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Friday, August 19, 2016

Por qué me he metido en este lío? Diario de una extranjera repatriada 1

¿Por qué me he metido en este lío? Diario de una extranjera repatriada 1
DOMINIQUE DELOY, La Habana | 19/08/2016

La mía es como la mayoría de parejas mixtas en las que uno de los dos ha
tenido la suerte de nacer en un país democrático ‒sí, un país con prensa
libre y sistema político pluripartidista, donde se puede expresar una
opinión sin miedo a ser denunciado por sus vecinos o reprimido por la
policía. Es útil recordarlo en estos tiempo difíciles, con cierta
tendencia, al otro lado del Atlántico, a olvidar o renegar de los logros
y ventajas de esta democracia aunque, por supuesto, está lejos de ser
perfecta y es siempre un ideal por alcanzar‒.

En estos casos, a veces, el cubano o la cubana, que permanece
profundamente unido a su Isla, consigue convencer a su pareja de iniciar
la "repatriación", llenos de esperanzas por el cambio tras el famoso
apretón de manos con el antes enemigo y potencial invasor.

Viene luego el engorroso asunto de los papeles para formalizar el
regreso. "Dame tu PRE (Permiso de Residencia al Exterior) y te devuelvo
tu residencia permanente", dice el funcionario al ciudadano cubano. En
cuanto a la pareja de nacionalidad extranjera, se puede "arreglar" su
estancia en Cuba pero después de mucho papeleo y un buen puñado de billetes.

Ya lo dice el dicho: "quien tiene marido, tiene país". Así pues, aquí
estamos, aunque no sin cierta inquietud. ¿Cómo podremos adaptarnos,
encontrar una actividad profesional, rehacer los lazos con los amigos
perdidos durante dos décadas de vida en Francia? También hay que retomar
viejas costumbres: hacer cola durante horas bajo un sol ardiente
("¿quién es el último?"), comer la misma cosa y en el mismo momento que
otras 10 millones de personas (en este momento, en el agromercado hay:
col, habichuelas y aguacates) y, para mí, ser requerida por todos los
rincones de la calle en inglés ("mafrende, mafrende") por culpa de mi
piel, demasiado clara, o mi ropa, sin duda demasiado parisina.

Además, hay que subir a pie los ocho pisos del edificio porque la
mayoría de los días no funciona el ascensor y, lo peor, tragarse las
palabras, pensar menos y mantener la boca cerrada. ¿Cómo llegar a
encontrar placer en esta isla cuando se ha pasado ya, desde hace
demasiado, el estado de embelesamiento por las playas de arena fina, la
salsa o los viejos coches americanos? ¿Cuándo dejará Cuba de ser una
postal? De momento, cuando mis amigos me preguntan por qué he hecho esta
elección tan absurda, solo puedo responderles: "¡el amor, el amor,
claro!". Pero siento, sin admitirlo, que nace en mí una cierta inquietud
y me pregunto: ¿por qué he tenido que meterme en semejante lío?

Source: ¿Por qué me he metido en este lío? Diario de una extranjera
repatriada 1 -
http://www.14ymedio.com/blogs/cajon_de_sastre/Diario-extranjera-repatriada-metido-lio_7_2056064374.html
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