, lo pueden perder todo. Ciertamente, sus
verdaderos enemigos son ellos mismos.

Infoburo@AOL.com

http://www.elnuevoherald.com/2010/08/06/v-fullstory/778217/ariel-hidalgo-los-verdaderos-enemigos.html

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