Pages

Sunday, August 15, 2010

El atleta cubano no es un desertor

Publicado el domingo, 08.15.10
El atleta cubano no es un desertor
Por MARINO MARTINEZ PERAZA
mmartinez@elnuevoherald.com

Es hora de que los periodistas y los fanáticos del deporte dejen de
llamar desertores a los atletas cubanos que deciden actuar fuera de la isla.

El significado de la palabra desertor según la Real Academia Española es
la siguiente: soldado que abandona el ejército. Apóstata. El que se pasa
al enemigo. En síntesis, al desertor lo catalogan como un traidor.

Y si esa es la definición exacta de la palabra desertor, debemos
preguntar. ¿Por qué le siguen llamando desertores a los atletas cubanos
que eligen libremente sus destinos?

A los primeros ciudadanos que se marcharon de la isla en la década del
sesenta el gobierno cubano les llamó gusanos, luego a los protagonistas
de la Flotilla de la Libertad en 1980 le pusieron el cartelito de
escorias y por último a los atletas que han decidido actuar en el
extranjero le llaman desertores del deporte, de la patria y de la
revolución.

¿Traidor a quién, a qué y por qué? Los atletas cubanos no son traidores
a nada. Son seres humanos que no desean vivir bajo las ordenes de un
sistema que no permite el desarrollo de sus potencialidades. Y quienes
abandonan cualquier forma de esclavitud, no se le debe llamar ni traidor
ni desertor.

¿Acaso son los atletas cubanos una propiedad del gobierno? ¿Son
militares en plena guerra? ¿Son traidores por elegir desarrollar sus
habilidades al nivel más alto de competitividad? ¿A qué enemigo se pasa
el atleta cubano?

Todos estas frases denigrantes tuvieron y tienen una intención:
disminuir el valor del ciudadano que se atreve a pensar por sí mismo.

Después de casi cinco décadas de considerar a los deportistas como una
propiedad gubernamental, se puede esperar que las autoridades de la isla
les sigan llamando desertores y traidores a quienes abandonan el país.
Pero lo que resulta ilógico es que en Estados Unidos los propios
cubanos, latinoamericanos y estadounidenses mantengan ese calificativo
para las personas que buscan un lugar para vivir donde predomine la
decencia y el derecho al progreso económico.

Los atletas en cualquier lugar del mundo donde desarrollen sus
habilidades con la excepción de Cuba, no son propiedad del gobierno,
pertenecen a la historia deportiva de su país. Y punto.

¿Cuál es la razón por la que los peloteros, boxeadores y restantes
atletas no pueden pulir su talento en el extranjero y luego regresar a
su patria como lo hicieron en sus épocas Camilo Pascual y Kid Gavilán?
¿Por qué tienen que arriesgar sus vidas huyendo en una frágil
embarcación por el Estrecho de la Florida o escapar en un viaje al
exterior para mejorar sus vidas?

Sencillamente, porque el gobierno cubano que sigue siendo dueño de toda
la nación, se apropia también del derecho que debe tener todo ciudadano
a elegir su vida.

El deportista cubano abandona el país donde nació en busca de su
libertad individual. Y ese mismo atleta no regresa a su terruño a vivir
y a estar junto a su público que lo adora porque el propio gobierno no
se lo permite.

Lo que hace el deportista cubano que decide actuar en el extranjero es
retomar el control de su vida secuestrada, eligiendo qué hacer, dónde y
cómo desarrollar su existencia. Y este derecho es el mismo que tienen
todos los atletas del mundo, menos en Cuba.

Kendry Morales, Orlando "El Duque'' Hernández, Aroldis Chapman, José
Contreras, René Arocha, Rolando Arrojo, Rey Ordóñez, Liván Hernández,
Alexei Ramírez y los restantes peloteros no son desertores ni traidores,
son hombres que decidieron elegir sus destinos.

Ellos son continuadores de una larga tradición histórica en Grandes
Ligas que se inició en 1911 con Armando Marsans y Rafael Almeida con el
Cincinnati y la siguieron estrellas como Adolfo Luque, Orestes Miñoso,
Tany Pérez, Tony Oliva, Luis Tiant, Mike Cuéllar, Bert Campaneris, Pedro
Ramos, Tony Taylor, Octavio Rojas y decenas de peloteros que brillaron
en las Mayores hasta la desaparición del profesionalismo en 1961.

Los boxeadores Yuriorkis Gamboa, Joel Casamayor, Rigoberto Rigondeaux y
los restantes que luchan en Estados Unidos por poner en alto el nombre
de Cuba en el boxeo profesional, no son desertores ni traidores, son el
relevo de otros campeones mundiales como Kid Chocolate, Luis Manuel
Rodríguez, José "Mantequilla'' Nápoles, Benny "Kid'' Paret, Ultiminio
"Sugar'' Ramos, José Legrá y Gerardo González (Kid Gavilán).

Es hora de eliminar la palabra desertor para llamar a los atletas que
abandonan la isla en busca de libertad y de sus sueños.

Ese epíteto de desertor es una blasfemia, un insulto y una falta de
respeto al atleta cubano. Además de ser una palabra mal utilizada.

http://www.elnuevoherald.com/2010/08/15/783265/el-atleta-cubano-no-es-un-desertor.html

No comments: