Otra música desde la Cumbre
La gran contradicción de un sistema que es capaz de educar y de generar
intelectualidad en su pueblo, a la vez que le impide expresarse
Ileana Pérez Drago, Ciudad de Panamá | 13/04/2015 11:15 am
Ya circulan los coches normalmente por las calles de Panamá. La mayoría
de los presidentes ha regresado a casa y la ciudad vuelve a su rutina.
Los discursos han sido diversos, algunos muy historicistas, otros más
actuales y de futuro, coincidiendo en que la educación de nuestros
pueblos debe ser una prioridad y que uno de los retos principales es
acabar con el narcotráfico, desde su raíz , el gran consumidor y
financiador primermundista.
Paralelo a la Cumbre han tenido protagonismo las caceroladas de los
venezolanos, que casualmente pueblan muchos de los edificios aledaños al
Centro de Convenciones Atlapa. Desde sus balcones, y al unísono,
hicieron oír su particular voz durante el discurso de su actual
presidente, y también lo acompañaron en sus entradas y salidas al evento.
También los cubanos de ambas orillas han sido noticia. Tristemente
célebres se han visto enfrentados, no solo verbalmente, en actos de
evidente manipulación, orquestados más que espontáneos y que pretenden
poner barreras sicológicas en la esperanza de una evolución pacífica,
racional, inteligente y proactiva del proceso de democratización que
andará en los próximos años el pueblo cubano.
Estos actos solo pretenden hacer presente el mensaje del miedo. Son
actos viles, mediocres y de muy baja calaña, que trabajan el
subconsciente de la población y de la opinión pública, potenciando
nuestras diferencias y haciéndolas ver como insalvables.
No lo van a conseguir, a pesar de todo lo que se haga para retrasar su
llegada, la democracia, con todos sus defectos, pero con sus infinitas
virtudes, llegará a nuestro país. Se acabarán las justificaciones de un
lado y las subvenciones del otro. Y el pueblo, liberado de sus lastres,
podrá avanzar en el camino de una real maduración. Estamos realmente
preparados.
Volvamos al presente. No hay dudas sobre el tema más atractivo de la
Cumbre. El histórico encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y
Cuba ha sido el foco de todas las miradas y por más que se haya hablado
de otros temas, lo que no se había ni visto ni oído, lo realmente nuevo
es el público encuentro de los representantes de dos naciones más de
medio siglo enfrentadas.
Sin embargo lo que ha motivado que me siente hoy a escribir han sido los
dos conciertos de músicos cubanos el pasado jueves 9 de abril, en la
Ciudad de Panamá , en ocasión de esta Cumbre.
Se recibieron correos electrónicos y mensajes de WhatsApp que anunciaban
un concierto del legendario cantautor cubano Silvio Rodríguez, a las 9
de la noche en una sede universitaria bastante céntrica, en una
explanada, al aire libre.
También se convocó a otro concierto (concierto 2) la misma noche, a la
misma hora, en un auditorio cerrado, algo alejado, en la Ciudad del
Saber. Para este concierto se anunciaba la presencia de varios raperos y
poetas urbanos como Silvito El Libre, hijo de Silvio Rodríguez (del
concierto 1), Escuadrón Patriota y Los Aldeanos.
El concierto 1 salió en las noticias, tuvo cientos de banderitas cubanas
, y muchas canciones coreadas por un público alegre que en una noche de
agradable brisa parece haber disfrutado mucho viendo por primera vez en
suelo panameño a una figura casi mítica de la música latinoamericana.
Me hubiera gustado estar allí, lamenté mucho tener que elegir. Pero tuve
que hacerlo, otra vez elegir.
El auditorio de la Ciudad del Saber tenía suficiente público. Tranquilo,
cada uno en su asiento. Era fácil identificar a las personas de
seguridad locales, aunque estuvieran vestidos de civil. La otra
seguridad no era evidente, pero allí estaría, tomando nota, como siempre.
Aparecieron en escena varios teloneros antes de las figuras anunciadas.
Apareció allí un gran artista, un underground cubano con pinta
extravagante, por sus ropas y sus movimientos. Toda una revelación David
D Omni, una actuación completa, un hombre cuya actuación impacta y
conecta desde lo más profundo. Un hombre que sufre y lo sabe trasmitir
desde un escenario de un modo que solo los grandes intelectuales saben
hacer.
Escuadrón Patriota , cuyos videos hemos visto tantas veces en You Tube,
emociona desde su profunda poesía , desde su auténtica sencillez. La
canción a su madre, como tantas otras, lo ponen en un lugar cimero.
Y viendo a todos estos jóvenes que necesitan expresarse y lo hacen a
pesar de todas las consecuencias que esto tiene para sus propias vidas y
las de sus familias. Viendo cómo escriben de la manera que lo hacen,
cómo rapean con un nivel de intelectualidad envidiable. Cómo hablan de
la superación del miedo, de la paz y de la hermandad, de un futuro donde
haya espacio para todas las voces, para todas.
Mientras escucho pienso en la gran contradicción de un sistema que es
capaz de educar y de generar intelectualidad en su pueblo, a la vez que
le impide expresarse.
¿Para qué educar?
Posiblemente sea más feliz un hombre sometido desde su ignorancia que un
hombre culto que sabe todo lo que le pasa y tiene que morderse la lengua
antes de hablar o clavar su mano antes de escribir lo que piensa, a
menos que esté dispuesto a sufrir y hacer sufrir a su familia. A ser
humillado, a ser anulado, que es la muerte en vida. A no poder buscar en
el prójimo la unidad que se necesita, porque te han enseñado a
desconfiar de él. Te han inoculado la desconfianza que lleva directo a
la desidia. Estás tan derrotado como el último eslabón de la cadena del
capitalismo subdesarrollado. Has llegado al mismo sitio por otro camino.
Estás tan atrapado como él o más.
Héroes hay muy pocos. Y allí hubo varios sobre el escenario. Ante ellos
sufro. Por ellos, por mí, por nuestro pueblo. Pero los veo fuertes,
decididos a continuar. Realmente se les está permitiendo continuar.
Hasta eso esta programado. Hasta el espacio para la libertad de
expresión se planifica, se dosifica, tiene su estrategia, siempre la
tuvo y ahora es mucho más evidente.
Salgo del concierto con mucha energía positiva. Feliz de ver a estos
jóvenes que son parte de nuestra esperanza. Jóvenes que hablan de paz ,
de amor, de espiritualidad, de una Cuba posible , de todos hermanos,
respetándonos los unos a los otros.
Y ya todo vuelve a la rutina.
Ahora cada presidente en casa, tendrá que hacer sus deberes.
No falta la esperanza.
Source: Otra música desde la Cumbre - Artículos - Opinión - Cuba
Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/otra-musica-desde-la-cumbre-322539
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