2008-09-11.
Aimée Cabrera, Periodista Independiente
(www.miscelaneasdecuba.net).- La capital cubana fue de las menos dañadas
por el paso de un área de nublados del huracán Ike, debilitado por hacer
parte de su recorrido cerca de las costas del sur de la Isla. Sus
vientos y lluvias fueron catalogados de tormenta tropical, pero la
ciudad luce desbastada.
Si record fue la racha de más de 340 kilómetros que quebró el medidor de
la estación meteorológica de Paso Real de San diego en Pinar del Río,
cuando el meteoro Gustav, categoría 4 en la escala Saphir-Simpson,
record ha sido también que dos huracanes hayan pasado por el territorio
en un intervalo de 8 días.
El Ike, categoría 1, causó serios estragos que trajeron como
consecuencia las inundaciones y derrumbes, aún en casas cuyos ocupantes
fueron autorizados a quedarse en las mismas. También hubo situaciones
drásticas para los evacuados que tuvieron que ser reevacuados por
presentar estos inmuebles daños considerables.
La población en general teme como quedarán sus bienes e inmuebles ante
el paso arrasador de cualquier otro huracán, en una estación que cubre
su peor período, ya que las estadísticas registran grandes meteoros en
los meses de septiembre, octubre y noviembre.
En la capital, para usar un ejemplo, la mayoría de los inmuebles tienen
entre 70 y 40 años de construidos, sin que jamás el Gobierno les haya
hecho alguna reparación. Las brigadas de constructores que han
"remozado" algunos de ellos, pintan malamente las fachadas y revenden
parte de los materiales constructivos a precio de mercado negro.
Por otra parte, no existen oficinas donde los ciudadanos puedan
contratar diversos arreglos de plomería, albañilería o carpintería, por
solo citar los más comunes, y pagar los mismos en la moneda nacional y
en plazos de acuerdo a sus salarios o pensiones.
La única posibilidad es contratar a una persona que hace estos tipos de
arreglo de forma privada y pagar grandes sumas de dinero en la moneda
convertible, los que muchas veces quedan defectuosos , sin tener
garantía. Para hacer el debido reclamo.
Los edificios de apartamentos están llenos de filtraciones, les falta la
carpintería de puertas y ventanas, y los pedazos de balcones y
habitaciones caen en cualquier época del año, que no tiene que estar
ligada a los huracanes. Por lo que las personas se preguntan qué hubiera
sucedido de haber pasado el Gustav por La Habana.
El Gobierno gasta numerosos recursos y mano de obra en hacer tejas así
como en realizar otros materiales para que los damnificados remocen sus
hogares pero la agresividad del clima y los fuertes vientos levantan
techos y paredes con facilidad. Habría que analizar en qué regiones se
puede construir o no, habría que analizar también la idoneidad de los
trabajadores del sector de la construcción para que no desviaran
recursos tan necesarios.
Habría que ver también la variante de que todas las casas y edificios de
apartamentos puedan ser remozados, pues llegará un momento que no habrá
donde resguardar a las personas, dado el caso de que meteoros de gran
intensidad azoten a Cuba con mayor frecuencia. Esa es la gran duda de
quienes se escapan de los albergues para ver qué queda de su casa. Esa
es la gran duda de quienes temen perder sus hogares.
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=17092
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