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Wednesday, October 12, 2016

Los cubanos que nadie quiere

Los cubanos que nadie quiere
octubre 12, 2016
Iván García, desde La Habana

Para un segmento importante de cubanos radicados en Miami, la
indiferencia hacia los compatriotas que llegan no es un problema de
resentimiento. Es un asunto de percepción política.
La Habana, Cuba - Once de la mañana en una tienda Best Buy de Miami
especializada en la venta de equipos electrónicos. Un joven de
complexión maciza con los brazos tatuados, chancletas de cuero, bermudas
con la bandera británica y una gorra azul oscura de los Yankees de Nueva
York, casi gritando comenta por su teléfono inteligente a un pariente
que reside en Cuba: "Men, esto es la yuma. Acá hay pa' comer y pa' llevar".

El tipo se pasea por toda la tienda con su celular grabando la gama de
televisores y computadoras mientras habla por la aplicación IMO y
conduce el carrito de compras cargado de pacotillas electrónicas.

Jorge, dependiente de Best Buy de origen cubano que reside en la Florida
desde los años 80, hace un gesto despectivo con la boca. "La verdad que
nuestros compatriotas que vienen llegando son meao de perro. No tienen
clase. Escupen en cualquier lado. Botan los papeles en la calle. Siempre
hablan gritando y gesticulan como si fueran monos en un zoológico", dice
enfadado.

Para Jorge, la Ley de Ajuste no tiene sentido. "Esta gente solo viene a
Estados Unidos a comer y vivir de las ayudas. Son emigrados de caldero.
No les gusta trabajar duro y creen que se lo merecen todo".

Nicolás, chofer a tiempo completo de Uber, coincide en que los malos
modales, groserías y comportamiento delincuencial son bastante
frecuentes en los cubanos recién llegados.

"Llegué cuando la ola migratoria de 1994. Es cierto que algunos cubanos
afincados en Miami nos trataban como bichos raros. Muchos llegaron aquí
sin un centavo y nunca se acogieron a ninguna ayuda del gobierno
federal. Pero la mayoría se solidarizó con nosotros, al igual que los
que llegaron por el Mariel, cuando el gobierno de Fidel Castro exportó
miles de delincuentes y presidarios. Pero esta gente que llega ahora es
el retrato perfecto del hombre nuevo cubano. Vago, apolítico y
escandaloso", apunta, mientras conduce por Kendall.

En el restaurante Versailles, atestado a la hora de almuerzo, agitados
meseros toman el pedido de los comensales. Muy cerca de un mostrador de
dulces y confituras, Sergio, ex preso político, con una guayabera blanca
y un sello en el bolsillo derecho promocionando el voto a favor del
candidato presidencial republicano Donald Trump, mueve la cabeza de un
lado a otro cuando se le pregunta su opinión sobre los nuevos emigrados
cubanos.

"Qué se puede esperar del comunista de Obama. Si gana Hillary será más
de lo mismo. Cada año, 50 mil cubanos huyendo de la dictadura de los
Castro, vienen a vagabundear y vivir de los contribuyentes. Por eso voy
a votar por Trump. Si a los cubanos no les importa la política y les da
igual que apaleen a las Damas de Blanco, pues que se jodan en Cuba.
Estados Unidos solo debe aceptar a los refugiados políticos que de
verdad son perseguidos", subraya con énfasis y grita "Abajo la Ley de
Ajuste", y sus amigos lo aplauden.

Pablo, ingeniero que trabaja para la empresa de telecomunicaciones
Verizon, intenta ser sensato, pero reconoce que los cubanos que llegan,
"no todos, pero al menos con los que he hablado, tienen una mentalidad
de sanguijuela. No vienen con espíritu de prosperar. Lo de ello son las
broncas, beber ron y vacilar. No quieren estudiar ni superarse ni
trabajar duro", expresa. Y se pone de ejemplo.

"Hace ocho años llegué a esta país. A pesar de ser ingeniero en
telecomunicaciones, comencé limpiando baños en Walmart. Revalidé mi
título estudiando duro todas las noches. Estoy ganando cincuenta dólares
la hora. Pero me esforcé. Men, la mayoría de los cubanos que llegan
ahora quieren vivir de fly al catcher".

Zaida, graduada de ciencias sociales en Estados Unidos, opina que el
tema tiene mucha tela por donde cortar. "Esta ola migratoria es
diferente. Las dos primeras fueron los desclasados y un estamento
intelectual y político importante. Muchos eran personas preparadas y con
profundas convicciones anticomunistas y anticastristas. En el éxodo del
Mariel en 1980 y en la estampida de 1994 comenzó la etapa de los cubanos
que huyen debido a la miseria y falta de futuro. Algunos tenían
motivaciones políticas, porque si una persona decide emigrar, siempre
hay un trasfondo político".

Según Zaida, "la nueva ola migratoria está formada por una mayoría de
jóvenes que han vivido fuertemente adoctrinados. A pesar de tener un
buen nivel educacional, traen consigo la degradación de valores que
actualmente se vive en Cuba. Son indiferentes a la política de su país y
del mundo. Hablan un español reinventado. Y tienen profundas lagunas
culturales e históricas. Son el producto de Facebook, la frivolidad y la
pacotilla".

Oscar Luis, 25 años, llegó a Miami hace cinco meses y considera que los
cubanos de la Florida son demasiado esquemáticos. "En cualquier grupo
humano existen marginales, delincuentes y vagos, pero no creo que sean
todos. Es cierto que somos más apolíticos. Hay que entender la dinámica
social de Cuba, con un gobierno que te adoctrina desde niño. Y por acto
reflejo, nuestra conducta es huir del relato político. A la vuelta de
cinco años, la mayoría se integrará a esta sociedad. Casi todos venimos
a trabajar y vivir con decoro", indica, mientras despacha sus maletas
para viajar cinco días a La Habana.

Eduardo, trabajador del aeropuerto de Miami que lo escucha y reside en
Miami hace 43 años, declara: "Ésa es la diferencia. Los nuevos que
llegan vienen para hacer dinero y luego disfrutarlo en Cuba. Los que
sufrimos por culpa del castrismo no podemos regresar a un país
secuestrado por esa pandilla".

Para un segmento importante de cubanos radicados en Miami, la
indiferencia hacia los compatriotas que llegan no es un problema de
resentimiento. Es un asunto de percepción política. Ellos no anclaron en
Miami por razones económicas. Fidel Castro los obligó al destierro.

Source: Los cubanos que nadie quiere -
http://www.martinoticias.com/a/cubanos-miami-nadie-quieren/131525.html
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