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Tuesday, November 22, 2016

Juegos de guerra ¿Por qué se empecinan nuestros gobernantes en seguir perdiendo el tiempo?

Juegos de guerra: ¿Por qué se empecinan nuestros gobernantes en seguir
perdiendo el tiempo?
HILDEBRANDO CHAVIANO MONTES | La Habana | 22 de Noviembre de 2016 -
10:10 CET.

Al fin terminaron las maniobras militares Bastión 2016. Una semana de
exhibición de musculatura bélica inútil, de halterofilia llevada a la
paranoia política. Quizás ningún Gobierno del mundo televise el
desarrollo de sus ejercicios militares. Aquí los cubanos hemos soportado
día a día la respuesta del régimen a la victoria de Donald Trump en las
elecciones de Estados Unidos.

En realidad Cuba no esta amenazada por invasores extranjeros ni
nacionales. Las maniobras han sido un gasto de recursos dirigido a
levantar la alicaída moral de las tropas y de los propios dirigentes del
Gobierno y el Partido Comunista. Aun no se recuperan de lo que significó
la visita de Obama a la Isla.

Desde esa fecha, el discurso oficial va de la necesidad de aumentar la
producción a la defensa del socialismo frente a las "nuevas tácticas
subversivas empleadas por el imperio". En las filas castristas hay
desespero y frustración. Los amigos ya no están, y el país no solo es
una isla, sino que está aislado, rodeado de capitalistas ambiciosos
venidos hasta de China y Vietnam.

El problema de Cuba no tiene solución militar, porque es económico. Los
inversores que no se sienten estimulados a correr riesgos con la
supuesta nueva política económica de Raúl Castro, no son enemigos del
pueblo cubano. Son los amigos que el arcaico sistema de la empresa
estatal socialista mantiene alejados; los mismos que cuando ven que un
Gobierno arruinado gasta lo que no tiene en la realización de una
gigantesca maniobra militar, más desalentados se sienten a poner su
capital en la ruleta del derroche, la corrupción y la irresponsabilidad
del imperecedero socialismo cubano.

Hacia adentro, el efecto de las maniobras fue variado: alarde, soberbia,
gastos, producción de discursos chovinistas… Hacia fuera: percepción de
locura, ruptura con la realidad, encasillamiento, miedo a aceptar
cualquier cambio.

Los resultados no tardarán en verse; fuga de posibles inversores,
disminución de la productividad, más empobrecimiento, más jóvenes
emigrantes, más frustración y desidia. El sálvese quien pueda
imponiéndose como norma moral de la sociedad que los comunistas cubanos
andan construyendo.

En política, como en economía, un discurso, una mala inversión, un gesto
inamistoso o una maniobra militar pueden traer consecuencias no
calculadas. Y los gobernantes cubanos están demasiado acostumbrados a la
bravuconería, los discursos altisonantes, las posturas de gran potencia
en taparrabos y a la utilización del pueblo como rehén para inspirar
misericordia.

Podría decirse que a lo largo de casi 60 años el cubano no ha sido un
Gobierno de políticos. Ni siquiera de tecnócratas. Sino de iluminados,
una pandilla de fanáticos guiados por voces que les susurran que son
infalibles, que deforesten el país y lo siembren de caña de azúcar, que
carguen contra los cruceros de turistas, que construyan un aeropuerto en
la minúscula isla de Granada o que creen una nueva raza de ganado
autóctona y multifacética, que fomenten guerrillas en Latinoamérica, que
envíen tropas a África, o que realicen juegos deportivos panamericanos
para a continuación declarar un "periodo especial para tiempo de paz".

Es muy probable que esas voces que despiertan la inspiración mística en
los gobernantes cubanos provengan de los espíritus de Marx, Lenin,
Stalin, Hitler y Mussolini.

De otra forma no puede entenderse que nuestros gobernantes no se hayan
percatado de que el método ensayo-error se basa en desechar lo que causa
el resultado indeseado. Y en el caso de Cuba, las guerras no han sido la
razón de la pobreza endémica, por lo que prepararse para una que nunca
va a ocurrir es una pérdida de tiempo y de recursos.

En lugar de entretenerse con un montón de hierros viejos, nuestros
gobernantes deberían probar con la abolición de la economía estatal
centralizada. Quizás eso traería resultados económicos semejantes a los
de China, Vietnam, las ex repúblicas soviéticas y los ex países
socialistas europeos, que aunque también realizan maniobras militares,
no las pasan por televisión.

Source: Juegos de guerra: ¿Por qué se empecinan nuestros gobernantes en
seguir perdiendo el tiempo? | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1479805813_26889.html
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