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Saturday, September 03, 2016

Rebelión en el imperio de la censura?

¿Rebelión en el imperio de la censura?
Encontronazos entre el más rancio inmovilismo y quienes apuestan por una
apertura de espacios a la información
Viernes, septiembre 2, 2016 | Luis Cino Álvarez

LA HABANA, Cuba.- De existir una pugna entre dos facciones de la cúpula
gobernante, una más pragmática, partidaria de hacer cambios, por una
mera cuestión de supervivencia, y otra ortodoxa e intransigente,
cerrilmente opuesta a esos cambios, es en el terreno de la prensa
oficialista donde más se hace sentir.

Últimamente, y en particular, a partir del VII Congreso del Partido
Comunista, donde logró imponerse la tendencia ortodoxa continuista, los
'tira y encoge' más o menos disimulados han pasado a ser forcejeos y
amenazan con convertirse en una batalla frontal del más rancio
inmovilismo contra los mínimos espacios a la información que parecían
estarse abriendo con cautela y timidez en el país.

Y no se trata de los periodistas independientes, contra los cuales, como
de costumbre, siguen los arrestos y decomisos de sus instrumentos de
trabajo. También son cuestionados y presionados los blogueros de los
medios digitales que se muestran moderadamente críticos, "dentro de la
revolución", como Joven Cuba, Periodismo de Barrio, El Toque, El
Estornudo, y a los periodistas oficialistas les advierten que tendrán
que enfrentar las consecuencias de publicar en páginas digitales
financiadas desde el exterior, como OnCuba Magazine o Progreso Semanal,
que son calificadas como "contrarrevolucionarias", aunque en ellas ni
por asomo aparezcan comentarios desfavorables al régimen. Y ni pensar en
sitios como Diario de Cuba y CubaNet, que han vuelto a ser bloqueados y
parece que lo estarán por largo tiempo, a tenor de la insistencia
oficial en considerar que Internet es utilizada por el gobierno de los
Estados Unidos como "arma de subversión" en contra del gobierno cubano.

Se sabe de varios comunicadores de los medios oficiales que han recibido
reprimendas por lo que han escrito en sus blogs. Han sido llamados a ser
más "responsables y cuidadosos con sus criterios", lo que ha llevado a
muchos de ellos a preguntarse cuál es entonces la pertinencia de dichos
blogs, en los cuales se suponía que podían opinar con un poco más de
soltura.

La remoción del coronel Rolando Alfonso Borges de la jefatura del
Departamento Ideológico no ha significado un aflojamiento de las tuercas
al periodismo, sino todo lo contrario: la mano de los censores sigue
bien pesada.

Recientemente fue expulsado de Radio Holguín, donde trabajaba, José
Ramírez Pantoja por citar quejas que hubo en una reunión de periodistas
acerca del manejo de la información por parte del Estado.

Y ni siquiera escapan de las presiones los corresponsales extranjeros
acreditados en el país. Uno de los más veteranos, el uruguayo Fernando
Ravsberg, quien lleva más de 20 años en Cuba, primero trabajando para
BBC Mundo y actualmente para Público, y quien habitualmente suele
mostrarse en sus despachos condescendiente con el gobierno cubano y nada
favorable a la oposición, ha tenido que soportar un chaparrón de ataques
por parte de destacados testaferros oficialistas, como Iroel Sánchez y
Darío Machado, del blog La Pupila Insomne, y Aixa Hevia, la
vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), solo por haber
comentado el artículo de Machado "Medios de comunicación, democracia y
realidades", aparecido en CubaDebate, y salir en defensa de Ramírez Pantoja.

Aixa Hevia, llegó a sugerir que Ravsberg sea expulsado de Cuba, mientras
que Iroel Sánchez, el cíber-esbirro en jefe, uno de los mandamases del
Ministerio de Informática y Comunicaciones, nada menos que él, tuvo el
cinismo de calificar a Ravsberg de "censor extremista" y "vulgar
propagandista".

Tiene razón Ravsberg cuando explica: "Quieren silenciar a todo el que no
puedan utilizar para conseguir sus fines inmovilistas, su objetivo no es
la prensa sino detener los cambios que impulsa el propio gobierno cubano".

En la Unión Soviética, en la época de Gorbachov, la Glasnost, que
buscaba generar un estado de opinión favorable a las reformas, tuvo que
vencer la resistencia de la burocracia conservadora del Partido
Comunista, opuesta a la Perestroika y que se sentía presionada por las
críticas de la prensa.

Como decía Yákovlev, uno de los impulsores de la Glasnost, "solo
utilizando las herramientas totalitarias es posible desmontar el
totalitarismo".

En Cuba, donde los reformistas no acaban de declararse como tales, los
bonzos de la ortodoxia fidelista siguen empeñados en frenar los tímidos
cambios raulistas. Y están decididos a que la prensa no les estorbe,
sino que contribuya a sus nudos y trabazones, aunque tengan que
reducirla aún más a la ridícula condición de mera repetidora de la más
rancia propaganda ideológica. Por eso, a pesar de las exhortaciones que
realizan desde hace años el vicepresidente Díaz-Canel y el propio Raúl
Castro por un periodismo menos triunfalista y más crítico y analítico,
las posibilidades de que ese periodismo se concrete, al menos por ahora,
parecen bastante lejanas.

luicino2012@gmail.com

Source: ¿Rebelión en el imperio de la censura? | Cubanet -
https://www.cubanet.org/destacados/rebelion-en-el-imperio-de-la-censura/
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