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Saturday, September 10, 2016

Caibarién, zona de peligro

Caibarién, zona de peligro
El municipio villaclareño respira actualmente el hedor del delito creciente
Viernes, septiembre 9, 2016 | Pedro Manuel González Reinoso

VILLA CLARA, Cuba.- En la tarde del pasado domingo 4 de septiembre fue
asesinado, en una plaza pública de Caibarién, el psicólogo de 26 años de
edad Asiel Martínez, quien padecía un síndrome nervioso derivado de la
misión cumplida en África, donde combatió el ébola como parte de la
brigada médica cubana el pasado año. No obstante, preparaba y festejaba
el irse pronto a Venezuela en nueva aventura.

Apenas recién graduado, el galeno fue incluido en el primer contingente
que partió a aquellas. Pero ya retornado y dado al alcohol, resultó
blanco de burlas y apuestas callejeras. En su último día, un borracho al
que pisó sin querer le propinó, sin más, tubazos en la cabeza y el par
de puñaladas que acabaron con su vida.

Con la suya, Caibarién suma ya al menos nueve muertes violentas en lo
que va de año. Una de las más horripilantes le ocurrió hace poco un
jubilado de nombre Bárbaro Mirabal, de 63 años, quien terminó con el
cráneo asaetado por un arpón neumático propiedad de un miembro del
Comité de Vigilancia de su cuadra, irritado con la bulla proveniente de
una partida de dominó.

En 2015, el Observatorio Crítico Cubano reportó el asesinato a
martillazos del tapicero Roberto Medina (58 años) a manos de dos
adolescentes enfermos de odio, proceso que terminó este 2016 con la
práctica absolución de los homicidas al aplicárseles condena mínima,
tras manifestar el trinomio fiscal-instructor-abogado que ambos sujetos
fueron seducidos por el occiso cuando todavía eran menores de edad.

Se manejó el expediente como otro "crimen pasional", de los que la
justicia revolucionaria reserva para estos casos delicados, a pesar del
ensañamiento, la alevosía y el hurto comprobados. Vergüenza extra para
la familia de Roberto, que relata estas noticias a quien desee saber,
fue el hecho de no poder probar que los victimarios siquiera lo conocían.

En la madrugada del pasado lunes, un "mirahuecos" alborotó el barrio al
ser sorprendido y lanzado desde el tercer piso del edificio donde se
ponía a mirar. También en vísperas del nuevo curso escolar, el mayor
supermercado del reparto más poblado, conocido como «Van Troi» fue
saqueado, y muchos menores de edad se fueron a clase sin desayunar
porque no permitieron los administrativos descargar la leche. La policía
arribó a esos predios a las 9:00 a.m.

Dar alguna impunidad a embriones de matones y ladrones por desidia,
anulará las causas y abundará en consecuencias.

Pasado el mediodía de este miércoles, un despechado profesor de
educación física llamdo Yoan, de 27 años de edad, que había tenido
problemas de conducta en el curso anterior y fue cesanteado, acuchilló
siete veces a Amaury H. Mesa, de 49 años, director de la escuela
primaria Nguyen Van Troi, del mismo reparto donde se suceden casi todas
las desgracias actuales.

Los alumnos presentes en el acto no han cesado de gritar, aterrorizados.
Algunos precisaron de asistencia médica. La secretaria del fallecido
sufrió un infarto inmediato y se encuentra muy grave.

No es relevante el dato porque parece no contener nexos, pero el
exdirector, persona afable y querida en su colectivo y que había de
algún modo ayudado al asesino porque su padre también es plantilla de la
escuela, era homosexual.

A horas de lo ocurrido, en el barrio La Picadora un cochero de alquiler
nombrado Arturo B. Gómez (42 años) fue víctima de la ira de otro miembro
del gremio, convertido en adversario de última hora, quien le aplastó la
mollera con una piocha.

A finales del 2015 e inicios del presente año, una ola de atracos al
sector estatal despojó de casi todas las computadoras a la Notaría, el
Registro Civil, las oficinas del MINED y la ONAT, entre otros
latrocinios escandalosos que incluyeron al sector privado.

Hasta hoy se desconoce el resultado de las pesquisas relacionadas, ni si
las hubo. El delegado territorial del MININT ofreció estadísticas desde
el Telecentro local en una insólita alocución, pero más allá no se ha
anunciado nada nuevo.

Caibarién ha tenido durante el semestre la visita de una brigada de
Tropas Especiales de la provincia en un despliegue de seguridad, pero
fueron retirados antes de cumplir cabalmente con su misión por problemas
surgidos en áreas del malecón donde trataban de evitar cada noche
salidas ilegales hacia los EE.UU.

Algunos integrantes de la brigada terminaron confrontando serios
problemas personales con los residentes. La bahía tiene largo historial
de fugas hacia el norte, y el secuestro de embarcaciones o el tráfico de
personas están a la orden del día.

La PNR, que pocas veces acude a tiempo al reclamo público por carecer de
medios, se halla inmersa en la tramitación de las denuncias que hay que
archivar por irresolutas, sin otra variante que no sea el cumplimiento
en ese "orden". Vale decir: el que impongan las prioridades.

Cuando advierten por teléfono de que algo siniestro sucede o está por
suceder en el entorno, el oficial de guardia en la estación policial
suele conminar a que "actúe, adelante, compañero, reduzca al delincuente
hasta que lleguen los combatientes, que los
carro-patrulla-jeep-perseguidora van para allá enseguida".

Otras crudas realidades

Un transexual al que, por seguridad, identificaremos como J.C., tiene 19
años de edad y "hace las calles" habitualmente en áreas del monumento
ubicado a la entrada del pueblo. Como muchos otros jóvenes desempleados
y "diferentes", resultó atacado con varias botellas en noche de sábado
reciente por trabajadores que construyen hoteles en el cayerío cercano.

Resulta paradójica la seguridad extrema en esas pequeñas islas. Donde
crece la industria turística conste hay inexpugnable sistema de
vigilancia y control.

Del lado de los cubanos, los bicitaxistas que tienen como base de
operaciones el Servicupet andan todos, por lo pronto, "ensillados":
armados con instrumentos cortantes, cabillas afiladas y cadenas, para
defenderse de asaltos o si les alquilan tramposos a deshora. También
para pelearse entre ellos mismos tras disputar cliente próspero.

Meses atrás, en ese mismo parqueo, un exrecluso que tomó la justicia por
su mano, mediando arma blanca en el ajuste de cuentas, quitó la vida al
exjefe de la constructora militar donde ambos laboraban y de la que fue
expulsado.

Salir a la calle de noche, en un poblado antaño apacible, ahora
significa jugarse la vida. Las familias rezan, ponen vasos de agua con
imágenes, encienden velas y hacen votos de sacrificio cuando sus jóvenes
anuncian que van a "divertirse" el fin de semana. Nadie duerme en casa
hasta verlos regresar.

El municipio de 50 mil habitantes que ayer destacaba por mantener la
"tranquilidad ciudadana", además de haber perdido ya el atractivo
económico que le convirtió en sitio próspero, apacible y envidiable,
respira actualmente el hedor del delito creciente, y desborda impotencia
frente a quienes debieran coartarlo.

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Source: Caibarién, zona de peligro | Cubanet -
https://www.cubanet.org/opiniones/caibarien-zona-de-peligro/
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