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Monday, September 12, 2016

Yo me quedo - el intercambio cultural Cuba-EEUU

Yo me quedo: el intercambio cultural Cuba-EEUU
JOSÉ ABREU FELIPPE

El relajamiento de las restricciones de los viajes a Cuba –resultado
directo de la política del actual gobierno norteamericano que comenzó
con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas hace poco más de
un año–, entre otras medidas, derivó, como se esperaba, en,
fundamentalmente, los vuelos regulares, los cruceros, el correo directo,
cierto comercio, y en el incremento del llamado intercambio cultural. Me
voy a detener en esto último.

De norte a sur, en realidad hay poco que decir. El flujo de cubanos es
relativamente débil. Los mismos nombres de siempre que van con la
esperanza de que les publiquen alguna cosita, aparecer en una antología,
participar en una exposición o montar una obra. En resumen, ser
reconocidos por la dictadura patria, que si no, tienen la sensación de
no existir. Es cierto que algún que otro poeta de talento ha sucumbido
al llamado de la selva, pero siguen siendo muy pocos. Sin embargo, de
sur a norte, lo que llega, de todos los campos artísticos y culturales,
puede considerarse una invasión a gran escala. Los vemos dando
conciertos y recitales, actuando en los teatros, presentando libros,
dando charlas, conferencias, y hasta en la radio y la televisión. Gente
de Zona ya es parte de la familia. Un canal de televisión hispano tiene
a Jacob Forever, desde luego residente en la isla, de pantalla musical
de la estación, lo cual resulta llamativo si tenemos en cuenta que su
maestro, Pitbull, reside entre nosotros. Si no querían un cubano, sin
salirse del género, por ahí andaba también Daddy Yankee; claro, no es de
la isla que está de moda.

Hace poco, cambiando emisoras en la radio, escucho que estaban sorteando
entradas para un concierto de Pablo Milanés. Los oyentes debían
completar parte de una canción del bienaventurado que proponía el
locutor. ¿Escuché bien? Sí, otro concierto en Miami de Pablo Milanés,
una de las dos figuras –la otra es Silvio Rodríguez– que durante muchos
años representaron a la dictadura patria. Aunque no me extraña, era lo
único que me faltaba escuchar ahora. El autor de piezas inmortales como
Yolanda, Años, Para vivir, El breve espacio en que no estás, El tiempo
pasa y tantas otras, bellas e inolvidables, también escribió unas
cuantas, demasiadas tal vez, que son infamias y aberraciones cantadas.
Basté recordar una, Canción por la unidad latinoamericana
(https://www.youtube.com/watch?v=zR9grCBssrk) que termina así: "Bolívar
lanzó una estrella que junto a Martí brilló, /Fidel la dignificó para
andar por estas tierras".

Ya sabemos que está en su derecho de venir y cantar lo que le apetezca,
cuantas veces quiera, que vivimos, gracias a Dios, en un país libre y
aquí cualquiera puede contratar a quien le plazca y me parece muy bien
que así sea, eso nos diferencia. No obstante, hay hechos que no son
fáciles de olvidar. Recuerdo que en 1980, con los sucesos de la embajada
de Perú, los mítines de repudio en su apogeo, el puerto de Mariel lleno
de barcos y las personas acudiendo a los centros de recepción para
inscribirse como "escoria", La Habana parecía a punto de una revuelta.
Yo fui con mi madre a uno de esos centros ubicado en Carvajal y Buenos
Aires, en El Cerro. Antes de llegar había que caminar por una calle
flanqueada por turbas que, aparte de gritar improperios a las personas,
las apedreaban. No puedo olvidar la cara aterrorizada de mi madre,
mientras caminábamos lo más rápido que podíamos, yo tratando de
protegerla con mi cuerpo de las piedras, y por las bocinas, a toda voz,
Pablo Milanés cantando Yo me quedo
(https://www.youtube.com/watch?v=hQLfHl_QyMM): "¿Qué mares han de
bañarte/ y qué sol te abrazará, / qué clase de libertad/ van a darte?".

Han pasado muchos años y todavía cuando escucho la canción, que es como
un himno, revivo aquellos momentos. No lo puedo evitar. Tampoco quiero.
Las personas, y los pueblos, que olvidan o que ignoran su historia, es
muy probable que la repitan. Pablo Milanés dará su concierto y allí
estarán las estaciones de televisión, siempre receptivas y sensibles a
todo lo procedente de la isla. Irá quien lo desee, pueda pagar y no
tenga recuerdos que lo lastimen. Te deseo éxitos, Pablo. Yo me quedo, en
casa.

Escritor, poeta y dramaturgo cubano.

Source: Yo me quedo: el intercambio cultural Cuba-EEUU | El Nuevo Herald
-
http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article100863397.html
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