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Wednesday, October 19, 2016

Regreso estratégico del ejército ruso a Cuba

Regreso estratégico del ejército ruso a Cuba
Para la mayoría de los analistas, un retorno de las bases militares o de
espionaje ruso a la isla es un peligro real para la continuidad de la
normalización de relaciones entre los gobiernos de La Habana y Washington.

El levantamiento del bloqueo y la devolución a Cuba del territorio de la
Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo siguen siendo las
exigencias principales del gobierno de Raúl Castro para la normalización
total de las relaciones. Entonces, ¿no es consciente Raúl de que las
negociaciones con Rusia para que la isla vuelva a tener bases militares
y de espionaje son un obstáculo para que los halcones de Estados Unidos,
el enemigo histórico de Moscú, decidan abandonar ese emplazamiento
militar, que es una de sus posiciones más valiosas en América Latina?
Raúl Castro y su hijo Alejandro Castro Espín, que es quien lleva hoy las
riendas de ese poderoso entramado de negocios y juegos con la
geopolítica en la isla, continúan en una táctica que, hasta el presente,
les sigue dando resultados: no ceder ni un ápice ni a Estados Unidos ni
a Europa. Como ha dicho en una reciente entrevista el posible sucesor de
Raúl, Miguel Díaz Canel, es época de recoger sin ceder, pues "el
enemigo, derrotado en su absurda estrategia de la presión, tendrá que
seguir cediendo para conseguir el objetivo de desestabilizar la
Revolución con estas nuevas estrategias de fingir ser más diplomáticos".
Esa realidad, que no quieren ver ni los asesores de la Casa Blanca ni
los de la Unión Europea, la dejó clara hace unos años el propio Fidel
Castro cuando le confesó a un periodista que la prepotencia de los
norteamericanos y los europeos en sus intentos de derrotar a la
Revolución los convertía en "ridículos payasos de la política" y que el
verdadero triunfo de Cuba era haber puesto a esos enemigos el traje que
se merecían, el de payasos.
Un aliado conveniente
En momentos en que peligra y se hace cada vez menos útil la generosa
ayuda venezolana, La Habana da pasos muy visibles y concretos en la
búsqueda de otro salvador: quien no vea esos movimientos, es ciego. En
ese contexto, Rusia es el aliado más viable, pues los Castro saben que
esa alianza vendrá acompañada de petróleo, que el país necesita cada vez
más desesperadamente, y de un reforzamiento táctico del poderío militar
cubano en la región y a nivel internacional, que sufrió una demoledora
derrota en el 2001 con la salida de las tropas rusas de los puertos de
La Habana y Cienfuegos, la suspensión (aún no se sabe si temporal o
definitiva) de la base de submarinos nucleares rusos en Cienfuegos y el
cierre de la importante base de espionaje de Lourdes, que permitía
interceptar los datos de radio en casi todo el territorio del país
norteamericano.
La prensa rusa se pregunta si las intenciones del Kremlin son
reinstaurar una unidad naval o una base de espionaje, que es la opción
más útil para los estrategas militares rusos. No podría ser ya en las
antiguas instalaciones de Lourdes, pues ahora allí se encuentra la
Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), punto vital del gobierno
en su lucha contra lo que llaman "ataques enemigos del ciberespacio
contra la Revolución". Pero en mayo del 2014, el coronel Alejandro
Castro Espín, hijo de Raúl Castro, firmó un acuerdo de cooperación y
trabajo conjunto entre el Consejo de Seguridad de la Federación Rusa y
el Consejo de Defensa Nacional de Cuba. Y, exactamente un año después,
en mayo de 2015, Serguei Narishkin, el actual jefe del espionaje
ruso, tras una visita a Cuba, propuso a Raúl Castro que el país se
incorporara a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC),
la agrupación militar que une a las exrepúblicas soviéticas en el ámbito
militar y político.
Nuevas realidades
Ahora, justamente cuando la política de Obama provocó un cambio de
estrategia a nivel internacional en relación con Cuba, el portavoz del
Kremlin, Dimitri Peskov, asegura que hay que adaptarse a las nuevas
situaciones de conflicto en la realidad internacional. Así, por sólo
mencionar algunas de esas "zonas de conflictos", Rusia tiene ya dos
bases militares en Siria, y trabaja rápidamente en la reconversión de la
unidad de apoyo logístico de Tartus en una base naval permanente, además
de la base aérea que desde agosto de 2015 posee en Latakia. En Asia,
otra zona de interés para el Kremlin, existe un acuerdo del 2013 para el
uso conjunto de unidades de abastecimiento en Cam Ranh, desde donde
Aviones Il-78 y Tu-95MC patrullan la región.
Reabrir la base de espionaje en Cuba no significa solamente el posible
regreso de las tropas rusas a la isla; no sólo podría conceder a Putin
un nuevo punto para sus armas nucleares devolviéndole alguna base naval,
quizás la misma de submarinos nucleares en Cienfuegos, sino también le
permitiría dar un primer paso, estratégicamente esencial, para lograr
una mayor influencia rusa en América Latina.
Autor: Amir Valle

Source: Regreso estratégico del ejército ruso a Cuba | América Latina |
DW.COM | 18.10.2016 -
http://www.dw.com/es/regreso-estrat%C3%A9gico-del-ej%C3%A9rcito-ruso-a-cuba/a-36082123
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