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Wednesday, November 09, 2016

Las falsas riquezas

Las falsas riquezas
8 noviembre, 2016 7:57 pm por Manuel A. Morejón Soler

El Vedado, La Habana, Manuel Morejón, (PD) En Lucas 16:9 dice que
Jesucristo aconsejó: "…usen las falsas riquezas de este mundo para
ganarse amigos, para que cuando las riquezas se acaben, haya quien los
reciba en las viviendas eternas".

Dios no se puede negar a si mismo incitando a sus hijos al pecado, sino
que sabiendo de la naturaleza pecaminosa del ser humano, Dios nos da la
oportunidad de utilizar las falsas riquezas por el uso que hacemos de
ellas para ganar almas. (Lucas 16:9-12)

Andamos por el camino de la sabiduría cuando usamos las oportunidades
financieras, no para ganar el cielo, sino para que ese cielo ("las
moradas eternas") sea una experiencia para quienes reciben nuestra ayuda.

Si usamos nuestros recursos para ayudar a los necesitados o ayudamos a
otros a encontrar a Cristo, nuestra inversión nos brindará beneficios en
la eternidad.

Cuando acatamos la voluntad de Dios, usamos desinteresadamente las
posesiones.

Se puede asegurar que nuestra integridad guarda relación con los asuntos
monetarios. Dios nos pide que seamos honestos aun en pequeños detalles.
Las riquezas en el cielo son mucho más valiosas que las terrenales. Pero
si no somos confiables con nuestras riquezas terrenales (sin importar lo
mucho o poco que tengamos), no estamos en condiciones de encargarnos de
las grandes riquezas del Reino de Dios. No permita que su integridad se
desmorone ante asuntos intrascendentes, solo así no fallará en
decisiones delicadas.

Si el dinero tiene el poder de ocupar el lugar de Dios en tu vida, puede
convertirse en tu amo.

¿Cómo descubrir si eres esclavo del dinero? Para saberlo, responde estas
preguntas:

(1) ¿Estás preocupado siempre por él?
(2) ¿Das por generosidad o lo haces a fin de obtener ganancias?
(3) ¿Utilizas gran parte de tu tiempo preocupándote por tus posesiones?
(4) ¿Te es difícil dar dinero?
(5) ¿Tienes deudas?

El dinero es un amo poderoso y engañador. Promete poder y control, pero
a menudo no lo puede dar. Las grandes fortunas pueden lograrse y
perderse de la noche a la mañana. No hay riqueza que compre salud,
felicidad ni vida eterna.

No hay nada mejor que permitir que Dios sea tu amo. Sus siervos tienen
paz y seguridad, ahora y siempre. El dinero, en cambio, es el peor de
los amos.

La actitud hacia el dinero es una señal de la sumisión ante Dios, o la
rebelión en su contra.

Se advierte en Lucas 16:13: "Ningún sirviente puede servir a dos amos;
porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al
otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas."
alianza.cristiana777@gmail.com; Manuel A. Morejón

Source: Las falsas riquezas | Primavera Digital -
http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/las-falsas-riquezas/
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