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Sunday, September 11, 2016

Un lamentable precedente de impunidad

Un lamentable precedente de impunidad
septiembre 6, 2016 2:38 pm

Lawton, La Habana, Juan González, (PD) Un acuerdo producto de casi
cuatro años de laboriosas negociaciones patrocinadas entre otros por el
régimen militar totalitario castrista de Cuba, Noruega, la ONU y otros
actores de mayor o menor cuantía, sienta las coordenadas de una paz en
Colombia, que podría balancearse en un futuro sobre la tela de una
araña, romper la tela y acabar hasta con la araña.

El régimen militar castrista que por décadas fue el proveedor militar y
asesor político de los maleantes de las FARC, emerge de estos acuerdos
como garante de paz. ¡Quién lo diría!

Desde el acuerdo, se establece un cronograma para que las FARC pasen del
secuestro, el asesinato, el narcotráfico y otras lindezas de ese estilo,
a la corrupción, área primada para revolucionarios profesionales. Así,
el grupo gansteril dejará las armas y se convertirá en partido político.
Tendrán garantizados diez escaños en el Congreso por ocho años en que al
igual que Lula, Cristina Kishner, Dilma Rouseffe, y como ellos, lavarán
dinero, traficarán influencias y pasarán a ser políticos de izquierda en
el estilo afirmado por la izquierda mundial, así como, la izquierda
latinoamericana contemporánea.

Para muchos que a lo largo del mundo optan por la decencia, se trata de
concesiones inaceptables que en un futuro serán lamentadas. Se conceden
prerrogativas a unos terroristas que pasaron su vida en guerra contra la
democracia. Pero ellos prometieron salir del narcotráfico, su principal
afición y medio de sustento. Lo hicieron a cambio de promesas para un
desarrollo rural sin actores enunciados con propiedad. Estos actores
bien podrían ser los camellos revolucionarios consagrados al trasiego
callejero y la siembra de drogas, para esa revolución que tan bien
conocemos por acá.

La paz en Colombia solo será sostenible a través de un compromiso
genuino de justicia y reparación para las víctimas. El fin definitivo de
la violencia de las FARC lo será, para las víctimas y para el pueblo
colombiano en general, en el instante en que exista una garantía de que
los maleantes de las FARC no tengan nuevas posibilidades de amenazar la
tranquilidad ciudadana y el orden democrático.

Lo más significativo es como la Organización de Naciones Unidas (ONU) no
se pronunció en su momento con la energía demandada, acerca de los
secuestros, los reclutamientos forzosos, los asesinatos y la práctica
del narcotráfico practicados por los elementos FARC. Quizás esto
explique cómo el régimen militar castrista que entrenó, apoyó y propició
todos estos horrores y que en la actualidad reprime la manifestación
pacífica ciudadana en las calles, la libertad de expresión, asociación,
prensa y otros derechos consagrados por la ONU, resulta agraciado por la
propia ONU en momentos como este y en otros más significativos aún.

El presidente Juan Manuel Santos espera que el acuerdo final alcanzado
sea sometido a un plebiscito para su ratificación. Pero como ya se ha
dicho, la paz solo será sostenible a través del compromiso con la
justicia, la reparación para las víctimas y el fin de la violencia
promovida por las FARC.

Se dice y es lo correcto políticamente, que el acuerdo es producto de
cuatro años de negociaciones patrocinadas entre otros, por el régimen
castrista de Cuba, que fue el proveedor militar y asesor general de los
terroristas de las FARC. El hecho real estriba en que poco antes,
algunas entre las figuras ejecutivas más prominentes de la banda,
encontraron el final que muchos consideraron justo en tales momentos.
Así, algo cayó sobre 'Mono Jojoy', Raúl Reyes dejo de estar entre los
vivos y Simón Trinidad junto a otros de ese estilo, dejaron de
representar el peligro real que representaron para sus semejantes.

En fin, tanto Timoshenko, como Iván Márquez, como los otros
sobrevivientes segundones, tomaron la decisión adecuada, bajo la presión
de tales circunstancias. Vamos, morir por la revolución es simplemente
morir y los muertos, afortunadamente no secuestran, no trafican, no
asesinan ni presionan con chantajes. Tales circunstancias aunque haya
podido o no demostrarse que fueran obra o hechura de los "imperialistas
yanquis", funcionaron. ¡Shalom! ¡Voila! ¡Enhorabuena!!! Y bueno, hasta
¡Happy Thanksgiving!!!!!
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

Source: Un lamentable precedente de impunidad | Primavera Digital -
http://primaveradigital.net/un-lamentable-precedente-de-impunidad/
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