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Wednesday, August 17, 2016

El caso de Santa

El caso de Santa
agosto 16, 2016 12:30 pm

Granma, Manzanillo, Tania de la Torre, (PD) La mayoría de las personas
con pocos recursos se ven en situaciones críticas para poder hacer un
pequeño arreglo a su vivienda, siquiera para evitar goteras y
filtraciones o poder construir un baño mínimamente decente, pues no
encuentran ayuda del estado.

En la comunidad San Vicente-Cayo Espino, en Manzanillo, Granma, reside
Santa Ana Romero Pujol, de cincuenta y ocho años, quien desde hace unos
diecisiete años es impedida física y recibe una pequeña asistencia
social de ciento cuarenta y siete pesos cubanos (unos 6 dólares) para
cubrir su alimentación, medicina e incluso los pagos de la casa. Ese
dinero no le alcanza para llevar a cabo el arreglo de su vivienda, que
se encuentra en estado crítico.

En el año 2007 el coordinador en ese momento de la Asociación Cubana de
Limitados Físicos-Motores (ACRIFLIM), Manuel Rodríguez García, le
expresó que no podía entregarle recursos pues no los tenía.

La situación de su vivienda, que hace cuatro años fue afectada por un
ciclón, ha empeorado.

En septiembre del pasado año, el presidente del gobierno de Manzanillo,
durante una visita que realizó a Cayo Espino le dijo a Santa Ana Romero
que lo único que tenía para darle eran unas tejas de cartones negros que
le habían quitado a los quioscos de los carnavales. Ella no las aceptó
por ser de cartón, cuando lo que necesita es madera para las paredes.

Santa Ana Romero manifiesta que los dirigentes en Cayo Espino tienen un
aserrío y podrían entregarle madera para poder realizar la reparación a
su vivienda. "No me la dan porque no quieren", dice.

La delegada del Poder Popular en su circunscripción, llamada Mailén
Lastre, le planteó que "no le pueden resolver porque su caso no está
registrado", a pesar de que posee licencia de construcción.

A Santa le entregaron cinco troncos de palmas, pero como eran nuevas, de
ellas no se pudieron sacar tablas para la casa.

El responsable del Consejo de la Administración de esta área rural,
llamado Jorge Labrada Tornés, le comunicó recientemente a Santa que iban
a comenzar su caso de nuevo, pero hasta ahora nadie le ha dado respuesta.

Santa tiene que cocinar con leña. La trabajadora social no le ha
entregado el módulo de las ollas, porque el fluido eléctrico no está
contratado con la empresa abastecedora.

Recientemente a Santa le tomaron las tallas porque según le dijeron, le
iban a dar zapatos y ropas pero hasta ahora nada le han entregado.

En la última ocasión que a Santa le dieron ropas, estaban rotas y tuvo
que desecharlas.

No tiene mesa ni asientos por lo que tiene que comer sentada en el piso,
que es de tierra. Tampoco posee una cama, solo un pequeño colchón que se
ha ido deteriorando por la lluvia que penetra en la casa. Realiza sus
necesidades fisiológicas en una letrina en muy malas condiciones que
provoca fetidez en el entorno que la rodea.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Tania de la Torre,
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

Source: El caso de Santa | Primavera Digital -
http://primaveradigital.net/el-caso-de-santa/
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