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Saturday, September 03, 2016

La ilusión como condimento

La ilusión como condimento
RAÚL RIVERO

Ya no es posible presentar en los medios oficiales la imagen de una
nación feliz, entregada al edén del proletariado, sin fisuras ni
contradicciones, siempre a la espera de lo que orienten desde las
alturas los expertos del Partido Comunista. No, ese tiempo se acabó. La
ciencia y la tecnología y el oportunismo trajeron la hora de la neblina
panfletaria.

Nadie puede creerse ahora aquella realidad traducida a machetazos de lo
que se llamaba el campo socialista y retocada por el ardor del trópico.
Había en esas propuestas una diferencia formal sobre una estructura
engañosa: en Europa del Este se era feliz con mucha disciplina y una
simple chapka oscura. Y en el Caribe, con esa misma disciplina y el
sombrero de guano.

Los especialistas que pernoctan en los laboratorios de propaganda del
régimen se han visto obligados, ante la entrada de información en la
isla por diversas vías, a cambiar la pureza del panfleto por una
variante que propone leves cambalaches superficiales en la producción de
sus instrumentos de trabajo.

Se mantiene la esencia controladora y cerrada del mensaje de la prensa
escrita, la radio y la televisión, pero se permiten críticas aisladas a
los corruptos de bajo nivel que pierden el camino. O a las víctimas del
sistema, la gente de a pie y bicicleta, presionada por el hambre, las
necesidades de la familia y el afán natural y humano de mejorar su nivel
de vida.

Se publican las sanciones y se dan detalles sobre la actuación delictiva
de una banda de matarifes que ha eliminado seis vacas para vender su
carne en el mercado negro. Y, desde luego, ni una línea sobre los
matarifes que, desde las oficinas del Comité Central, acabaron con la
ganadería en Cuba, donde los bistecs se condimentan con ilusión porque
están racionados desde el verano de 1963, fecha en que se instaló la
cartilla de racionamiento.

Esta política editorial de la dictadura ha dejado, además, que algunos
grupos de comunicadores organicen espacios con una singular autorización
desde la sombra para trabajar con esas mismas fórmulas. Cierta mano
abierta para tocar la piel y ni un solo balón de oxígeno para llegar al
fondo.

Los jefes han ordenado, junto a este cambio de peinado, que los pocos
cubanos que tienen acceso a Internet no puedan abrir los sitios que
hacen periodismo a secas, sin apellido, a la hora de enfocar lo que pasa
de verdad en el día a día de la sociedad.

Ni una palabra sobre la oposición pacífica, la represión, las golpizas,
a las Damas de Blanco, los presos políticos, ni de la huelga de hambre
de Guillermo Fariñas que ha tenido resonancias en medio mundo.

Así es que la neblina panfletaria es el panfleto de siempre con permiso
para hablar de la superficie.

Poeta y periodista cubano.

Source: En Cuba, la ilusión es un condimento | El Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article99399717.html
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