2008-09-10.
Oswaldo Yáñez, Periodista Independiente
(www.miscelaneasdecuba.net).- Ciudad de La Habana, A diez de septiembre
del año de la inminente libertad para todos los cubanos.- Compatriotas
nuestra patria ha quedado como una tabula rasa, son cuatro los muertos
oficiales por lo que sabemos que son más, la devastación es
inconmensurable en viviendas, cosechas, tendidos eléctricos e
infraestructuras viarias y acuíferas, en los que quedamos vivos hay
todavía que contabilizar una pérdida más, la esperanza.
En estos días negros, en los que el mar presagiaba entre remolinos el
zarpazo que había de asestar a la tierra, el cielo dibujaba caprichosos
augurios de tragedia y muerte, el viento susurraba terror y ululaba
destrucción, centenares de miles de compatriotas han unido a la condena
que supone vivir bajo la tiranía otro oprobio más, están condenados a
vivir en los refugios lo que les resta de vida pues el desgobierno
castrista no será capaz de implementar soluciones de habitabilidad para
ellos.
En Camagüey, Las Tunas y Holguín las pérdidas de viviendas se cuentan
por decenas de miles. Bayamo, Ciego de Ávila y Granma sucumben al
desborde de ríos y presas. En La Habana Vieja se produjeron decenas de
derrumbes y aún peor resultará cuando las afectaciones por la ingente
cantidad de agua sequen vigas y pilares y los colapsos de edificios se
sucedan en un estruendoso silencio que puede pillar desprevenido a
cualquiera de mis conciudadanos que luchan por no perder su casa.
En Pinar del Río y Habana provincia la destrucción de viviendas y
pérdidas de cosechas es casi completa, sin contabilizar todavía las
afectaciones de los brazos de mar que se adentran impunemente en la
devastada tierra, ante la horrorosa constatación de que la tragedia
adquiere dantescas proporciones a medida que llegan noticias, el
desaliento cunde con facilidad.
Lloraremos a los muertos, a los de Ike y al resto de nuestros
compatriotas que sucumbieron al peor de los huracanes que jamás azotó
nuestra patria, el de los Castro. Después, cuando terminemos de vagar
sin rumbo contemplando asombrados las ruinas de lo que en otro tiempo
fue una próspera metrópoli nos percataremos de que aún hay que salvar la
vida, no estamos a salvo de las enfermedades que sobrevienen tras el
desastre, el aedes y el dengue nos sobrevuelan acompañados de invisibles
virus y bacterias que ansían cebarse en nuestros débiles cuerpos.
Superado el primer impacto, los que sean capaces, sobrevendrá la
necesidad de seguir resolviendo el día a día, oyendo las manidas voces
que animaran al sacrificio y que solo son ya el estertor de un
moribundo, la revolución castrista no será capaz de resolver nuestra
tragedia y papa estado hará promesas viejas que devendrán en
incumplimientos nuevos, no abandonara a sus hijos de palabra pero si de
facto, como siempre, nos veremos desamparados.
Ha llegado el momento en que nuestros hermanos en el exterior levanten
al unísono la voz que nosotros no podemos alzar. Deben unir sus fuerzas
para coordinar las ayudas, muchos quieren ayudar, la mayoría no saben como.
Hay que denunciar a voz en grito que la tiranía castrista no nos permite
organizarnos en nuestra patria para repartir lo poco que salvamos entre
los que lo perdieron todo. Luego deben exigir que la tiranía permita a
las Organizaciones No Gubernamentales entrar a todas las provincias para
repartir la ayuda que nuestros compatriotas exiliados están recaudando.
También se debe ahogar en indiferencia a los agentes castristas de
influencia que han recibido la consigna de culpar al embargo
norteamericano de su inoperancia e incompetencia para gestionar la
tragedia, pidiendo su levantamiento, más oxígeno para el tirano es lo
que imploran. Deben refrenar los caldeados ánimos de los agentes
provocadores que buscan un enfrentamiento directo entre ambos gobiernos
planeando una falsa invasión humanitaria que solo serviría como
justificación para un mayor represión y endurecimiento de las posturas.
