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Monday, September 12, 2016

Nulidad e inefectividad de fallos que violan derechos humanos

Nulidad e inefectividad de fallos que violan derechos humanos
11 de septiembre de 2016 - 18:09 - Por Carlos Sánchez Berzaín

Este es el apretado resumen del "iter criminis" o camino del delito de
los Castro, Chávez y Maduro, Correa, Morales y Ortega; de Cuba,
Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, que usando "leyes infames"
producen "sentencias infames" o fallos que violan los derechos humanos

Jueces y fiscales designados y al servicio de los gobiernos no
democráticos del socialismo del siglo XXI en América Latina son
herramientas de represión política y control social que Cuba, Venezuela,
Ecuador, Bolivia y Nicaragua utilizan para presentar como decisiones de
justicia el asesinato de la reputación, la apropiación indebida de
bienes, la persecución, inhabilitación y prisión de ciudadanos
inocentes. Los dependientes y manipulados sistemas de justicia de las
cinco dictaduras de la región -además de ser prueba de la ausencia de
democracia- constituyen fuente constatable de violación de los derechos
humanos y las libertades fundamentales. Sus fallos judiciales o
"sentencias infames" deben ser señalados como nulos e inefectivos en los
países democráticos donde rige el estado de derecho.

La "separación e independencia de los poderes públicos" es el elemento
esencial de la democracia establecido en el articulo 3 de la Carta
Democrática Interamericana, que garantiza la existencia de un poder
judicial libre del control e incluso de la influencia del poder
político. Los jueces tienen potestad jurisdiccional para aplicar la ley
y están obligados a dictar fallos de acuerdo a los datos del proceso y
en función de las normas de derecho para brindar "justicia". Las mínimas
condiciones de un juez –establecidas en todas las leyes judiciales del
mundo civilizado- son "idoneidad, imparcialidad e independencia".
Sócrates enseñó que "cuatro características corresponden al Juez:
escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y
decidir imparcialmente".

Se han escrito miles de libros, tratados, constituciones, leyes y
decisiones judiciales destacando la importancia de la independencia de
la función judicial. Los jueces –además del honor, la libertad, la
propiedad y la vida de los ciudadanos- tienen en sus manos el control de
constitucionalidad, esto es, la garantía y la decisión de determinar si
los actos de los otros poderes u órganos del poder están en el marco de
la Constitución, y por lo tanto si son válidos o no. Por eso, en la
"separación e independencia de los poderes públicos", y en última
instancia en un poder judicial mínimamente independiente, descansan los
otros elementos esenciales de la democracia como "el respeto a los
derechos humanos y libertades fundamentales, el acceso al poder y su
ejercicio con sujeción al estado de derecho, la celebración de
elecciones periódicas, libres, justas…". Son principios de civilización
universal y también principios universales de derecho, base de la
organización política en libertad y democracia.

En la manipulación y disfraz de estos principios radica la genialidad
criminal de los socialistas del siglo XXI, que inspirados y guiados por
la brutal experiencia dictatorial castrista, articularon sistemas
judiciales propios, serviles y utilitarios, como instrumento de
represión y control social. Con modificaciones y suplantaciones
constitucionales, con destituciones masivas, con discurso
antiimperialista, con designaciones demagógicas, con sustitución de
leyes y procedimientos, e incluso haciendo nacer nuevos estados, crearon
su sistema judicial. Su justicia propia les da apariencia de evitar ser
responsables directos de cometer los descarados crímenes de los primeros
años del castrismo con fusilamientos, torturas y encarcelamientos, y les
permite lograr similares o mejores resultados mostrando a sus víctimas
como criminales, acusados y sometidos a procesos o juicios por
gravísimos delitos, encarcelarlos, obligarlos al exilio, privarlos de
todos sus derechos, apropiarse de sus bienes, asesinarles la reputación
y además…presumir que se trata de actos de justicia que corresponden a
la justicia y no al gobierno.

La revisión de cualquier expediente de acusados, presos, perseguidos y
condenados por los jueces infames del socialismo del siglo XXI, muestra
cuanto menos la violación del "debido proceso legal", la ausencia del
"juez imparcial", la limitación indebida de la "libertad", el
desconocimiento del "derecho de defensa en juicio", la extinción total
de "la igualdad jurídica de las partes", el desconocimiento de "la
irretroactividad de la ley" , en muchos casos el "prejuzgamiento" porque
el dictador anuncia la acusación y la sentencia previamente por los
medios de comunicación. Son juicios con órdenes, sentencias, fallos
judiciales que violan abiertamente los derechos humanos consagrados en
los artículos 1,2,3,5,6,7,8,9,10,11 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos.

Es el caso del número indeterminado de presos políticos, de exiliados,
de perseguidos, de acusados en Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y
Nicaragua. Es el caso de mujeres y hombres de honor que han cometido el
crimen de actuar en política, ser empresarios exitosos, estudiantes
rebeldes, periodistas acuciosos, disentir o denunciar los abusos y
corrupción de tales gobiernos, o simplemente haber quedado constituidos
como elementos de interés para el régimen.

Este es el apretado resumen del "iter criminis" o camino del delito de
los Castro, Chávez y Maduro, Correa, Morales y Ortega; de Cuba,
Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, que usando "leyes infames"
producen "sentencias infames" o fallos que violan los derechos humanos.
Que con tales fallos, persiguen a sus víctimas por todo el planeta,
piden y en algunos casos logran que los gobiernos democráticos los
apliquen. El efecto es devastador para las víctimas, pero también para
el resto de los ciudadanos que quedan "vacunados" para no meterse en
política ni oponerse al dictador. Nadie escucha ni repara en que se
trata de fallos que por violar los derechos humanos, aunque se presenten
como "cosa juzgada", son y deben ser declarados nulos de pleno derecho y
fundamentalmente "inaplicables en y por las democracias" del mundo.

*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

Source: Nulidad e inefectividad de fallos que violan derechos humanos |
Cuba, Bolivia, Venezuela -
http://www.diariolasamericas.com/opinion/nulidad-e-inefectividad-fallos-que-violan-derechos-humanos-n4102655
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