Cuba necesita honestidad
ORLANDO GUTIERREZ-BORONAT
El reciente informe de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA)
falsifica y distorsiona la labor patriótica del Directorio Democrático
Cubano. En vez de centrarse en hacer recomendaciones para mejorar la
asistencia norteamericana a las fuerzas democráticas dentro de la Isla,
el susodicho informe acusa al Directorio y a otras organizaciones de
''flagrantemente desviar'' los recursos destinados por la Agencia de
Desarrollo Internacional (AID) para la asistencia a los opositores
cubanos de intramuros.
Aunque aparece claramente en los reportes del Servicio de Rentas
Internas (IRS), en los informes del Directorio a la AID, en las
auditorías hechas sobre el programa de AID tanto por la Contraloría del
gobierno norteamericano como por corporaciones privadas, (fuentes a las
que recurrió la Fundación para su informe), la FNCA decidió desconocer
que los recursos brindados al Directorio por el AID entre 1998 y el 2005
tenían el objetivo de apoyar el trabajo de solidaridad internacional con
la oposición interna. Precisamente por las limitaciones legales
existentes en AID para el trabajo dentro de Cuba, el Directorio decidió
solicitar estos recursos para procurar respaldo internacional para la
oposición cubana, fuera de Estados Unidos. Otros recursos, no de AID,
han sido empleados por el Directorio para el respaldo a la resistencia
interna. A pesar de conocer esto, el informe de la Fundación procede a
comparar el trabajo del Directorio con el de otras organizaciones que sí
recibían fondos de AID para el trabajo dentro de Cuba, y a distorsionar
las categorías de la declaración de impuestos e inventar nuevas
clasificaciones que nada tienen que ver con el IRS, para supuestamente
mostrar que el Directorio se gasta el 85 por ciento de sus recursos en
''renta de oficina, salarios y beneficios para sus empleados'' en Miami.
Esto constituye una falsedad. Lo que hace el informe es poner los gastos
de actividades internacionales que constituyen el grueso del programa
internacional del Directorio bajo gastos de Miami, para así mostrar esta
cifra inflada. En realidad el Directorio gastó más del 80% de los
recursos en la actividad internacional y de comunicaciones y menos de un
20% en gastos administrativos.
En ningún momento ningún representante de la Fundación se acercó al
Directorio para verificar estas informaciones o para consultarnos sobre
nuestro trabajo. Es aún más sospechoso que el informe de la Fundación
sólo realce el trabajo de dos organizaciones del exilio. Una de ellas,
la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, es un frente de la FNCA
que opera desde sus mismas oficinas, sin explicar este detalle en el
informe.
El Directorio ha contribuido poderosamente a que líderes de gobiernos,
parlamentarios, estudiantes universitarios y activistas de derechos
humanos se han unido en un movimiento mundial por la democracia en Cuba
como nunca antes había existido. Junto al trabajo que desde hace más de
una década se hace dentro de Cuba, el Directorio ha contribuido sin
descanso a que el movimiento opositor cubano pase de estar constituido
por pequeñas células disidentes a transformarse en un movimiento popular
de lucha cívica nacional. La solidaridad internacional activa ha elevado
el costo político de la represión para el régimen castrista y ha
procurado importantes reconocimientos internacionales para un liderazgo
opositor interno que hoy en día está ampliamente distinguido. La ayuda
logística a la oposición ha permitido que este movimiento aumente sus
acciones y su capacidad de convocatoria y ha sacado del abandono a los
familiares de los presos políticos. El movimiento opositor cubano
necesita hoy más ayuda precisamente porque tiene más miembros que nunca,
porque ha generado más de 3,000 acciones de resistencia sólo entre el
2006 y el 2007, porque ha logrado movilizar a más de un millón 400 mil
cubanos en la campaña de la no cooperación. Es imperativo hacerle llegar
esa ayuda a los opositores internos precisamente porque su vertiginoso
crecimiento requiere de mayor asistencia. Los congresistas
cubanoamericanos, el PAC por una Cuba Democrática y otras instituciones
han trabajado muy duro precisamente para obtener los actuales $45
millones en asistencia que están ante el Congreso para su autorización
final.
Aumentar el apoyo a la oposición interna cubana es el sagrado deber de
todo el exilio cubano, y no sólo de gobiernos amigos de la causa de
nuestra libertad. Pero una mayor ayuda para la oposición no se logra
dividiendo con calumnias a la principal fuerza de apoyo que tiene este
movimiento interno y que es el exilio cubano. No se logra distorsionando
el trabajo de hermanos cubanos exiliados ni levantando falsedades sobre
su buen nombre.
Exhortamos a la FNCA a eliminar estas tergiversaciones de su informe
precisamente para darle más peso a sus planteamientos. El bien común de
Cuba así lo exige.
Secretario nacional del Directorio Democrático Cubano.
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/columnas_de_opinion/story/223622.html
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