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Wednesday, February 15, 2017

La natalidad no es solo cuestión de recursos

La natalidad no es solo cuestión de recursos
Las medidas tomadas por el Gobierno para estimular los nacimientos no
resuelven otros problemas y factores externos que condicionan la caída
del número de hijos
MARCELO HERNÁNDEZ, La Habana | Febrero 15, 2017

Preocupado por la baja natalidad, el Gobierno ha lanzado este mes una
campaña centrada en la fecundidad y un paquete de medidas para estimular
el nacimiento de dos o más hijos por mujer.

Desde 1978 los números de la fecundidad han caído a lo largo de la Isla,
hasta llegar por debajo del nivel de reemplazo poblacional. Para 2050,
el país se ubicará en el noveno puesto a nivel mundial en población de
ancianos. El envejecimiento demográfico agravará la carencia de personas
económicamente activas.

Las nuevas regulaciones para estimular la natalidad, dadas a conocer en
un número extraordinario de la Gaceta Oficial, están formadas por dos
decretos y cuatro resoluciones. Entre las medidas se incluye la
participación remunerada de otros familiares en el cuidado de los hijos.

"Ahora mi madre se podrá quedar en casa con la niña mientras yo mantengo
mi vínculo laboral", cuenta Sahily Cuevas, madre de una bebé de cuatro
meses y trabajadora de una Cooperativa de Créditos y Servicios en el
municipio Güira, Artemisa.

La abuela, empleada en la red gastronómica estatal, recibirá el 60% de
su salario en calidad de prestación social, un beneficio que hasta este
febrero solo cubría al padre del menor. Es cierto, sin embargo, que esta
remuneración equivale a 11 dólares, el precio de tres paquetes de
pañales desechables.

La mayoría de las mujeres consultadas atribuyen a las estrecheces
materiales la causa principal para la posposición o interrupción de un
embarazo. En el período 2006-2013 la natalidad aumentó levemente de una
tasa de 1,39 hijos por mujer a 1,71, pero ese valor debe alcanzar un
mínimo de 2,1 para salir de los números rojos.

"Ni loca tengo un segundo hijo", remarca con determinación Tahimí de 27
años y residente en Aguada de Pasajeros. "Es tan larga la lista de
necesidades para un bebé que ese dinero extra que van a dar es como una
gota en el mar, sirve para muy poco".

La mujer considera que el descuento del 50% en las tarifas
subvencionadas de los círculos infantiles para los padres con dos o más
hijos puede ayudar a "las familias más pobres", en especial en las zonas
rurales. A partir del tercer hijo la familia quedará exenta del pago, un
beneficio que se extiende a las parejas con bebés nacidos en partos
múltiples.

El retorno al trabajo tras el nacimiento también ha recibido nuevos
estímulos. Las madres que regresen tras 18 semanas de licencia de
maternidad cobrarán, además del 100% de su salario, una prestación extra
del 60% de su paga, desde los tres meses y hasta un año después de dar a
luz.

El sector privado, con más de medio millón de trabajadores en el país,
también ha recibido una rebaja en los impuestos mensuales a las
cuentapropistas con dos o más hijos menores de 17 años. Pero las
exigencias laborales en los negocios particulares dejan poco margen a
que las mujeres se acojan a una licencia de maternidad más extendida.

"Ni loca me muevo de aquí porque ocupan mi plaza y este es el sustento
de mi familia", comenta una empleada de La Mimosa, un restaurante en el
Barrio Chino de La Habana. "Hay mucha competencia y quedar embarazada es
igual a quedar fuera", añade la trabajadora, que prefirió el anonimato.

Maipú tiene 21 años y se ha practicado cuatro abortos. Los dos primeros
con la técnica de la regulación menstrual que se realiza de manera
ambulatoria y no necesita anestesia. En los dos últimos entró a un salón
de operaciones donde le hicieron un raspado, conocido como legrado. La
joven se niega a tener hijos por el momento.

"Vivo con mis padres y mis abuelos, además de dos hermanos", comenta a
14ymedio. Los problemas habitacionales son el motivo principal que
esgrime para postergar la maternidad, pero también tiene la vista puesta
en la emigración.

En los últimos años, sin anunciarlo públicamente, el Ministerio de Salud
Pública ha restringido los abortos. "Ahora los requisitos para lograr
una interrupción de embarazo son más estrictos", cuenta a este diario
una enfermera del Hospital Gineco obstétrico Ramón González Coro. La
empleada considera que "es difícil lograr todos los papeles a tiempo
para una regulación menstrual o un aborto".

Sin embargo, el mercado informal también florece en ese campo. Maipú
pagó 50 CUC por su última interrupción de embarazo. "No tenía mucho
tiempo, porque ya tenía 12 semanas", recuerda. Gastó el equivalente al
salario mensual de un médico en practicarse la interrupción. En su
historial clínico no quedó registro alguno de la intervención.

El director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo, Juan
Carlos Alfonso, ha matizado el peso de la crisis económica y la
emigración en en el rechazo al embarazo que mantienen muchas cubanas.
Para el especialista, "procesos sociales como la emancipación femenina"
también influyen en la decisión de postergar la maternidad.

Una encuesta sobre fecundidad, llevada a cabo en 2009 por la Oficina
Nacional de Estadísticas (ONEI), arrojó que el 21% de las mujeres entre
15 y 54 años había experimentado al menos un embarazo que terminó en
aborto provocado. El 80% de la población declaró haber usado métodos de
anticoncepción de manera regular.

La psicóloga Mayra Rodríguez, subdirectora del Centro Nacional de
Educación Sexual (CENESEX), considera al aborto "un logro social que no
se puede perder" y opina que tras enero de 1959 "la mujer tuvo la
oportunidad de incorporarse socialmente y de tener un pleno desarrollo
profesional", una situación que le permite decidir "en qué momento tener
un hijo".

Muchas féminas refieren que han pospuesto tener hijos por desean
alcanzar un mayor desarrollo profesional y mantener su independencia
económica. La población laboralmente activa cuenta con más 1,6 millones
de trabajadoras, de las que 927.200 han concluido estudios en la
enseñanza media superior y alrededor de 618.400 son graduadas
universitarias, según datos del Anuario estadístico de Cuba 2015.

Varios estudios revelan que entre las mujeres con mayor nivel educativo,
las radicadas en las cabeceras provinciales y aquellas que ostentan
cargos administrativos, la edad de el primer hijo se demora cada vez
más. Algunas de las consultadas por este diario aseguran que prefieren
programar el nacimiento de un hijo pasados los 30 años para lograr una
posición sólida en su vida laboral.

Además, "no es lo mismo conseguir una visa que dos", afirma Maipú en
tono pragmático mientras reconoce que siempre ha querido "ser madre y
tener muchos niños corriendo por la casa".

Source: La natalidad no es solo cuestión de recursos -
http://www.14ymedio.com/sociedad/natalidad-solo-cuestion-recursos_0_2164583526.html
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