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Thursday, September 08, 2016

Las mutaciones del castrismo

Las mutaciones del castrismo
PEDRO CORZO

La forma como se desenrollan las relaciones entre Estados Unidos y Cuba
permite percibir la posibilidad de que en la isla se produzcan cambios
en el gobierno sin que participe el pueblo.

El control que ha ejercido la nomenclatura sobre los poderes del estado
es el resultado de la conjunción de muchos factores, entre ellos la
habilidad de satisfacer los intereses y ambiciones de sus testaferros,
mientras dispensa a la población en general garrote y zanahoria,
privilegiando el garrote.

La sobrevivencia de la dictadura, a pesar de la quiebra de la ideología
marxista, su puntal teórico, confirman la tesis de que Fidel y Raúl
Castro se asociaron con la doctrina comunista por conveniencia y no por
convicción. La práctica soviética y el marxismo fueron una especie de
primera frontera para la oligarquía revolucionaria, una línea de
contención y arropamiento teórico que tendía a justificar las
disensiones y la represión con las promesas de un mundo mejor.

El fin del imperio soviético logró alterar la forma haciendo
prácticamente imposible la ya precaria aplicación de la teoría marxista.
Sin embargo, la esencia del régimen cubano no fue afectada, porque su
naturaleza no reconoce valores inmutables, salvo en la dimensión en que
puedan ser perturbados los que detentan el poder.

Si hacemos una retrospectiva del régimen se puede apreciar una capacidad
de cambios y renovaciones que no afecta la esencia del gobierno. Los
cambios qué solo se producen cuando son imprescindibles, tienden a
afirmar en el poder a la plutocracia gobernante, mientras la nueva fase
conserva características esenciales de etapas anteriores del régimen.

El castrismo –un nombre a la práctica de conservar el poder– dista mucho
de ser un sistema de ideas singulares con proyecciones propias sobre el
hombre y la sociedad. El castrismo no tiene pretensiones, no aspira a
ser una doctrina porque sus herramientas claves son la intimidación, la
desconfianza, la represión, el premio al envilecimiento y el castigo al
contestatario.

Es un método de sobrevivencia, de mutación y transformación donde
cualquier acción es válida por desquiciante y desestabilizadora que
parezca. El procedimiento exige un conocimiento verdadero de la
realidad, un inventario efectivo de los recursos, y una capacidad de
acción que pueda establecer y conformar "verdades no verdaderas" que
combinan con una voluntad de acción que no conoce prejuicios.

Sin embargo, a pesar de habilidades, depredaciones y encantamiento, es
evidente que el régimen está en su primera frontera, tal y como sucedió
en 1959, con el agravante de que la magia de aquel año se agotó con el
tiempo y los fracasos.

La dictadura reedita su mimetismo. Se prepara para prostituir y
dignificar según el caso. Su práctica de alquimia política, de magia de
yunque y martillo está lista para una nueva forma en el mismo e
imperturbable espíritu.

Las divinidades menores del Olimpo se renuevan, pero los dioses
superiores siguen en control mientras respiren. La liturgia cambia, pero
el primer apellido en su omnipresencia y sapiencia revolucionaria velará
por que el reajuste de la selección natural de los tiempos no afecte la
esencia presencia de quienes han gobernado un país transformado en cuartel.

Ese es el plan del régimen. Una sobrevivencia que no está garantizada
porque la situación es bien diferente a la de la primera beatificación
ya que el sistema y sus líderes están acabados. El pueblo frustrado y
sin esperanzas de una vida mejor, porque sus posibilidades de acceder a
la soberanía ciudadana continúan siendo negadas.

La esperanza del cambio reside que entre el ciudadano y el poder no sea
posible un nuevo concordato, pero en caso de que se produjera un
"milagro" y de nuevo la dictadura se transforme sin quebrar la
continuidad del liderazgo y su discurso, sería de exclusiva
responsabilidad de quienes oxigenan una autocracia que solo cambia para
seguir igual.

Periodista de Radio Martí.

Source: Las mutaciones del castrismo y las relaciones Cuba-EEUU | El
Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article100486512.html
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