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Saturday, November 19, 2016

La manipulación de “Cubadebate”

La manipulación de "Cubadebate"
El sitio oficialista cubano tergiversa una columna de opinión aparecida
en El Nuevo Herald
Alejandro Armengol, Miami | 18/11/2016 5:36 pm

Bajo el titular "El Bastión y una nueva manipulación mediática contra
Cuba", el sitio oficial cubano Cubadebate publica una nota de José
Manzaneda en que se expresa: "Tras el triunfo de Trump, Cuba organiza un
ejercicio militar de tres días contra 'acciones del enemigo', titulaba
el diario argentino Clarín[1]. 'Horas después del triunfo de Donald
Trump, el régimen cubano anunció maniobras militares', leíamos en
Infobae[2]. 'Saludando a Trump a cañonazos' encabezaba El Nuevo Herald
de Miami[3]".
El texto de Cubadebate agrega: "Curioso. Porque estas 'maniobras
militares' cubanas —el llamado 'Ejercicio Estratégico Bastión 2016'— se
realizan en la Isla cada cuatro años, siempre en el mes de noviembre. Y
la fecha exacta para este año fue anunciada por el Presidente Raúl
Castro, el pasado 16 de abril[4]. Es decir, ¡hace siete meses!".
Lo realmente "curioso" es que Cubadebate intente señalar una
"manipulación" de la prensa recurriendo precisamente a otra
manipulación, ente caso sin comillas.
Como soy el autor de uno de los artículos citados por Manzaneda para
ejemplificar su argumento de la "manipulación mediática", me parece
pertinente aclarar algunos puntos. Pero antes, quiero agradecerle a
Cubadebate que destaque mi trabajo, aunque al mismo tiempo quisiera
aclararle al sitio que se equivocaron —no quiero pensar que, por
demasiada estima a mi persona, porque no lo merezco— y que lo que
escribí fue simplemente una columna de opinión, que en ningún momento
encabezó edición alguna de El Nuevo Herald, porque, por supuesto, no era
esa su intención ni su destino. Y que como columna de opinión su autor
la puede titular bajo criterios diferentes a los que rigen a una
información noticiosa.
Pero más significativo es señalar algunas falsedades del texto de
Cubadebate que no son simples errores, sino intentos de manipular. Eso
que precisamente la nota del sitio oficial cubano intenta denunciar.
Lo primero es que los ejercicios Bastión no se realizan cada cuatro años
como se escribe en Cubadebate, sino que su frecuencia ha variado de
acuerdo a criterios puntuales, como ya se detalló en CUBAENCUENTRO.
Lo segundo es que la realización de tales maniobras en noviembre no ha
sido un hecho omitido ni por CUBAENCUENTRO ni por la columna de opinión
de referencia.
Lo tercero es que el dato de que el gobernante Raúl Castro anunciara la
realización de las maniobras militares hace siete meses no altera ni
determina nada, porque si bien es cierto que para entonces se desconocía
quién sería el vencedor en las urnas estadounidenses, lo cierto es que
se sabía que para entonces habría un resultado electoral, y ese es uno
de los aspectos fundamentales del ejercicio bélico —aunque no el
principal—, destinado a enviar un mensaje de fuerza a Washington, con
independencia del ganador en las elecciones presidenciales. Y que el
énfasis mayor o menor en dicho mensaje vendría determinado por dicho
triunfo. Y ello es un hecho ya comprobado. Que el gobernante cubano
hiciera el anuncio por radio y televisión de las maniobras, y que
incluso han aparecido en la televisión cubana locutores vestidos de
uniforme, como señaló un comentarista en este sitio, son prueba de que
ahora se ha otorgado un mayor énfasis mediático a las maniobras, por
parte del Gobierno de La Habana.
Por último, no hay que olvidar un detalle que Cubadebate no especifica,
y es que las maniobras, que surgieron precisamente cuando el presidente
estadounidense Ronald Reagan llegó al poder —como adecuadamente señala
Manzaneda—, al cual siempre se consideró —tanto en la Isla como en
Estados Unidos— que mantendría una actitud de mayor confrontación hacia
el Gobierno de La Habana, no han respondido a una periodicidad fija, lo
que justificaría la afirmación de que solo obedecen al interés de
mantener vigente la preparación combativa. La orden de realizar los
ejercicios, adoptada por la Plaza de la Revolución, siempre se enmarcó
dentro de los parámetros de la Guerra Fría, los cuales luego se
interrumpieron. En este sentido, en el período de 1980 a 1986 se
realizaron tres ejercicios Bastión. En 2004, después de 18 años de
llevado a cabo el último, se decidió reiniciarlo. Por lo tanto, la
afirmación de Manzaneda, de que tales demostraciones bélicas no
constituyen "ningún 'mensaje político' coyuntural", no se corresponde
con la realidad.
A continuación, reproduzco el texto de la columna aparecida en El Nuevo
Herald, que no apareció en CUBAENCUENTRO sencillamente porque reproduce
ideas ya aparecidas en esta publicación. Si lo hago ahora es simplemente
para demostrar que en ningún momento dicho texto afirma que las
