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Sunday, August 07, 2016

Cajón de sastre

Cajón de sastre
Lo que todos debemos evitar
JOSÉ DANIEL FERRER, Miami | 06/08/2016

Vivimos tiempos complejos. El mundo está lleno de problemas, unos más
graves, otros menos. Vivimos en el siglo XXI de la Era Cristiana, unos
rodeados de confort y maravillosas tecnologías y otros viviendo como
pobres siervos de la edad media. Vivimos en un mundo donde millones de
personas disfrutan de todos sus derechos y libertades, otros millones
solo de algunos derechos y libertades, y otros muchos millones sufren
bajo regímenes que violan todos o casi todos sus derechos y libertades.
Vivimos en un mundo donde hay personas muy nobles, humanitarias y dulces
y otros criminales y locos como los del ISIS, o los regímenes de los
Castros y Corea del Norte.

Vivimos en un mundo donde muchos ciudadanos de la primera potencia del
mundo libre, y por suerte del planeta, afirman que nunca pensaron llegar
a unas elecciones presidenciales con dos candidatos tan polémicos. Otros
creen que tienen magníficos aspirantes a la Oficina Oval que les
representarán muy bien dentro y fuera de sus fronteras. Vivimos en un
mundo donde un Papa pronuncia elogios sobre un estalinista como Fidel
Castro y un Obispo cubano dice que quiere un ¨socialismo que prospere¨,
en una nación donde tenemos el peor capitalismo, el que sí es
capitalismo malo, el de una familia y sus generales, dueños de todo y de
todos. Vivimos en un mundo donde otros Obispos y Pastores no olvidan que
Cristo fue perseguido y murió en la cruz y que el mal se enfrenta con
dignidad y coraje.

Vivimos en un mundo muy complejo y los medios de prensa libre nos lo
confirman todos los días. Y en medio de tantas complejidades, los
cubanos tenemos las nuestras. De las peores que pueda vivir pueblo
alguno en el planeta. Vivimos bajo un régimen solo comparable con el de
Stalin y Corea del Norte, comparación que molesta más a los cínicos y
cobardes agentes del castrismo que a los mismos Castros. Nuestro pueblo
vive sin derechos y en la más profunda miseria. Miles escapan
arriesgando sus vidas en busca de libertad y oportunidades en otras
tierras. Y lo peor, contra toda lógica, mientras EEUU, la Unión Europea
y otros actores, se esfuerzan en ayudar a Cuba a salir del lamentable
estado en que el castrismo la ha sumido, Raúl Castro hace todo lo
contrario a lo que en ciertos momentos fingió estaba dispuesto a hacer.


En la medida en que EE UU y la Unión Europea se muestran más generosos
con el régimen de los Castros, estos más reprimen, más golpean, más
encarcelan, más torturan, más asaltan y más roban a los opositores
pacíficos que luchan por la democratización del país y el respeto a los
derechos humanos. Con el incremento de sus acciones represivas,
conociendo el compromiso de la UE y EE UU con los derechos humanos, el
régimen no solo daña cada día más a su pueblo, también se burla de estas
potencias del mundo libre, a las que les crea una negativa imagen de
débiles y/o insensibles ante los desmanes de una dictadura.
En momentos en que, en vez de avanzar en la apertura económica, el
régimen castrista más bien acosa, controla excesivamente y explota a
quienes intentan salir adelante como cuentapropistas; en momentos en que
en vez de demostrar mayor respeto por el sentir del pueblo y por sus
derechos fundamentales, y respeto por sus interlocutores extranjeros, la
dictadura de los Castros arremete con más fuerza contra el movimiento
opositor, Guillermo Fariñas, Carlos Amel Oliva Torres y otros miembros
de la Unpacu protagonizan una ya larga y muy peligrosa huelga de hambre
con la intención de llamar la atención sobre los excesos del castrismo y
buscando ponerle límites a su infame proceder.

Todos necesitamos evitar que estos valientes y abnegados cubanos pierdan
la vida. Lo necesitamos quienes les queremos y admiramos, lo necesitan
las personas de bien, lo necesitan las Iglesias llamadas a actuar como
¨Buenas Samaritanas¨, lo necesitan los gobiernos de EE UU y la Unión
Europea que dialogan con el régimen castrista, y sobre todo, lo necesita
Raúl Castro, quien ya demasiado daño ha causado y en los momentos en que
vivimos no le conviene que se desencadenen hechos que puedan hacerlo
terminar, en vez de en un final cómodo para él y su familia, en
tribunales internacionales y en condiciones como en las que terminó
Slobodan Milosevic, el dictador Serbio.

Quienes queremos y admiramos a los huelguistas venimos haciendo ingentes
esfuerzos para convencerlos de que suspendan las huelgas de hambre y
sed. Ellos, con demasiadas razones a su favor y con unos principios y un
honor muy escasos en nuestros tiempos, se niegan a poner fin a sus
huelgas sin ver alguna demostración positiva de parte del régimen
castrista. Los huelguistas solo piden que el régimen cumpla con sus
propias leyes. O ¿Acaso las leyes del régimen autorizan golpear, asaltar
y robar a ciudadanos pacíficos que no han cometido delito alguno?
Recordemos las brutales golpizas, constantes, contra activistas
esposados a las espaldas, las torturas y los robos hasta de los
alimentos y los libros de nuestros niños.

Para que nuestra petición a los huelguistas, de que depongan las huelgas
de hambre y de sed, puedan dar un buen resultado, ayudaría mucho que la
Iglesia Católica, el Gobierno de EEUU y la Unión Europea, a través de
autorizados funcionarios, se comunicasen con quienes arriesgan sus vidas
por una causa justa y les expresen su preocupación por sus vidas y les
hablen de las gestiones, que sin dudas deben estar realizando, ante el
régimen castrista, para que este ponga fin, o modere, sus incivilizados
procedimientos.

Ya el Gobierno de EE UU y representantes de la Unión Europea han
manifestado su preocupación por la vida de los huelguistas, otros
destacados políticos y personalidades lo han hecho también. A todos les
estamos muy agradecidos. Los días pasan, la dictadura no da la más
mínima muestra de regular voluntad y las vidas de estos dignos cubanos
se va apagando lentamente. Aunemos esfuerzos para convencerlos de que
depongan sus huelgas y también para presionar para que el régimen modere
su despreciable conducta. La muerte de más cubanos en huelga de hambre,
por justos reclamos, es lo que todos debemos evitar.

El autor es Coordinador de la Unión Patriótica de Cuba, Unpacu.

Source: Lo que todos debemos evitar -
http://www.14ymedio.com/blogs/cajon_de_sastre/Jose_Daniel_Ferrer-Unpacu-huelga_de_hambre-Cuba-cubanos-disidencia-DDHH_7_2048865094.html
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