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Thursday, October 20, 2016

La realidad oculta tras las leyes

La realidad oculta tras las leyes
19 octubre, 2016 7:11 am por Nelson Rodríguez Chartrand

San Agustín, La Lisa, Nelson Rodríguez Chartrand, (PD) No me canso de
decir ni me cansaré, hasta ver una Cuba libre y democrática, que los
pocos derechos que le consagra la Constitución cubana a sus ciudadanos,
lo son en apariencia, y que de apariencias está impregnado todo su
sistema jurídico.

La razón de ser de los regímenes totalitarios y dictatoriales es
precisamente, el exterminio de la libertad y los derechos individuales
de sus ciudadanos, hasta el punto de llegar a deshumanizarlos,
convirtiéndolos en autómatas servidores de la voluntad de los gobernantes.

Pero para que este anacronismo del Estado castrista pueda subsistir en
pleno siglo XXI y además coexistir en medio de la libertad y la
democracia que caracteriza a esta centuria, necesita de un disfraz
angelical de justicia, el cual se encuentra diseñado por su sistema de
leyes, en especial, por la Constitución.

Así, vemos cómo la Constitución cubana expresa en su artículo primero,
que en Cuba, "el Estado está organizado con todos y para el bien de
todos, como república democrática, para el disfrute de la libertad
política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la
solidaridad humana".

En el apartado tercero del inciso a) del artículo 9 de nuestra Carta
Magna, se expresa que, "el Estado cubano garantiza la libertad y la
dignidad plena del hombre, el disfrute de sus derechos, el cumplimiento
de sus deberes y el desarrollo integral de su personalidad".

El artículo 58 expresa que la libertad e inviolabilidad de la persona,
están garantizadas para todos los cubanos, y nadie puede ser detenido
sino en los casos, en la forma y con las garantías que prescriben las leyes.

El artículo 68 dice que, "el cumplimiento estricto de la Constitución y
de las leyes, es deber inexcusable de todos".

Quien pretenda escudriñar a través de la Constitución y las leyes
cubanas, la realidad que vivimos los cubanos, -no me cabe la menor duda
y seguro que a usted tampoco- se creará una imagen de justicia
paradisiaca digna de ser imitada por todos los gobiernos, sin imaginar
siquiera, que en esta falsa y paradisíaca Isla, suceden a diario hechos
como éste que narraré muy sucintamente, para no dar a la dictadura un
ápice de la estrategia que seguiré para no dejar impune una flagrante
violación de los derechos humanos imputada a ellos.

Hace aproximadamente tres meses, el periodista Independiente Serafín
Morán Santiago dijo haber sido víctima de un secuestro violento, que de
acuerdo a las circunstancias por él expuestas de los hechos, resulta
verdaderamente preocupante. Así, fue realizada de manera oportuna, la
denuncia correspondiente.

Tres meses después, y sin haber recibido respuesta por su denuncia,
exactamente el pasado viernes 7 de octubre, se dio a conocer que su
hogar fue sitiado por varios agentes de la Seguridad del Estado y de la
Policía Nacional Revolucionaria. El objetivo no era otro que el de
impedir que Morán saliera de su vivienda para realizar su actividad
periodística. Se habla de un operativo que abarcó toda una manzana en su
vecindario.

Al día siguiente, sábado 8, al intentar persuadir a los agentes, fue
agredido por uno de ellos que intentaba introducirlo a la fuerza en uno
de los carros patrulleros que allí se encontraban.

Al ver la Sra. Delia Santiago García, madre de Morán, el abuso que los
agentes cometían con su hijo, salió en su defensa, interponiéndose entre
él y los agentes, así logró que su hijo regresara a casa, pero ella,
desafortunadamente, fue herida en una mano, como consecuencia de un
golpe inferido con esposas, asestado por uno de los agentes.

Así las cosas, el operativo se mantuvo hasta la tarde del domingo 9.
Esto es, que durante más de dos días, el periodista fue mantenido
forzosamente y sin causa, detenido en su propio hogar.

Una vez retirado el operativo, Morán decidió salir de su casa con un
amigo que acudió a su llamada. Se trata del también periodista
Independiente Ignacio González. Este se dirigió a casa de Morán Santiago
para realizar la denuncia de los hechos. No fue hasta el martes 11 que
su madre Delia supo de él. Una llamada de un oficial llamado Yoel le
comunicó que su hijo Serafín Morán Santiago se encontraba detenido en
los calabozos del Departamento Técnico de Investigaciones, (DTI), más
conocido como 100 y Aldabó.

Morán Santiago fue víctima de un segundo secuestro, desde el domingo 9,
en que fue detenido en la casa del periodista Ignacio González, quien
también fue objeto de detención.

Terminaré esta historia reciente y real para decir que, el viernes 14 de
octubre, Serafín Morán Santiago fue puesto en libertad bajo una fianza
de 500 pesos y pendiente de un proceso penal, fabricado, en el que se le
acusa de haber cometido un supuesto delito de "simulación de delito",
previsto en el artículo 8 del Código Penal cubano, verdugo implacable de
nuestro pueblo.

Una manera muy burda de deshacerse de aquellos que con la verdad se
afirman en develar la realidad del pueblo cubano oculta tras las leyes,
¿no creen? Una señal de lo que pudiera pasar con aquellos que no
escatiman esfuerzos en denunciar el verdadero rostro de los gobernantes
cubanos.

Esa es la realidad que vivimos los cubanos, bien oculta tras las leyes.
nelsonchartrand@gmail.com; Nelson Rodríguez Chartrand

Source: La realidad oculta tras las leyes | Primavera Digital -
http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/la-realidad-oculta-tras-las-leyes/
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