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Wednesday, August 17, 2016

Un debate desafortunado

Un debate desafortunado
agosto 16, 2016 1:11 pm

Lawton, La Habana, Juan González, (PD) El debate televisado moderado por
María Elvira Salazar, por supuesto desde Miami por Mega TV, entre el
agente de influencia de los servicios especiales de inteligencia
castrista y presentador televisivo Edmundo García y el líder de la Unión
Patriótica Cubana (UNPACU) José Daniel Ferrer, mostró un desbalance
dramático y desolador.

García dispone de una colegiatura y un aval cultural nada desdeñable
además de experiencia y aval profesional reconocido como conductor de
programas, tanto en la televisión oficial castrista como en el servicio
dorado que presta en USA al régimen militar totalitario dinástico que
encabeza Raúl Castro.

Ferrer cuenta con un valor personal y un coraje probado frente a las
adversidades que ha enfrentado. Es el hombre para la acción directa en
las calles o en las prisiones dantescas y medievales del régimen. Ser
colocado frente a García, en un debate para el cual no está y no estará
preparado por un tiempo nada desdeñable no fue ciertamente una opción
adecuada.

Si Ferrer se mostró deslucido en este debate, los responsables de este
lamentable desaguisado son quienes le colocaron en tan desventajosa
posición o posibilitaron que fuera posible. Ver a Edmundo García
desbarrar desde el desconocimiento casi total o quizás interesado, sobre
la esencia política del nazismo alemán, del estalinismo soviético, del
fascismo implantado por Benito Mussolini en Italia, la pesadilla
norcoreana o la pesadilla china y soslayar la semejanza absoluta con la
esencia totalitaria del régimen militar totalitario y dinástico del clan
Castro, movió a muchos a risa por acá.

Se trató de devaluar la lucha que en condiciones desventajosas evidentes
y ostensibles, hombres y mujeres desde Cuba llevan adelante contra una
dictadura cruel, deshumanizada y afirmada en el terror, dirigido contra
su propio pueblo. Esto, al menos mediáticamente, García casi lo logró.

Edmundo García solo fue el peón colocado en Miami por el régimen
castrista para degradar y difamar a toda la oposición pacífica interna
cubana. Aceptar la participación en debate por TV con este despreciable
sicario de la imagen y la palabra fue un craso error. Este individuo no
representa ideologías y no es tan siquiera comunista, es un servidor
tarifado del castrismo que sirve porque le dieron la posibilidad de
hacerlo en las condiciones que siempre soñó. Es solo un corifeo que
dispone de una experiencia profesional. No es un profesional destacado,
no es representativo de algo relevante, ni aquí ni allá. Es homólogo de
los que en Cuba salen con comparsas de chivatos. En fin, es nada.

Ferrer fue puesto en bandeja ante la teleaudiencia que solo influye en
Cuba para apoyar con remesas a familiares en apuros. La referencia a la
foto en que Ferrer habla por su móvil y uno de los suyos, un joven negro
le sostiene una sombrilla, fue usada por Edmundo García para ponerle en
ridículo. Solo que no existió la foto en que el joven negro comparte la
mesa o una cerveza con Ferrer, en condiciones de igualdad y fraternidad
absolutas. Que Ferrer podría ser acusado de cualquier otra cosa que no
sea de racista. Ciertamente no lo ha sido, no lo es y no lo será.

Esto demuestra que los opositores que vayan a Miami deben ser aquellos
que estén preparados para hacer frente a los mismos viles a que hacen
frente en Cuba, en las condiciones de libertad que no todos por acá
están preparados.

Se impone y es más honesto decir que Ferrer carece de las herramientas
para imponerse –con la razón de su lado- en un debate serio. García fue
preparado para desinformar, tergiversar y disfrazar las verdades frente
a las cámaras, en el estilo de sus colegas en los medios al servicio del
régimen en Cuba.

El debate fue un descalabro para Ferrer. Algo que reafirma que no todos
en la oposición interna cubana están preparados para participar en
debates con seriedad e igualdad de condiciones en la TV cubana. Es
triste, pero cierto.

Otro gallo habría cantado si García hubiese tenido como contrapartida a
Antonio G. Rodiles, Berta Soler, Félix Navarro, Jorge Olivera o Aleaga
Pesant, por solo aportar algunos nombres, entre tantos, que por aquellos
lares no es políticamente correcto pronunciar.

En los términos de un debate público televisado, no basta con repetir
consignas y slogans que ya todos los cubanos de ambas orillas manejan.
Tampoco hacer referencias de portada, lomo y contraportada de la
historia contemporánea de Cuba. Esperemos que en el próximo debate, la
oposición interna pacífica cubana salga mejor parada.
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

Source: Un debate desafortunado | Primavera Digital -
http://primaveradigital.net/un-debate-desafortunado/
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