Posted on Tue, Jan. 17, 2006
Incierto debate sobre política migratoria hacia Cuba
WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald
Una posible aceptación oficial de Washington para debatir la política migratoria hacia Cuba mantenía anoche en la espera a líderes de la comunidad cubana junto al activista Ramón Saúl Sánchez, quien arriba hoy al décimo día en huelga de hambre.
Aunque ayer circularon versiones sobre una inminente respuesta de la Casa Blanca para escuchar inquietudes y propuestas sobre la llamada ley de ''pies secos, pies mojados'', fuentes vinculadas a las negociaciones dijeron a El Nuevo Herald que no podían asegurar la concertación de un acuerdo con funcionarios estadounidenses.
''No tenemos hasta ahora ninguna invitación firme o cita concertada'', expresó anoche el reverendo Martín Añorga, moderador del grupo de guías espirituales del exilio.
''Hemos tratado de avanzar en nuestras gestiones pero nos encontramos en un proceso de espera'', agregó.
Sin embargo, abogados e integrantes del Movimiento Democracia aguardaban por una comunicación de última hora, que pudiera satisfacer las demandas de Sánchez y poner fin a su ayuno, motivado por la polémica repatriación de 15 balseros cubanos la pasada semana.
Durante el fin de semana el gobernador de la Florida, Jeb Bush, y Monseñor Agustín Román, obispo auxiliar de Miami, sostuvieron conversaciones sobre el asunto.
El gobernador habría intercedido ante la Casa Blanca para lograr que altos funcionarios estadounidenses accedieran a recibir una representación de la comunidad cubana para evaluar los acuerdos migratorios, establecidos en 1995.
''Estamos ansiosos y esperando por una solución'', manifestó el abogado Luis Fernández. ``Estamos muy preocupados, porque Ramón Saúl está firme en sus propósitos''.
Sánchez, que ha perdido 18 libras de peso desde que iniciara el ayuno, permanecía anoche bajo una improvisada carpa junto al Monumento a la Brigada 2506, en la Calle Ocho.
''Las negociaciones han sido intensas y tengo la esperanza de que se posibilite una voluntad constructiva de diálogo'', expresó Sánchez, rodeado de seguidores. ``Hasta ahora la puerta está abierta, pero no se nos ha invitado a entrar''.
El presidente del Movimiento Democracia insistió ayer --mediante una declaración escrita-- en que rehúsa y prohíbe ser llevado a un hospital para alimentarlo, en caso de que su estado se agrave.
''Lo que no tolero es que se pretenda hacernos creer que nos escuchan cuando tienen los oídos tapados'', agregó el activista, quien reclama una reunión con altos funcionarios de la administración para abrir un proceso de evaluación sobre el pacto migratorio vigente.
El Movimiento Democracia está considerando en estos momentos un paro general de la comunidad cubana en caso de que persista el silencio de Washington.
Incierto debate sobre política migratoria hacia Cuba
WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald
Una posible aceptación oficial de Washington para debatir la política migratoria hacia Cuba mantenía anoche en la espera a líderes de la comunidad cubana junto al activista Ramón Saúl Sánchez, quien arriba hoy al décimo día en huelga de hambre.
Aunque ayer circularon versiones sobre una inminente respuesta de la Casa Blanca para escuchar inquietudes y propuestas sobre la llamada ley de ''pies secos, pies mojados'', fuentes vinculadas a las negociaciones dijeron a El Nuevo Herald que no podían asegurar la concertación de un acuerdo con funcionarios estadounidenses.
''No tenemos hasta ahora ninguna invitación firme o cita concertada'', expresó anoche el reverendo Martín Añorga, moderador del grupo de guías espirituales del exilio.
''Hemos tratado de avanzar en nuestras gestiones pero nos encontramos en un proceso de espera'', agregó.
Sin embargo, abogados e integrantes del Movimiento Democracia aguardaban por una comunicación de última hora, que pudiera satisfacer las demandas de Sánchez y poner fin a su ayuno, motivado por la polémica repatriación de 15 balseros cubanos la pasada semana.
Durante el fin de semana el gobernador de la Florida, Jeb Bush, y Monseñor Agustín Román, obispo auxiliar de Miami, sostuvieron conversaciones sobre el asunto.
El gobernador habría intercedido ante la Casa Blanca para lograr que altos funcionarios estadounidenses accedieran a recibir una representación de la comunidad cubana para evaluar los acuerdos migratorios, establecidos en 1995.
''Estamos ansiosos y esperando por una solución'', manifestó el abogado Luis Fernández. ``Estamos muy preocupados, porque Ramón Saúl está firme en sus propósitos''.
Sánchez, que ha perdido 18 libras de peso desde que iniciara el ayuno, permanecía anoche bajo una improvisada carpa junto al Monumento a la Brigada 2506, en la Calle Ocho.
''Las negociaciones han sido intensas y tengo la esperanza de que se posibilite una voluntad constructiva de diálogo'', expresó Sánchez, rodeado de seguidores. ``Hasta ahora la puerta está abierta, pero no se nos ha invitado a entrar''.
El presidente del Movimiento Democracia insistió ayer --mediante una declaración escrita-- en que rehúsa y prohíbe ser llevado a un hospital para alimentarlo, en caso de que su estado se agrave.
''Lo que no tolero es que se pretenda hacernos creer que nos escuchan cuando tienen los oídos tapados'', agregó el activista, quien reclama una reunión con altos funcionarios de la administración para abrir un proceso de evaluación sobre el pacto migratorio vigente.
El Movimiento Democracia está considerando en estos momentos un paro general de la comunidad cubana en caso de que persista el silencio de Washington.
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