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Friday, March 17, 2017

Ahora que los cubanos pueden ser turistas

Ahora que los cubanos pueden ser turistas...
HILDEBRANDO CHAVIANO MONTES | La Habana | 17 de Marzo de 2017 - 09:00 CET.

"Más de 3.000 cubanos ya han ido de turismo a Europa; 'turisteo' por
cuenta propia, no de aquel que existió como estímulo a los vanguardias
del trabajo durante la existencia del campo socialista", así comienza un
artículo del periodista Ricardo Ronquillo aparecido en el periódico
Juventud Rebelde el pasado domingo.

Envidia, rencorcillo hacia los cubanos que con sus propios medios o los
medios de algún amigo o familiar en el exterior han logrado ver por sí
mismos que afuera se vive mejor que adentro a pesar de las crisis,
razón por la cual, los ciudadanos del antiguo y felizmente enterrado
campo socialista no quieren regresar a aquel período de oscuridad que se
nos ofrecía como el paraíso terrenal.

No solo a Europa viajan los cubanos sin el humillante permiso de salida
o salvoconducto conocido como tarjeta blanca, también lo hacen a muchos
países de América y al resto del mundo que teníamos negado conocer por
temor a la contaminación capitalista. El mantenimiento de la pureza
ideológica fue la principal batalla librada por los dirigentes de la
revolución cubana y de la cual salieron derrotados a pesar del
improvisado y tardío cuento infantil con la catastrófica imagen de
aviones chocando en un espacio aéreo congestionado.

Ya el viajar no es una prebenda de unos cuantos funcionarios y
dirigentes del Partido Comunista (PCC) y el Gobierno o familiares de
estos (¿las amantes se consideran familia?), oficiales de la
Inteligencia y los premiados tras años de verter sangre, sudor y
lágrimas en la construcción de la sociedad más injusta que ojos humanos
puedan haber visto jamás.

Habrá que ver en qué momento de la prolongada veda turística sufrida por
los cubanos, el periodista autor del artículo que nos ocupa realizó
comparaciones, entre la situación del otrora único sector solvente con
posibilidades de disfrutar de viajes al extranjero, a Varadero o a los
paradisíacos cayos del archipiélago cubano, con el llamado extremo
opuesto, ese que está obligado a vivir del invento (malversación, desvío
de recursos, prostitución, proxenetismo, asalto, indigencia).

En la actualidad, no solo los cuentapropistas o microempresarios
nacionales y otros dichosos de tener amigos o familiares en el
extranjero disfrutan de esos beneficios, por demás normales en los
países normales, sino que la oligarquía nacional formada por los antes
mencionados dirigentes y demás parásitos generados por el sistema, aún
disfruta de los mismos viajes de placer sin costarles un centavo de su
propio peculio.

Son los trabajadores cubanos, los médicos y demás personal que trabaja
en el exterior o los empleados en las empresas mixtas, los que llevan
sobre sus hombros los paseos en yate por el Mediterráneo, los viajes a
Cancún y las vacaciones en París, por solo citar algunos de los lugares
preferidos por los que insisten en que nos apretemos el cinto para
construir el socialismo, mientras ellos se dan la gran vida capitalista.

Los que han distorsionado la pirámide social desde el mismo principio
del proceso en el año 1959, no fueron los burgueses cubanos aniquilados
temprano, ni los empresarios capitalistas expropiados, tampoco se puede
culpar a la naciente pequeña empresa cubana de las diferencias sociales
existentes. En los periodos de mayor penuria, la clase dirigente cubana
mantuvo sus niveles de consumo y disfrute de comodidades exclusivas;
ellos han marcado por más de medio siglo la diferencia en la inversión
de la pirámide, son los pocos improductivos viviendo a costa de los
muchos que producen.

Cualquier semejanza de la situación de desigualdad social en Cuba con la
situación prevaleciente en países criticados desde la Isla, no es pura
coincidencia, los factores que intervienen en ello son los mismos, no
importa si son gobernados por la izquierda o por la derecha; es el
egoísmo, la demagogia, el populismo y la carencia de un programa real a
favor del desarrollo de los pueblos.

Los dirigentes cubanos no son solidarios con el pueblo sino
manipuladores de conciencias que procuran una igualdad diferenciada
donde unos, como diría Orwell, son más iguales que otros.

A los más vulnerables se les pide que se sigan sacrificando y esperando
por tiempos mejores, mientras se culpa a los que han escapado de la
vulnerabilidad y la dependencia estatal, por el espacio que empieza a
abrirse con respecto a los que aún están sujetos al paternalismo
gubernamental. En realidad, la preocupación de los gobernantes cubanos
reflejada en el mencionado artículo se debe a que cada vez más cubanos
gozan de independencia económica y, sin tener que robar, pueden darse el
tipo de vida que antes era permitido solo a los detentadores del poder y
sus protegidos.

Source: Ahora que los cubanos pueden ser turistas... | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1489671105_29686.html
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