operaciones militares en Cuba sean únicamente una respuesta al triunfo
de Donald Trump en las urnas, y que, al limitarse a catalogarlo como
tal, Cubadebate se contradice en su afán de demostrar una manipulación
donde no la hay, al menos en el caso de dicho artículo. Las
"negritas/bold" añadidas tienen a facilitar al lector los párrafos en
que se demuestra que Cubadebate miente.
Saludando a Trump a cañonazos
Por lo general el gobierno cubano ha utilizado los ejercicios militares
"Bastión", surgidos durante la época de la presidencia de Ronald Reagan,
como un recurso para desviar la atención hacia los problemas internos.
Ahora Raúl Castro revive esa vieja táctica para saludar la elección de
Donald Trump.
No es que el ejercicio bélico sea, solo y simplemente, una respuesta
desde la Isla al resultado electoral de Estados Unidos. Tampoco
otorgarle un mérito excesivo a los servicios de inteligencia cubanos,
que habrían logrado predecir acertadamente en lo que se equivocaron
muchos expertos, de este país y del resto del mundo. Como ocurre siempre
con Cuba, es algo mucho más complejo.
La motivación principal para las maniobras bélicas anunciadas por La
Habana es interna, no externa. En el exilio, como suele ocurrir, se peca
de la asociación fácil. Cuba no se prepara para una guerra que no vendrá
con Trump, y la jerarquía del país lo sabe. Únicamente apela a un
recurso, viejo pero efectivo, para "distraer" a la población de los
problemas internos, al tiempo que se reafirma en su anquilosamiento. Si
todo ello coincide con el anuncio de un nuevo inquilino en la Casa
Blanca, que en sus últimos días de campaña electoral escarbó votos en el
centro más "combativo" del viejo exilio, con declaraciones al uso, pues
mejor todavía: posiblemente más despliegue en la prensa oficial de la
isla, titulares de mayor advertencia y la palabra "agresión
imperialista" sacada nuevamente del baúl. Pero nada más.
Hay, sin embargo, semejanzas y diferencias que no deben ser soslayadas.
Lo primero es enfatizar que tales maniobras no se han ordenado a
consecuencia de un resultado electoral al otro lado del estrecho de la
Florida. Ni es tampoco la primera vez que se llevan a cabo.
Es la séptima vez que Cuba realiza estos ejercicios, pero también los
mismos han ocurrido —en ocasiones— en momentos de alta tensión con
Estados Unidos. No ocurre así ahora, pero la Plaza de la Revolución
viaja al pasado para continuar en su empeño de perpetuar el presente.
El primer ejercicio de este tipo se realizó en 1980 tras la elección de
Ronald Reagan a la presidencia. En el período de 1980 a 1986 se llevaron
a cabo tres. En el 2004, 18 años más tarde, se decidió reiniciarlos.
Para ello se efectuó "Bastión 2004", dirigido por Fidel Castro entre el
13 y 19 de diciembre. Desde 2004 no se desarrolló ninguno hasta 2009. En
2008 se anunció su realización, pero luego fue cancelado debido a los
destrozos causados por huracanes y las necesidades de la reconstrucción.
Tras esa fecha volvieron a interrumpirse. En el 2013 se llevó a cabo
uno. Es decir, que incluso durante la presidencia de Barack Obama dichas
maniobras se esparcieron, no cesaron.
Los mandos cubanos pueden entonces argumentar que se trata de una
práctica "rutinaria". Los meses elegidos —noviembre y diciembre— siempre
han sido los mismos.
Pero esa rutina a veces resulta en coincidencias sospechosas.
"Bastión 2009" ocurrió en noviembre de ese año, y marcó el primer
simulacro bélico tras la elección de Obama y luego de que Raúl Castro
asumiera el mando cotidiano en los asuntos gubernamentales.
Hal Klepak, un experto y profesor emérito del Real Colegio Militar de
Canadá, consideró en aquella ocasión que las maniobras tenían más que
ver con enviar un mensaje a los que intentaran desestabilizar al país
que con un asalto real en ese momento. Tal objetivo se repite ahora.
Todo apunta en que —con independencia del triunfo de Trump o de Hillary
Clinton— La Habana ya preparaba su operación con dos intenciones: una
nacional y otra dirigida hacia Washington. Solo que ahora, tras
conocerse los resultados electorales, ambos frentes posiblemente se
intensifiquen y la presión aumente en ambas direcciones.

[1]
http://www.clarin.com/mundo/Cuba-organiza-ejercicio-acciones-enemigo_0_1684031721.html
[2]
http://www.infobae.com/america/america-latina/2016/11/09/horas-despues-del-triunfo-de-donald-trump-el-regimen-cubano-anuncio-maniobras-militares/
[3]
http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/alejandro-armengol/article114198193.html
[4]
http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/04/17/informe-central-al-vii-congreso-del-partido-comunista-cuba/

Source: La manipulación de "Cubadebate" - Artículos - Opinión - Cuba
Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/la-manipulacion-de-cubadebate-327706
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