El empecinamiento del Dos le llevará a rechazar la ayuda que no provenga
de sus aliados y a tratar de impedir cualquier intento de paliar las
necesidades que no esté bajo el control de la revolución. Es por ello
que cuando se restablezcan las comunicaciones será el momento en que la
disidencia interna se una de una vez por siempre para salvar nuestra
patria. Desde Flamur al Movimiento Cristiano de Liberación, pasando
hasta por el Arco Progresista deben aunar sus fuerzas para establecer
una Comisión Gestora para los Damnificados.
Presentes en todas las provincias se pueden repartir la ingente labor de
identificar las necesidades de cada persona creando las listas de los
damnificados, a los que no se les pedirá el carné de PCC para
incluirlos, que permitirían que la ayuda llegue de cubano a cubano, el
único recurso que la tiranía nos permite en el ejercicio de su satrapía.
Las redes de bibliotecas independientes, la de Flamur, los disímiles
partidos y asociaciones y las agencias de prensa independientes podrían
tener una vital importancia en este desempeño.
Una vez que estas listas fueran enviadas al exterior si en Europa y en
América las organizaciones disidentes exiliadas se unieran y coordinaran
para poder hacer llegar la ayuda de persona a persona se podría paliar
en parte la necesidad más imperiosa que serán el alimento y las medicinas.
Podrían pedir voluntarios que se encargaran de enviar el dinero y los
paquetes, un desconocido se convertiría en el padrino de los que no
tienen familiares en el extranjero y que no tendrán ayuda suficiente
para poder sufragar las necesidades más esenciales, esa serían una buena
manera de sortear las trabas del régimen castrista que se quiere erigir
como el único salvador de nuestra patria, consciente de que solo será de
cara al exterior pues los cubanos sabemos bien lo que podemos esperar de
ellos, represión, injusticia y miseria.
Es probable que parte de la ayuda sea secuestrada por el aparto represor
del monstruo y que caiga en sus garras pero no les quepa duda de que ahí
estarán los periodistas independientes para denunciar los atropellos que
a buen seguro se producirán.
Deben saber que antes de que Ike llegara ya se comerciaba con la ayuda
rusa y venezolana, los castristas saben bien que en la tragedia hay
negocio y ellos son especialistas en comerciar con la miseria propia y
ajena. Se pueden dar cuenta de lo rastrero de sus intenciones si conocen
que aprovechando el desastre nacional han subido los precios de los
combustibles en un porcentaje tan elevado que en otro momento podría
conllevar una protesta organizada ante el descalabro que supondrá en
toda la sociedad este impacto.
Ha que ser plenamente conscientes de que el aparato represor del régimen
no se parará en prendas para intentar impedir que el exilio actúe en un
frente común, los castristas llevan toda la vida dividiéndolo, es el
momento de la generosidad y de aunar esfuerzos para demostrarle al mundo
que el exilio cubano solo ha cometido un delito, seguir amando a su
patria. A mi no me lo tienen que demostrar pero al desinformado resto
del mundo si.
No debemos olvidar que las ergástulas castristas también han padecido el
azote del huracán y los injustamente encarcelados padecerán todavía más
rudamente las consecuencias, si ello es aún posible; es un momento
perfecto para clamar por su liberación pues ya ni los penales se
mantienen en pie, libertad inmediata para los injustamente encarcelados,
hoy con mayor motivo que nunca.
Se impone un ejercicio supremo de generosidad, aparcar las diferencias
para que la ayuda que nos envíen ustedes sirva para abrirles los ojos a
los que todavía piensan en la Cuba profunda que los exiliados tienen
cuernos y rabo, no se trata de ser ángeles sino de demostrar que lo que
nos une es más que lo que nos divide, un intenso y profundo amor a Cuba.
Nos hallamos ante una oportunidad histórica para demostrarle al mundo y
todavía más importante aún, a nosotros mismos, que somos capaces de
convertir en realidad la pesadilla de Castro, los cubanos del insilio y
del exilio unidos en un frente común, si conseguimos este objetivo será
el paso definitivo que nos permitirá salvar el obstáculo, que parecía
insalvable, en el camino para la liberación de nuestra patria.
Panis egentium vita pauperum est.
El pan de los necesitados es la vida de los pobres.
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=17082
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