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Wednesday, March 15, 2017

La prensa cubana, un dechado de censura

La prensa cubana, un dechado de censura
Los periódicos apuestan por ocultar temas sociales candentes para, en
cambio, reiterar peroratas de carácter histórico o político-ideológico
Martes, marzo 14, 2017 | Ana León y Augusto César San Martín

LA HABANA, Cuba.- Cuando José Martí fundó el periódico Patria —órgano de
prensa del Partido Revolucionario Cubano—, el 14 de marzo de 1892, no
podía sospechar que 125 años después su gesto se habría reducido a un
lamentable impreso de ocho planas que cada día aterriza en los
estanquillos para ser comprado, casi en la totalidad de sus ejemplares,
por personas de más de 60 años.
La tradición periodística iniciada por Martí se ha convertido en un
galimatías que a la mayoría de los ciudadanos les resulta indiferente y
aburrido. Decir Granma o Juventud Rebelde provoca en las personas un
mohín de extrañeza, como si se les estuviera preguntando por algo ajeno,
o que no tienen en cuenta para nada.

Principalmente los jóvenes, en cuyas manos —dicen— está el futuro de la
nación, hacen manifiesto rechazo a la prensa escrita e incluso los
noticieros. Viven en un limbo informativo y lo peor es que quieren
continuar así. No puede exigírseles lo contrario si los diarios
nacionales tienen apenas 8 páginas donde no aparecen noticias y lo poco
que hay ha sido escrito con ese estilo tedioso y lento que hoy invade
cada resquicio de la vida en Isla.

Una simple mirada a los titulares sugiere que en Cuba nunca pasa nada.
En tan poco espacio se mezclan la arenga sostenida por los caídos el 13
de marzo hace 60 años; el muro de Trump; las conversaciones en Siria; la
excarcelación del corruptísimo expresidente egipcio Hosni Mubarak; el
Clásico Mundial de Béisbol; un ciclo de Cine Francés y el éxito de
Haydée Milanés en México.

En Granma la política es tan predominante sobre el resto de los temas
que ni siquiera puede considerarse un diario, teniendo en cuenta la
falta de variedad. Por otra parte, Juventud Rebelde sacrifica el espacio
que podría destinarse a una noticia de verdadero impacto para reproducir
textos de canciones de los artistas de moda.

Mientras "La mordidita" de Ricky Martin ha tenido su momento en el
Diario de la Juventud Cubana, la realidad nacional, plagada de problemas
sin resolver, brilla por su ausencia. No hay crítica ni polémica, ni un
solo texto en que se haga notar la voz del periodista y su compromiso
con la sociedad, no con el gobierno.

Los periódicos cubanos son un dechado de censura, que apuesta por
ocultar temas sociales candentes para, en cambio, reiterar peroratas de
carácter histórico o político-ideológico. Mientras crece la delincuencia
en La Habana, se habla del parque fotovoltaico de la provincia Granma,
algo que casi nadie sabe que existe, ni le interesa. El acelerado ritmo
de la existencia mantiene a las personas alejadas de la literatura, sea
informativa o recreacional, a menos que se dialogue sobre cuestiones con
las que se identifique el lector, en un lenguaje fluido y ameno.

No es de extrañar que algunos jóvenes solo lean la sección de Deportes o
las curiosidades internacionales agrupadas bajo el encabezado de Hilo
Directo. A la mayoría no le importa y es lamentable, sobre todo porque
una juventud desinformada no tiene nada que aportar al desarrollo
intelectual de un país. Sin intelecto, algo que en Cuba continúa
muriendo aceleradamente por falta de ejercitación, la patria de José
Martí se resume a una larga y cansada fila de burros subiendo una loma.

La ignorancia y apatía como estrategia para anular la voluntad de las
nuevas generaciones ha resultado maravillosamente a la cúpula de poder;
pero vale preguntarse qué Cuba tendremos dentro de 20 años si los
cubanos mantienen esa actitud de "todo me da igual". No hay manera de
ser participativo si se ignora lo que ocurre en el país.

Muy pocos reconocen que en la prensa plana no aparecen noticias, o se
aventuran a decir que necesita cambios. Hubo muchos entrevistados que
mintieron ante las cámaras sobre si leen o no la prensa. Probablemente
tomaron al equipo de CubaNet por periodistas oficiales; pero lo
interesante es el hecho de que la gente se vea precisada a mentir,
incluso cuando se trata de una decisión tan personal como leer el periódico.

Source: La prensa cubana, un dechado de censura CubanetCubanet -
https://www.cubanet.org/facebook/la-prensa-cubana-un-dechado-de-censura/
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